Bolsa, mercados y cotizaciones

La Fed y su misión: prevenir la recesión en lugar de curarla

  • El mercado ya descuenta otras dos bajadas de tipos de la Fed
La entidad presidida por Jerome Powell ya ha recortado una vez los tipos de interés. Foto: Reuters

"Cuando Alan Greenspan era presidente del banco central, la Reserva Federal guiaba a los mercados, ahora sucede lo contrario", recuerda Alan Valdés, socio de Silverbear Capital, al referirse a la decisión del actual mandatario de la institución, Jerome Powell, de recortar los tipos de interés por primera vez desde la crisis financiera esta misma semana.

Una reducción de 25 puntos básicos que, sin embargo, generó un mayor descontento entre la creciente lista de enemigos del guardián que vela por el pleno empleo y lograr una inflación del 2%. Al fin y al cabo, aquellos como el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que esperaban un drástico recorte de al menos medio punto porcentual, no pudieron ocultar su decepción.

Un desengaño que el inquilino de la Casa Blanca acompañó un día después con el anuncio de su escalada arancelaria con China, un factor que en estos momentos la Fed incluye en su lista de riesgos para la economía estadounidense. Sin grandes avances en la última ronda de negociaciones, cara a cara en Shanghai, la administración Trump se prepara para imponer aranceles del 10% sobre un grupo de bienes chinos por valor de 300.000 millones de dólares, lo que supone que EEUU tasará todos los productos procedentes del gigante asiático.

Nuevo revés de Donald Trump

El nuevo revés comercial volvió a incitar las expectativas de que la Fed volverá a reducir tasas este año, pese a que Powell calificó de mero "ajuste a mitad de ciclo" el recorte implementado el pasado miércoles. El FedWatch de la CME estima, al menos, un 43% de probabilidades de que el precio del dinero se moverá en un rango del 1,5% y el 1,75% al cierre de la última reunión del FOMC del próximo 11 de diciembre, lo que implicaría dos rebajas de tasas de 25 puntos básicos cada una. El 32,2% del mercado espera al menos una rebaja más para entonces.

"El recorte de la Fed estuvo impulsado por la alta incertidumbre de la política comercial, el débil crecimiento global y la baja inflación", manifiesta Cesar Rojas, economista de Citi, quien asegura que esta decisión a alas a Trump para que "adopte una postura más agresiva" en materia comercial. Esto, a su vez, alimenta las perspectivas de tasas aún más bajas, a medida que empeoran algunos de los factores que impulsaron la rebaja del miércoles en primera instancia. Según sus cálculos, los nuevos aranceles podrían llegar a impulsar la inflación hasta en 0,15 puntos porcentuales en su tasa de cabecera y 0,17 puntos en la subyacente.

Desde Capital Economics, Andrew Hunter, su economista para EEUU, coincide en afirmar que el inquilino de la Casa Blanca "está tratando de forzar a la Reserva Federal para que se vea obligada a tener que implementar una mayor relajación monetaria". Según explica en un análisis, el crecimiento económico ya se está desacelerando y la recesión industrial global ahora está comenzando a afectar a los fabricantes estadounidenses.

Pero tampoco hay que olvidarse de los que consideran que, con este movimiento, el banco central no hace más que avocarse al desastre. "El recorte incita a los prestatarios a tomar riesgos no deseados y profundizará la próxima recesión, lo que aumentará innecesariamente el coste para la sociedad", avisaba en un informe a sus clientes el economista jefe para EEUU de Mizuho Americas, Steve Ricchiuto. Su raciocinio apunta a las últimas tres recesiones en 1990-91, 2000-2001 y 2007-2009, cuyo epicentro estuvo en burbujas de crédito que la Fed ayudó a formar a través de una política monetaria laxa.

Es importante tener en cuenta que la decisión esta semana del Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC, por sus siglas en inglés) contó con dos disidentes, la presidenta de la Fed de Kansas City, Esther George, y su homólogo en la Fed de Boston, Eric Rosengren, quienes consideran que el banco central debería haber esperado.

"La incertidumbre en realidad no es particularmente alta y las expectativas del gasto de capital no están particularmente deprimidas", aclaró Jay Hatzius, economista jefe de Goldman Sachs, quien previamente ya había indicado que una rebaja de tasas no era realmente necesaria.

Sin embargo, los funcionarios de la Reserva Federal lograron en otras ocasiones, como en 1995 y 1998, enderezar el ciclo económico a través de una serie limitada de recortes de "salvaguarda". Es por ello que el recorte de julio se considera en gran medida como una especie de póliza de seguro, que protege a Estados Unidos de las tensiones comerciales con epicentro en la Casa Blanca y del contagio del debilitamiento que experimenta la economía global.

"La Fed ha cambiado fundamentalmente su misión de combatir la inflación, como lo hizo en la década de los 80, a tener que impulsarla", recalca Brent Schutte, estratega jefe de Northwestern Mutual. En este sentido, considera que el papel del banco central no es ya moderar los ciclos económicos y reducir agresivamente los excesos, sino más bien mejorar las condiciones para mantener una expansión durante el mayor tiempo posible.

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