Infraestructuras y Servicios

ACS traerá Turner a Europa y comprará empresas para crecer en infraestructuras de nueva generación

Juan Santamaría, consejero delegado de ACS

ACS multiplicará su apuesta por las infraestructuras de nueva generación a nivel global. El grupo quiere escalar su creciente actividad en este tipo de proyectos, que incluyen áreas como centros de datos, gigabaterías, semiconductores, biofarma, salud, tecnología o hidrógeno, a Europa. Para ello, la compañía que dirigen Florentino Pérez y Juan Santamaría planea que su buque insignia en este segmento, la estadounidense Turner Construction, dé el salto a Europa este mismo año. Para adentrarse en el mercado europeo en este tipo de obras, la multinacional española explora una entrada orgánica acompañada de la adquisición de empresas especializadas.

Así lo ha anunciado Juan Santamaría, consejero delegado de ACS, durante la presentación a los analistas de los resultados del grupo en 2023, en la que no ha participado el presidente Florentino Pérez. En ese crecimiento inorgánico, la empresa ya está explorando oportunidades de compra en Europa, donde observa un volumen de oportunidades "enorme" para crecer en infraestructuras de última generación. La llegada de Turner al Viejo Continente "se puede hacer orgánicamente e inorgánicamente", ha precisado el número dos de ACS. En este sentido, ha admitido que "estamos mirando tres posibles oportunidades (de compra) que hay en Europa".

El perfil de compañías que analiza en Europa abarca desde firmas pequeñas, a otras de tamaño medio, de entre 400 y 1.000 millones de euros de valoración, e incluso más grandes, ha admitido Santamaría. El objetivo es "reforzar la capacidad electromecánica de Turner en Europa", ha subrayado. El directivo ha recordado la experiencia de la australiana Sedgman, que ha transformado su foco original como ingeniería de recursos naturales centrada en carbón hacia ámbitos alienados con la ESG, habiendo duplicado su resultado bruto de explotación (ebitda) y disparado sus ingresos. Y lo ha hecho, ha dicho, "con inversiones tremendamente pequeñas".

Santamaría tiene claro que la decisión de expandir Turner a Europa reportará "un crecimiento clarísimo de nuestro sector 'core'", el de las infraestructuras de nueva generación. No en vano, el impulso en este nicho de su filial norteamericana ha propiciado que en el último año el 44% de los nuevos contratos del grupo en todo el mundo se correspondan con este tipo de obras. ACS se adjudicó proyectos por un importe de 45.104 millones de euros en todo el mundo en 2023, por lo que dicho porcentaje representa casi 20.000 millones de euros.

Dentro del capítulo de compras, ACS también continúa en conversaciones con el fondo Elliott para adquirir, progresivamente, el 50% de la minera australiana Thiess que no controla. Su plan es hacerlo en paquetes según vaya teniendo la autorización de Elliott. Así, las fuentes consultadas apuntan a que comprará próximamente en torno al 10% e irá tomando paquetes adicionales con un horizonte máximo fijado a finales de 2026. El valor del 50% que no controla el grupo español se estima en 800 millones de euros. En Australia también está engordando su plataforma de renovables con adquisiciones y nuevas contrataciones.

Para acometer adquisiciones, ACS cuenta con una caja neta de 400 millones de euros, por lo que su posición financiera le dota de una amplia flexibilidad para endeudarse. "No es momento para centrarse en la reducción de deuda sino par aprovechar las oportunidades y crecer", ha asegurado. De hecho, la empresa también cuenta con activos no estratégicos a la venta cuya valoración total se aproximaría a los 3.000 millones de euros y que "podemos monetizar en los próximos años", según ha explicado Santamaría.

En este sentido, el grupo avanza en la venta de su filial de Servicios Clece, con un valor estimado por encima de los 600 millones de euros. Asimismo, como adelantó este diario, también prevé desprenderse del 43,6% que retiene en la autopista SH-288 de Texas tras vender a finales de 2023 el 56,4% a Abertis, de la que ACS tiene el 50%, y que está valorado en más de 1.000 millones de euros. Además, la multinacional progresa en la desinversión de los activos industriales que se quedó cuando vendió a Vinci su división de Servicios Industriales, entre los que figuran el parque eólico marino Kinkardine, en Escocia, y la instalación de compresión de gas natural Ca-Ku-A, en México.

Santamaría ha indicado que el proceso de Clece avanza y ha recibido interés en el mercado. Como publicó este diario este jueves, la compañía ha recibido ofertas indicativas tanto por el conjunto de la compañía (tres) como por las partes en que divide su actividad ('facility management' y social). De igual modo, por el 43,6% de la SH-288 hay, además de la propia Abertis, "varios compradores interesados". Ahora bien, no tiene prisa, puesto que los ingresos de la autopista crecen mes a mes y el grupo estima un incremento de las tarifas del 25%. Esta desinversión encaja en la rotación de activos no estratégicos del grupo, manteniéndose en este caso en el proyecto a través de su participación en Abertis. Por último, respecto a los activos industriales, el directivo prevé materializar operaciones en 2024 y 2025.

A todo ello, ACS suma 91 proyectos concesionales en sus diferentes filiales, con Iridium a la cabeza, y excluyendo Abertis. Una cartera que tiene una valoración en libros de más de 2.000 millones de euros. Son activos que el grupo podría rotar cuando alcancen el punto de madurez suficiente.

ACS prevé impulsar su beneficio entre el 5% y el 10% en 2024, después de hacerlo un 16,7% en 2023, hasta 780 millones de euros. Además de la construcción de infraestructuras de nueva generación, el grupo prevé continuar impulsado su posición en obra civil (transporte y edificación), con la autopista de peaje dinámico SR-400 de Georgia (Estados Unidos) en el horizonte próximo (mayo) y la aportación de sus actividades concesionales, con Abertis e Iridium como puntas de lanza.

Sobre Abertis, Santamaría ha insistido en las oportunidades que tiene por delante tanto a través de la extensión de concesiones a cambio de inversiones como con la adquisición de proyectos. En el primer caso ya ha renovado una en Brasil y negocia nuevas prórrogas tanto en este país como en otros, entre los que figuran Chile y México. Esto aporta, según el ejecutivo, "un crecimiento orgánico sin necesidad de aportar 'equity (capital)". El consejero delegado ha lamentado que en Europa la Unión Europea no permita "alargar la vida de las concesiones".

ACS asume que tendrá que aportar más capital en Abertis vía ampliación, como la ejecutada recientemente por 1.300 millones de euros

En el segundo caso, Santamaría ha apuntado la opción de hacerse con el control de la autopista australiana Eastlink, en una operación que se valora en más de 1.000 millones de euros. De igual modo, está participando en al menos otro proceso y tiene identificadas más oportunidades que saldrán al mercado en los próximos meses en países como Estados Unidos. Chile, donde hay proceso como el de Sacyr y Toesca, emerge también como un mercado de máximo interés.

Abertis ha participado sin éxito en la licitación de una autopista en Denver, Colorado, pero lo ha hecho con una oferta poco competitiva al tratarse de un activo con un horizonte temporal de generación de ebitda y flujos de caja muy lejano, según ha reconocido el directivo. Sobre este punto, Santamaría ha indicido que con la compra de la SH-288 y la adjudicación de cuatro autopistas en Puerto Rico, Abertis no tiene problemas para la entrega de dividendos a partir de 2040. Además, ACS prevé seguir aportando proyectos 'greenfield' a la concesionaria que dirige José Aljaro, tal y como ha hecho con la SH-288.

Los problemas, de haberlos, llegarían antes, a partir de 2031, cuando vencen los contratos de las autopistas en Francia, principal generador de ebitda de Abertis. Es por ello que trabaja en sumar nuevos proyectos con una mayor madurez que permitan a la compañía mantener o aumentar en los próximos años los dividendos que reparte a sus accionistas, ACS y la italiana Mundys (602 millones en 2024).

El grupo celebrará su Capital Markets Day el próximo 17 de abril y desvelará el plan de negocio de la concesionaria

Precisamente, sobre Francia, Santamaría ha confirmado la intención del Gobierno de Emmanuel Macron de relicitar los contratos a su vencimiento. "Creemos que estamos en una buena posición competitiva para participar y ganar alguno de los tramos", ha recalcado.

En todo caso, las perspectivas para Abertis son muy positivas. "Esperamos que crezca de manera material", ha apuntado, máxime con las inversiones en infraestructuras que prevé que realicen los países en los próximos años para "movilizar la economía". Para ese crecimiento, ACS asume que tendrá que aportar más capital en Abertis vía ampliación, como la ejecutada recientemente por 1.300 millones de euros (650 millones por su parte) para las operaciones de la SH-288 y Puerto Rico.

El grupo celebrará su Capital Markets Day el próximo 17 de abril y desvelará el plan de negocio de la concesionaria, así como los niveles de inversión que prevé realizar ACS en los próximos años. Santamaría ha hecho hincapié en el potencial de crecimiento de la plataforma de infraestructuras que está creando el grupo. El directivo ha fijado el valor fundamental de la compañía en 50 euros por acción. Este viernes, tras la presentación de los resultados al cierre de la sesión del jueves, los títulos de la firma caen un 3,4%, hasta los 36,64 euros. Santamaría ha apuntado a que se trata de "un efecto especulador del mercado en el día de hoy". En este entido, ha ratificado la estrategia actual del grupo en la compra de autocartera, así como de su política de dividendos.

Las líneas estratégicas del grupo que encabeza el también presidente del Real Madrid discurren por promover la integración de las operaciones de las compañías de ACS y la simplificación de la estructura, tal y como ha realizado en los últimos años con la exclusión de bolsa de la australiana Cimic o las compras en Hochtief hasta superar el 76% del capital; aprovechar su posición global para crecer en el desarrollo e inversión en infraestructuras relacionadas con la digitalización, descarbonización y relocalización; reforzar la gestión del riesgo contractual para estabilizar la generación de caja y fortalecer el balance (el 85% de la cartera de infraestructuras tiene un perfil de riesgo medio-bajo comparado con el 60% en diciembre de 2017); y aplicar una estrategia de asignación de capital disciplinada que garantice el crecimiento y una remuneración actrativa a los accionistas.

ACS trabajará en iniciativas enfocadas a su perfil de riesgo y perseguir un alto crecimiento en los mercados estratégicos; ofrecer un servicio global a grandes clientes multinacionales; promover una mayor integración operativa que genere sinergias en el grupo; reforzar las capacidades de ingeniería del grupo; integrar la cadena de suministro global; desarrollar una plataforma global de know-how para segmentos estratégicos clave de crecimiento; e invertir en activos de infraestructuras en transporte, social, energía y digital.

Con esta estrategia, las expectativas de ACS contemplan que el grupo siga creciendo "significativamente". Ahora bien, Santamaría ha incidido en que las prioridades son la estabilización de la caja, quitando los riesgos de la compañía, y dar un beneficio recurrente de las actividades pero, ha aclarado, "lo más importante no son tanto las cifras, sino el valor de la plataforma que tenemos en el Grupo ACS".

Así, Santamaría ha afirmado que ACS está "tratando de replicar la estrategia que se seguía en los años 80, 90 y principios de 2000, donde hubo un muy fuerte crecimiento por parte de todos los grupos constructores mundiales por la gran inversión que hubo en concesiones". "Los grandes grupos internacionales, véase ACS, véase nuestros competidores, que se crearon, vienen de aquella época, de la gran inversión privada. Esa inversión privada paró a partir de 2008 por la crisis y ha estado más o menos paralizada durante los últimos diez años. Ahora se reanuda, no sólo en todos los mercados tradicionales, sino también en todas las nuevas áreas que estamos abriendo. Porque a medida que nos movemos transversalmente entre los nuevos sectores de construcción, somos capaces de invertir en esos sectores, con lo cual la plataforma de crecimiento que tiene el Grupo ACS y las oportunidades a largo, (hacen que) prácticamente los 'guidance' que estamos hablando en estos momentos sean irrelevantes al lado del futuro que tenemos; y que ya estamos materializando y vamos a seguir materializando en los próximos meses, años", ha rematado.

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