Bolsa, mercados y cotizaciones

El cigarrillo tradicional de British American Tobacco todavía vende más que el electrónico

  • La compañía recupera terreno y se queda a un 4% de los máximos anuales en bolsa
  • BAT recibe el mayor respaldo de los analistas en el sector del tabaco
Proceso de secado de la hoja de tabaco en instalaciones de British American Tobacco.

Octubre terminó con unas pérdidas del 10,2% para la acción de British American Tobacco, el fabricante de los cigarrillos Lucky Strike, Pall Mall y Dunhill. Fue su peor mes del año, aunque registra una cómoda rentabilidad en 2019 de alrededor del 22,5%. | Todo sobre el fondo asesorado por elEconomista, Tressis Cartera Eco30.

Sin embargo, noviembre está siendo otra historia. Los títulos de la compañía angloamericana se revalorizan un 14% en bolsa, un 3% sólo este miércoles, y la cotización ha recuperado las 30 libras. De este modo, se cierra un hueco que se abrió en septiembre tras alcanzar máximos de ese mes en el nivel de las 30,7 libras.

Pero los máximos anuales están cada vez más cerca. En concreto, a un 4% de distancia. Son las 31,97 libras que alcanzó el 19 de marzo.

El último repunte de la acción que se ha visto este miércoles está relacionado con que British American Tobacco ha rebajado sus previsiones de ventas de cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás alternativas al humo tradicional para el conjunto de 2019.

Han pesado tanto la preocupación sobre las consecuencias de estas alternativas en la salud como la guerra de precios en los cigarrillos electrónicos que se ha desatado entre los distintos fabricantes: Juuls, Vuse, Vype, iQOS...

"El crecimiento de las ventas de nuevos productos, que también incluye el tabaco calentado y la nicotina oral, estarán en el extremo inferior del rango previsto de entre el 30% y el 50%", según han reconocido desde British American Tobacco en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Pese al aviso de una desaceleración en el mercado de los vapeadores, analistas de distintos bancos de inversión, como Citi, Jefferies o RBC, están tranquilos por la fortaleza de las ventas de tabaco tradicional en Estados Unidos.

"La dirección de British American ha compensado la desaceleración en el crecimiento [de los productos] de vapor (alrededor del 6% de las ventas), la cuál todavía subirá un 30% en 2019, por medio de continuar con la transferencia de fumadores hacia sus cigarrillos premium", explica el analista Duncan Fox, de Bloomberg Intelligence.

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos quieren evitar que los cigarrillos electrónicos seduzcan a más jovenes con sabores afrutados y mentolados y los habitúen a fumar. Los productores de tabaco y sus alternativas están esperando a las nuevas regulaciones sobre los llamados productos de riesgo reducido, como los cigarrillos electrónicos, para determinar la inversión futura.

Los beneficios van en ascenso

La compañía tabacalera ganará un 12% más en 2019 antes de impuestos e intereses que en 2018. Su beneficio operativo (ebitda) alcanzará los 13.805 millones de euros y crecerá un 26% entre 2018 y 2021, año este último en que logrará un beneficio bruto de casi 15.500 millones de euros, según el consenso de mercado que recoge FactSet.

En cuanto al beneficio neto, será de 8.470 millones de euros en 2019, lo que supone un aumento del 24% con respecto al ejercicio anterior.

British American Tobacco recibe la única recomendación de comprar del consenso de analistas entre las cinco grandes tabacaleras del mundo (Imperial Brands, Altria, Japan Tobacco y Phillip Morris); además, cuenta con la segunda rentabilidad por dividendo más elevada, del 6,85%, prevista para este año (por delante tiene el 12% de Imperial Brands) y, por último, sus beneficios se compran más baratos que los de la media del sector. El PER (veces que el beneficio está recogido en el precio de la acción) es de 9,6 veces frente a la media de 11,2 veces de la industria.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.