Internacional

Así se vive en Argentina bajo el mandato 'kirchnerista'

  • La situación heredada por Fernández es muy similar a la que enfrentó el país en 2003
  • El presidente acompañó a Néstor Kirchner en la reestructuración de la deuda de 2005
Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Foto: Reuters.

El matrimonio de Néstor y Cristina Kirchner gobernó Argentina durante doce de los 20 años de este milenio. Con el paréntesis que significó el mandato de Mauricio Macri, la expresidenta volvió, pero como vicepresidenta, de la mano del peronista Alberto Fernández. Algunos escenarios y medidas de aquella era se repitieron, pero en otras sorprendieron las decisiones que tomó el nuevo jefe de Estado argentino.

Néstor Kirchner asumió la presidencia de Argentina en 2003, en medio de una crisis económica e inestabilidad política que implicó el paso de cinco mandatarios en dos años. Al final de su mandato, ganó los comicios su esposa, Cristina Fernández, quien obtuvo la reelección en 2007 y gobernó hasta 2015.

Alberto Fernández supo acompañar a Néstor como jefe de Gabinete. Fue quien estuvo a su lado durante la dura reestructuración de deuda de 2005, en el que Argentina consiguió una quita del 70% para el grueso de los bonos. Unos pocos acreedores quedaron fuera y significaron un dolor de cabeza cuando reaparecieron, durante el último mandato de Cristina, con embargos internacionales y medidas prohibitivas. La situación fue reparada por Macri, quien pagó el 100% del monto reclamado.

Ese error debe considerarlo Fernández, quien está a punto de arrancar una renegociación del gigantesco pasivo que dejó Macri. Con eso en mente, el Gobierno ha actuado rápidamente para evitar una crisis de endeudamiento. A sus nueve días en funciones, el Ejecutivo ya dialogó con tenedores de títulos, entre ellos Pimco, para renovar la deuda que está a punto de vencer para convencerlos de que acepten nuevas notas a cambio de los 410 millones de dólares en bonos que caducan el lunes. Alberto Fernández debe pagar 1.100 millones de dólares de deuda vencida antes de fin de año.

Argentina tiene un elevado nivel de endeudamiento: 300.000 millones de dólares

La situación se asemeja a 2005 por el alto nivel de endeudamiento, que supera los 300.000 millones de dólares, más si se lo compara con los cerca de 10.500 millones de dólares con los que cuenta el Banco Central de reservas netas, estimadas por la consultora PxQ. La diferencia fue que en 2003 un presidente anterior a Néstor Kirchner había declarado el default, lo que le dio un aire de dos años para recaudar divisas sin tener que cumplir con los compromisos. Esto implicó también una clara ventaja en la mesa de negociación, dada la impaciencia de los acreedores.

El problema de la inflación

La inflación fue otro de los puntos débiles del kirchnerismo. En 2015, la subida fue del 26,9%, de acuerdo al ente estadístico oficial de la Ciudad de Buenos Aires. La oposición había puesto en duda los cálculos del INDEC debido a su intervención después de la escalada de precios. Los problemas principales para resolver la situación habían sido las expectativas, los abusos de los marcadores de precios y la emisión de billetes para el consumo, que en ese escenario agravó los incrementos. Macri empeoró aún más la situación y fue una de sus peores herencias. Si Fernández aprende de los errores del pasado, podrá reducir los aumentos de precios, que este año cerrarán en el 55%, según el relevamiento de expectativas de mercado (REM) del Banco Central (BCRA).

El primer paso diferencial del nuevo Gobierno fue rechazar la emisión monetaria que, en un contexto de espiral de subidas, las aceleraría. Por esto, el nuevo ministro de Economía, Martín Guzmán, armó una batería de medidas para redistribuir ingresos: dar dinero para alimentos a los más vulnerables, financiado con alzas de impuestos a la tenencia de bienes y la creación de un tributo para todas las operaciones con moneda extranjera.

En 2001 Argentina tuvo su peor crisis. En 2019 se espera una caída del PIB del 2,4%

Si bien en los años finales de su gestión, Cristina Kirchner vio vaivenes en la actividad económica, 2015 terminó con un crecimiento del 2,7%. Contrasta con esto la recesión prevista por el REM para 2019, del 2,4%, que sí se asimila a la herencia recibida por el kirchnerismo. En 2001, Argentina pasó por la peor crisis de su historia que en 2003 mejoró gracias al incentivo a la demanda interna con subsidios a los hogares más pobres.

Las familias que viven por debajo de sus necesidades básicas, de hecho, se incrementaron hasta el 40,8 por ciento este año, de acuerdo al relevamiento del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina. En mayo de 2003, cuando Eduardo Duhalde entregó el poder a Néstor Kirchner, la pobreza había aumentado al 51,7% en el Gran Buenos Aires, según el INDEC. El organismo comenzó a medir ese año las carencias por ingresos y confirmó que cerró en el 47,8%.

Gracias a las políticas de recomposición de ingresos llevadas adelante por el Gobierno, se logró bajar este indicador al 26,9% en el total del país para el segundo semestre de 2006, último período con datos antes de la intervención del ente estadístico. Una línea similar pero más desarrollada ha seguido el nuevo ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, quien creó tarjetas alimentarias para las familias que viven en la pobreza.

Impuesto a las divisas

La limitación al acceso a la moneda extranjera fue otro de los hitos que marcó al kirchnerismo. Poco después de ganar los comicios de 2011, Cristina Kirchner impuso un 'cepo cambiario', con el que prohibió la compra de dólares para ahorro o viajes al extranjero por encima de un máximo, que fue modificándose con los años. Una de las pocas promesas que cumplió Macri en 2015 fue eliminar estas restricciones y habilitar la adquisición libre de divisas. No obstante, después de perder las elecciones primarias en agosto de este año, el expresidente neoliberal volvió a crear un sistema con topes. La postura de Alberto Fernández sobre la continuidad del 'cepo' es muy clara: "Lo que Argentina vive en materia de dólares es lo que Macri produjo en materia de dólares. El 10 de diciembre no es una fecha mágica". Por ello, el presidente creó un nuevo impuesto del 30% para las operaciones en dólares, que también rige para la compra de billetes. Las nuevas medidas económicas están destinadas a sacar a la economía de la recesión y huir de la herencia recibida.

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