Bolsa, mercados y cotizaciones

A la mitad de fondos de deuda le vence un 25% de su cartera en 3 años

  • De media un 26% de la cartera de todos los fondos españoles vence en el próximo trienio
  • Algunos gestores optan por la liquidez ante la falta de oportunidades en el mercado
Foto: Dreamstime
Madrid

Los fondos de renta fija tienen a corto plazo un reto nada fácil de resolver. El mercado de deuda, donde estos productos tienen que buscar oportunidades, se ha disparado durante los últimos años por la política de tipos bajos y los programas de estímulo de los bancos centrales, a lo largo de todo el mundo. Después de años de alegría, en los que los precios han alcanzado máximos históricos en muchas referencias y las rentabilidades han alcanzado el terreno negativo, los vencimientos de las carteras de los fondos de renta fija van llegando y el panorama que ofrece el mercado de deuda en este momento hace que la cuestión sobre su renovación sea ahora un rompecabezas para los gestores.

Actualmente al 46% de los 175 fondos españoles de deuda registrados por Morningstar, con las carteras actualizadas en 2019, les vence al menos un cuarto de su cartera en los próximos 1 a 3 años. Es más, 17 de estos 81 productos tendrán que enfrentarse a vencimientos de más de la mitad de su cartera en este periodo, y tendrán que decidir si reinvierten el capital, o si guardan liquidez ante el panorama desalentador que presenta el mercado de deuda.

El problema es que las nuevas emisiones ofrecerán menores rentabilidades que las disfrutadas hasta ahora, sobre todo en deuda soberana, donde con los altos tipos de interés ofrecidos por los países periféricos europeos se podía obtener hasta más de un 7% en referencias como el bono español a diez años. Las políticas de estímulo de los bancos centrales han servido para que todos los segmentos de deuda se hayan visto afectados por un tipo oficial que se situaba en cero, obligando a los gestores a ampliar su universo de inversión para ganar en rentabilidad en bonos de renta fija emergente, renta fija global bonos high yield o préstamos.

De hecho, una vez agotado el rendimiento por la vía de la revalorización, muchos activos como los bonos soberanos han visto cómo su precio se disparaba por la alta demanda de inversores en busca de refugio, una situación que también han aprovechado los gestores a la hora de construir sus carteras.

Pero ante el miedo a una recesión que no termina de llegar y la presión para que los bancos centrales mantengan la inyección de liquidez, la posibilidad de encontrar alternativas a los vencimientos que se avecinan se reducen.

Ante la pregunta de si es mejor tener liquidez que pagar por rentabilidades negativas, la mayoría de los gestores consultados elige la primera opción. "Pagar por prestarle dinero a una empresa o Gobierno es perverso. Es incentivar a que se endeude, puesto que los intereses recibidos le mejoran la cuenta de resultados. Cuando una empresa emite a rentabilidad negativa, cuanta más deuda tenga, más ingresará en concepto de intereses. Esto está ocurriendo ahora con los Gobiernos europeos. Es absurdo que haya que pagar por prestarle dinero al Estado", asegura Ascensión Gómez, directora de renta fija en Trea AM, quien considera que "siempre surgen oportunidades como, por ejemplo, nuevas empresas que necesitan financiación y por ser la primera vez que salen al mercado tienen que emitir con prima, o empresas cíclicas que al tener un negocio no lineal sufren más volatilidad que otras y por ello sus bonos ofrecen más rentabilidad".


En Mutuactivos también consideran que "es mejor no invertir que invertir mal", apunta Gabriel Pañeda, director de renta fija de la firma de gestión de activos de Mutua Madrileña. "Ante la escasez de buenas oportunidades de inversión, preferimos aumentar la liquidez. Pensamos que en un entorno de menor crecimiento económico y mayor incertidumbre a nivel global, la volatilidad de los mercados debería repuntar y esto generará mejores oportunidades de inversión que las actuales", señala.

Enrique Lluva, subdirector de renta fija de Imantia, da pistas sobre lo que se plantean hacer una vez vayan venciendo los activos. "En el fondo flexible no es habitual que los activos lleguen a su vencimiento. No ocurre lo mismo con el Duración 0-2, en el que intentamos que sea mucho más monetizado. En ese producto sí encaja la inversión en determinados activos que llegan a vencimiento, como pagarés, depósitos bancarios... Aproximadamente la mitad de la cartera la llevamos a vencimiento, y si los precios nos siguen gustando, procuramos repetir en activos que nos gustan".

Germán Mellado, gestor de renta fija en A&G Banca Privada, señala que con el regreso de las políticas expansivas de los bancos centrales "se reducen las opciones de inversión con filosofía de buy and hold, ya que las rentabilidades a vencimiento son cada vez más reducidas, pero aparecerán oportunidades en diferentes modalidades de deuda y tramos de sus curvas de rentabilidades".

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