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El Gobierno impide a los sueldos menores a 30.000 euros ahorrar en la Renta hasta 232 euros por no deflactar el IRPF

Oficina de la Agencia Tributaria. | EP
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La negativa del Gobierno central a deflactar el IRPF para adecuarlo a la inflación de los últimos años cuesta a cada ciudadano en la Renta entre 46,22 y 232,56 euros más al año, según los datos aportados este martes por el Registro de Economistas de Asesores Fiscales (Reaf)-Consejo General de Economistas (CGE). Los cálculos están realizados con una persona que tenga un sueldo medio al año de 30.000 euros.

Para aquellos contribuyentes con un sueldo que ronde los 45.000 euros anuales, el coste de no adecuar el IRPF a la inflación le supone pagar entre 85,65 euros y hasta 403,98 euros más a la Administración central de lo que debiera; un sueldo de 70.000 euros asume un coste de entre 162,45 euros y 611,74 euros por IRPF; mientras que, finalmente, un sueldo de 350.000 euros podría ahorrarse entre 354 euros y 1.707 euros si se deflactara el impuesto. Los cálculos dan esta horquilla de ahorro fiscal porque están realizados sobre tres variables.

De un lado, aplicando una deflactación del IRPF a nivel estatal (la gestión del impuesto es al 50% del Estado y al 50% de las CCAA) para equiparar la subida del IPC de 2023 que fue del 3,2%, el ahorro para un sueldo de 30.000 euros sería de esos 46,22 euros. Si se adecua el impuesto al incremento del salario medio de 2023, que fue del 5,4%, el ahorro sería de 78 euros; mientras que si se equipara con el IPC acumulado desde 2021 a 2023, del 16,1% sería de 354 euros hasta 1.077 euros.

Deflactar el IRPF supone adecuar los tramos para que, ante la subida salarial que han vivido los ciudadanos para no perder poder adquisitivo, no tengan que pagar más impuestos y que, por tanto, de poco les valga el incremento.

El presidente del Consejo General de Economistas de España, Valentín Pich, señala que la negativa de la Administración a deflactar el IRPF es un tema que "choca" después de tres años con una inflación tan importante. "Esto es una decisión política que tiene difícil justificación, pese al déficit público", advierte.

"El esfuerzo que hacen las familias para adaptarse a los cambios de nivel de los precios debe ser compartido con la Administración. Yo no reduzco mi nivel de gastos y aprovecho para recaudar más. No me parece razonable que se defienda como se está haciendo", expone Pich al respecto.

Para la campaña de la Renta de 2023, que se realiza en la actualidad, solo cuatro CCAA han deflactado la tarifa: Aragón, Extremadura, Madrid y Navarra, lo que supondrá un ahorro fiscal a los contribuyentes que residan en esas regiones. La deflactación del IRPF, al igual que otros muchos temas de impuestos como Patrimonio o Donaciones y Sucesiones se ha acabado convirtiendo también en una batalla política entre las Administraciones autonómicas y la central. Mientras CCAA como Madrid exigen al Ejecutivo central deflactar el tramo estatal para que los ciudadanos no pierdan el efecto de la subida salarial, el Gobierno señala que tocar el impuesto no resuelve el alza de precios como sí lo han hecho la rebaja de impuestos a la electricidad o los alimentos.

Gastos de difícil justificación

El presidente del Reaf, Agustín Fernández, reclamó que se actualice la cuantía máxima de deducción de los gastos de difícil justificación de empresarios y profesionales (gastos de comidas, carburante o teléfono). Los autónomos se pueden deducir el 5% del rendimiento neto de la actividad económica (el 7% para 2023) por un máximo de 2.000 euros. Esta cifra lleva desde 2007 sin actualizar. Según Fernández, teniendo en cuenta el IPC acumulado desde entonces, debería haberse ajustado a los 2.800 euros.

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