Infraestructuras y Servicios

Sacyr gana un 39% por la venta de Servicios y lleva sus márgenes a récord por su apuesta concesional

Sede de Sacyr.

Sacyr obtuvo un beneficio neto de 153 millones de euros, el 39% más que los 111 millones obtenidos en 2022 gracias, en gran parte, a las desinversiones de la división de Servicios (Valoriza Servicios Medioambientales y Sacyr Facilities) y de algunas infraestructuras. El resultado bruto de explotación (ebitda) alcanzó 1.523 millones, con un alza del 7%, mientras que las ventas se contrajeron un 7,4%, hasta 4.609 millones. La rentabilidad, medida como margen ebitda, creció en 430 puntos básicos, hasta la cifra récord del 33%. Sacyr cerró la sesión con un alza en bolsa del 0,20%, hasta 3,03 euros.

Precisamente, gracias a la venta de Servicios, de la Autovía del Eresma, en España, y de la autopista N6, en Irlanda, Sacyr también ha podido avanzar en uno de sus principales objetivos dentro de su plan estratégico: la reducción drástica de la deuda neta con recurso. Así, la compañía recortó en un 51% este endeudamiento en 2023 al pasar de 546 millones de euros a 269 millones. A ello también ha contribuido la evolución del flujo de caja operativo, que se disparó el 20% y se situó en 848 millones de euros.

No obstante, la empresa se había fijado dejarla prácticamente a cero por lo que aún tendrá que dedicar esfuerzos a su reducción. Tiene para ello y para el crecimiento futuro con nuevos proyectos el cartel de venta de sus autopistas en Colombia y de un lote de activos concesionales en Chile. La ratio de deuda neta con recurso sobre ebitda más distribuciones de activos concesionales se sitúa en 0,8 veces.

En la presentación de los resultados, el presidente Manuel Manrique ha anunciado un cambio en el perímetro de la venta de sus autopistas en Colombia. En noviembre confirmó que vendería hasta el 100% de sus concesiones en el país y ahora ha decidido limitar la desinversión, de manera que abarcará una participación minoritaria (de hasta el 49%). En marzo finalización la documentación del proceso, que está asesorado por Goldman Sachs, y se la entregará a los potenciales compradores.

Más avanzado está el proceso de Chile, donde Sacyr vende junto con su socio en una cartera de proyectos de infraestructuras en el país, el fondo Toesca. La empresa ya ha entregado la documentación a los potenciales compradores y está prevista la recepción de las ofertas no vinculantes durante este mes de marzo.

La venta de Servicios abunda en el enfoque estratégico de Sacyr hacia el negocio de concesiones. Este negocio generó 940 millones de euros de ebitda en 2023, un 7% más, y ya aporta el 93% del total del grupo. La compañía atribuye este crecimiento a la buena evolución operativa de los activos, a los proyectos de Colombia, a la contribución de las autopistas Ruta 78 y Los Vilos y del Hospital Buin Paine (Chile) y a la vinculación de los ingresos a la inflación.

Además, Sacyr siguió poniendo en servicio nuevos activos concesionales. Desde 2022 ha puesto en operación ocho activos y el Ferrocarril Central (Uruguay) y la autopista Pamplona-Cúcuta (Colombia) entrarán totalmente en servicio en los próximos meses. Al cierre de 2023, el valor de los activos concesionales alcanzba los 3.254 millones de euros, 443 millones más que la valoración dada en el Investor Day de 2021.

Sacyr cuenta con 70 activos concesionales que tienen una vida media de 26 años. La compañía ha cosechado en los últimos meses cuatro contratos adjudicados y firmados: un tramo de la interestatal I-10 (EEUU), las autopistas Vía del Mare y A-21 en Italia y el Aeropuerto de El Loa (Chile). La empresa ya tiene un 'equity (capital)' comprometido en los proyectos firmados de más de 600 millones de euros para los próximos cuatro años y, además, dispone de un 'pipeline' de 34 proyectos en estudio en sus mercados de referencia: Estados Unidos (10); Canadá (5); Chile (6); Australia (4); Portugal (3); Reino Unido (2); Colombia (2); México (1) e Italia (1).

En el nuevo plan estratégico que Sacyr está ultimando y presentará en primavera, la división de Concesiones se mantendrá como prioridad absoluta. El grupo acaba de realizar una reorganización de su estructura, de manera que desaparecen las filiales de las actividades y crea tres líneas de negocio: Concesiones, Ingeniería e Infraestructuras y Agua y Energía. Asimismo, ha modificado los mandos de estas áreas y ha cambiado la figura de consejero delegado de cada división por la de director general. Esta modificación prepara a la compañía para la separación de poderes que ostenta en la actualidad Manuel Manrique con el nombramiento, antes de la junta de accionistas de 2025, de un consejero delegado. La reordenación implica que Pedro Sigüenza, hasta ahora consejero delegado de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, pasa a ser a director general de la división de Concesiones; Rafael Gómez del Río, hasta ahora al frente de Concesiones, se convierte en director general de Ingeniería e Infraestructuras; y Eduardo Campos, antes liderando Servicios, se erige ahora en el director general de la nueva división de Agua y Energía.

Siguiendo con la evolución de los negocios, la actividad de Ingeniería e Infraestructuras aumentó su ebitda un 10%, hasta 570 millones. Mientras, los ingresos bajaron el 14%, hasta 2.734 millones de euros. Esto refleja la estrategia de la división constructora, que prioriza la rentabilidad frente al volumen. Así, el margen de ebitda se situó en el 21%. Si se excluye el impacto de los activos italianos de Pedemontana y A3, la rentabilidad alcanza el 4,6%, frente al 3,7% de 2022.

La cartera de la división de construcción cerró en 7.456 millones de euros, con un ligero incremento. El 51% de esa cifra corresponde a proyectos de Sacyr Concesiones y representa 33 meses de actividad.

La retribución al accionista es uno de los pilares del Plan Estratégico 2021-2025. Durante 2023, la compañía elevó la retribución al accionista hasta los 0,136 euros por título, entregando dos scrip dividend en enero y julio. La rentabilidad se situó en el 4,9%.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud