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¿Qué impacto tendrá el petróleo en la inflación?

  • En los últimos años ha sido inflacionista o deflacionista durante largos periodos
  • Con su actual rango de precios, más estrecho, esta materia no será tan decisiva
El petróleo no será tan decisivo en los precios. Imagen: Reuters

El petróleo es probablemente la materia prima más importante para los mercados financieros. Además de ser clave para el negocio de miles de compañías cotizadas, dedicadas a la exploración, producción, refino o servicios de mantenimiento de infraestructuras, lo que haga el recurso energético también tiene importancia por su impacto en las tasas de inflación, uno de los indicadores más importantes para los grandes bancos centrales, que utilizan este dato para evaluar la salud de una economía, y tratan de mantener una estabilidad en las tasas de inflación.

Durante los últimos años el petróleo ha tenido un protagonismo especial. Ha sido uno de los activos que más han sufrido disrupción, por el auge de la producción en Estados Unidos con el fracking, y los precios actuales de barriles como el Brent europeo están muy por debajo de los niveles en los que cotizaba en 2014, por encima de 100 dólares el barril. Por la forma en la que se calculan los índices de precios al consumidor (se mide el cambio interanual, de un mes concreto respecto del mismo periodo del año anterior), el Brent ha pasado por tres periodos diferenciados en los últimos cuatro años: desde el verano de 2014 hasta septiembre de 2016 el barril contribuyó negativamente en el IPC en todos los meses, sin excepción. En octubre de 2016, sin embargo, los 51,3 dólares a los que se movió de media el barril hicieron que, por primera vez en años, el Brent fuese inflacionista: fue más caro ese octubre que el de 2015, cuando cotizó a una media de 49,25 dólares.  

Ese mes empezó una racha de nueve trimestres seguidos, hasta finales de 2018, en la que prácticamente todos los meses el barril fue inflacionista, contribuyendo al avance de los precios en la región. En 2019 el Brent ha sido desinflacionista durante casi todos los meses, pero cada vez más expertos avisan de que el barril se moverá en un rango más estrecho que en los últimos años.

Como se puede apreciar en el gráfico, el dato de inflación en la eurozona fue débil (apenas superó el 0,5% como mucho, y en varios momentos cayó por debajo del 0%) en el periodo desinflacionista del petróleo de 2015 y 2016; en la siguiente tendencia, en 2017 y 2018, cuando el crudo fue inflacionista, el IPC se disparó hasta llegar a superar el 2%, y en los primeros compases de 2019, cuando el Brent ha vuelto a ser desinflacionista, el indicador de precios ha vuelto a retroceder. 

En lo que va de año el barril Brent se ha movido en el rango entre los 59 dólares, de media, en enero y los 71,6 en abril, y desde Julius Baer creen que "el petróleo se moverá dentro de su rango actual en el corto plazo".

"Nos hemos acostumbrado a que el petróleo sea cada vez más un producto financiero que uno real", explica el profesor Javier Santacruz

Todo apunta a que, si no se producen cambios de precio tan bruscos como en el pasado, y el rango del crudo se estrecha, la tendencia inflacionista o deflacionista de la materia prima se puede hacer menos intensa, y también podría alternar más que en los últimos años entre meses en los que genera inflación, y otros en los que su impacto en los precios es el contrario. 

Javier Santacruz, profesor de economía e investigador, considera que "nos hemos acostumbrado a que el petróleo va a ser cada vez más un producto financiero que uno real, que esté cada vez más sometido a las volatilidades propias de un producto financiero. La volatilidad depende de los fundamentales, y los del crudo son cada vez más ambiguos", señala, y añade que "vamos a ver mucho más ruido y las tendencias probablemente no van a ser tan contundentes como antes". 

Las previsiones de los expertos 

De cara al futuro, y tras haber caído la cotización de la materia prima en agosto, los expertos esperan una subida del 14% durante el próximo año, desde el entorno de los 59,75 dólares en los que se mueve ahora el barril Brent, hasta los 68,06 que estima el consenso de analistas que recoge Bloomberg para el segundo trimestre del año que viene.  

Uno de los factores que parece será clave para el comportamiento del petróleo en los próximos meses es el de la nueva regulación para la industria marítima, IMO 2020, que puede generar cambios en la demanda de oro negro. Desde Bank of America Merrill Lynch consideran que "los cambios regulatorios de IMO 2020 probablemente incrementarán la demanda de combustible para la industria marítima en más de un millón de barriles diarios, impulsando la demanda y los precios del petróleo".

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