Industria

Celsa culmina una inversión de 35 millones en Barcelona

  • El presidente de la Generalitat inaugurará la última fase de las mejoras este martes
  • La firma catalana es uno de los cinco fabricantes en Europa de grandes vigas de acero

Mientras Celsa continúa batallando con su abultada deuda, sigue adelante con sus planes industriales, y este martes el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, inaugurará la última fase de las mejoras realizadas en las instalaciones de la siderúrgica en Castellbisbal (Barcelona), que han supuesto una inversión de más de 35 millones de euros, según han indicado a elEconomista.es fuentes de la compañía fundada por la familia Rubiralta.

Dichos trabajos han consistido en la ampliación del tren de laminación de tramos estructurales, que desde el año pasado permite producir en Castellbisbal vigas tipo H600, una de las más grandes del mercado y que se requieren para estructuras de gran tamaño como naves industriales, y obras civiles a gran escala como puentes y vías elevadas.

Con esta instalación, la compañía se ha convertido en el único fabricante de este producto en España -hasta ahora se importaba- y uno de los cinco únicos en Europa, con lo que ha ganado en competitividad.

Además, ahora ha completado la ampliación del tren de laminación con una nueva instalación de enfriamiento para el producto terminado. Esta nueva zona de refrigeración, más rápida, permite además una mayor capacidad de carga, lo que agiliza doblemente el proceso de fabricación del producto, destacan desde Celsa.

Esta última novedad es la que inaugurará Aragonès, ya que la inversión ha contado con apoyo público, aunque no es la única. La compañía, que produce acero a partir del reciclaje de chatarra y mediante hornos eléctricos, es por ello la empresa líder en Europa en la fabricación de acero circular y de bajas emisiones, pero también tiene en marcha varios proyectos pioneros para avanzar en la progresiva introducción del hidrógeno verde y el biogás en su proceso productivo, especialmente en la laminación, que actualmente precisa del uso de gas natural.

A través de varias iniciativas que cuentan en total con 33 millones de financiación pública (fondos europeos principalmente), Celsa Group está implementando la adaptación de sus hornos para el uso del hidrógeno y otros gases de origen renovable, en concreto en sus instalaciones en Castellbisbal y también en las de Noruega.

Asimismo, Celsa forma parte del proyecto Alchimia, junto a otras seis entidades, entre ellas empresas y centros universitarios, como banco de pruebas para la implantación de tecnología de inteligencia artificial en la industria siderúrgica para reducir el consumo energético, optimizar procesos y avanzar en la completa descarbonización.

Celsa es un gigante formado por seis grupos empresariales y cuenta con 120 centros de trabajo, siete acerías, 12 trenes de laminación y 45 plantas de reciclaje, además de empresas de transformación y distribución, que permiten generar empleo directo, indirecto e inducido a más de 70.000 profesionales. Está presente en España, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Polonia, Suecia e Irlanda.

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