Bolsa, mercados y cotizaciones

Modi y el sueño de una India de 5 billones

  • Los analistas no ven imposible alcanzar esta meta
  • Deberá tomar medidas para reflotar el sistema financiero y adoptar más reformas
Narendra Modi, primer ministro de India. Foto: Archivo

Todo líder político que aspire a dejar su impronta en la historia de un país debe tener una meta con la que hacer soñar a su pueblo. El anhelo del presidente Donald Trump es el de volver a hacer a América grande, el del mandatario chino Xi Jinping es que el dragón asiático se convierta en la primera potencia mundial en 2050 y el legado que aspira a dejar Narendra Modi es una economía india que alcance los 5 billones de dólares en 2025.

¿Se trata de un objetivo realista o una quimera? Con 2,7 billones de dólares según los últimos datos disponibles, el Producto Interior Bruto (PIB) indio se sitúa como el séptimo mayor del mundo, por detrás de EEUU, China, Japón, Alemania, Reino Unido y Francia. Según las previsiones de Bloomberg hasta 2021 y aplicando una tasa de crecimiento constante del 6,5% los siguientes ejercicios, India superará los 4 billones en 2025 y se colocaría quinta, superando a Francia y Reino Unido. Aún así, estaría por debajo de Alemania y Japón, que sí alcanzaría los 5 billones.

Lo cierto es que el crecimiento de India se ha desacelerado en los dos últimos años en los que ha pasado del 8% a mediados de 2018 al 4,5% en la última lectura, y la persistente tensión en el sistema bancario hace que las perspectivas sean inciertas.

Pero a pesar de que las previsiones dicen lo contrario, los expertos creen que alcanzar este propósito es complicado, pero no inalcanzable. Eso sí, siempre y cuando crezca a un ritmo superior al que espera el consenso. Para Wim-Hein Pals, responsable del equipo de mercados emergentes de Robeco, "los mágicos 5 billones de dólares podrían ser una ambición realista. Dicho esto, requiere una tasa de crecimiento anual del PIB del 7,5%". Entre las razones que justifican esta convicción, el experto cita el potencial de India para superar al resto de emergentes, su demografía –con una población joven y bien educada–, y el impulso de la urbanización y que, en comparación con China, acaba de comenzar.

Más exigentes son las estimaciones que maneja Álex Fusté, economista jefe de Andbank, quien a falta de que se conozcan los datos del cuarto trimestre de 2019, cree que India tiene que mostrar un crecimiento del 9,9%. "Dada mi previsión de inflación media anual del 4% para esta economía, significa que el país debiera mostrar una tasa real de crecimiento del 5,9%, algo que, en mi opinión es factible si se toman las decisiones correctas", asegura el experto. En esta línea coincide con Sean Taylor, director de inversiones de Asia-Pacífico en DWS, quien lo ve "un objetivo ambicioso" pero alcanzable en 2025 siempre y cuando el país crezca a una tasa media del 10% anual durante los próximos años y que la relación rupia/dólar se mantenga estable.

Otra prueba de la confianza en el país emergente es la calificación de largo plazo que el jueves reafirmó S&P en 'BBB-' con una perspectiva estable, asegurando que el crecimiento del país se estabilizará y comenzará a recuperarse de su bajo nivel actual.

Tibias medidas presupuestarias

El 1 de febrero el Gobierno de Modi publicó sus presupuestos para el año fiscal que arranca en marzo, con un objetivo de déficit para 2020 que baja al 3,3% desde el 3,8%, y en los que se reducen los impuestos sobre las rentas personales para apoyar el consumo doméstico –la renta per cápita de India se sitúa por debajo de los 2.000 dólares –frente a los 8.000 de China– y aumenta el gasto público en infraestructuras. "Este plan presupuestario debería ayudar a impulsar el crecimiento económico en la India, donde los datos recientes muestran que la economía podría haber tocado fondo en 2019 y está volviendo lentamente a ponerse en pie", considera Hans Bevers, de Bank Degroof Petercam.

No obstante, la reacción al anuncio fue dispar: la bolsa sufrió ventas ante la falta de iniciativas tangibles y la caída de rentabilidad de los bonos –con rendimientos entre el 6% y el 7%– abrieron una oportunidad ahora que la incertidumbre sobre la dirección fiscal disminuye y la relajación de la política monetaria ha resurgido como motor a medio plazo. Se espera que los tipos de interés caigan del 5,15% al 4,9% a cierre de 2020.

Los deberes del Gobierno

Para el estratega senior de Allianz Global Investors, Stefan Scheurer, la principal cuestión macroeconómica en la India este año y en el futuro es cuánto tiempo puede durar la combinación de crédito débil y crecimiento bajo. "Los balances de las empresas, los bancos, los hogares y el Gobierno están al límite y ninguno de ellos puede salir de la desaceleración. La prioridad política es clara: hay que acelerar limpieza de los balances".

Los analistas coinciden en que India debe abordar muchos retos para lograr su sueño. "Para impulsar la trayectoria de crecimiento económico de la India será necesario abordar la debilidad del sector financiero, los desafíos del sector bancario paralelo y los riesgos políticos internos", señala Aneeka Gupta, director de Research de WisdomTree.

Para Álex Fusté, Modi debe continuar con esa agenda pro económica y aprobar sus asignaturas pendientes: la nueva ley del suelo,la reforma de la ley laboral que simplifique la dispersa y anticuada regulación actual, y acometer una reforma energética que supere el importante déficit que hoy supone la compra de energía al exterior. También son cruciales para reanimar las inversiones, en opinión de Juliana Hansveden, gestora de emergentes de Nordea, las reformas agrarias y laborales, aunque políticamente difíciles de aprobar, son cruciales para reanimar las inversiones: "estas reformas mejorarán significativamente la facilidad de hacer negocios e incentivarán a las empresas a realizar gastos de capital a gran escala", señala.

Alcance su meta o no, desde el punto de vista de la inversión, India sigue albergando empresas con fundamentales sólidos que siguen las tendencias de consumo a largo plazo. Los cuatro fondos de bolsa que más suben en el lustro son el Nomura Fds India Equity, el Kotak India Midcap EUR, el Fidelity India Focus Y-EUR y el Pictet-Indian Equities I EUR, con rentabilidades anualizadas a cinco años entre el 6% y el 9%.

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