Energía

EIG entra en el negocio de upstream de Repsol por 4.845 millones de euros

  • La alianza estratégica eleva el valor de la división hasta los 19.180 millones
  • EIG adquirirá el 25% del negocio "cristalizando el valor de la unidad segregada"
  • La compañía planea la salida a Bolsa del negocio en EEUU

Repsol impulsa su transformación en compañía multienergética y su descarbonización sellando la entrada del fondo estadounidense EIG, especializado en  energía e infraestructuras, como socio minoritario de su negocio upstream en una transacción valorada en 4.845 millones de euros (de los que 1.400 millones corresponden a deuda asumida). PJT Partners y Allen & Overy han asesorado a Repsol en la operación a nivel financiero y legal respectivamente, mientras por el lado de EIG han estado Goldman Sachs (asesor en M&A) y Latham Watkins (intermediario legal).

El fondo americano EIG se hará con el 25% de la división de exploración y producción de hidrocarburos de la petrolera española valorando el área de negocio en 19.180 millones de euros, ampliamente por encima del consenso de analistas. El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, señalo en el VII Foro Energía de elEconomista.es que la venta parcial demuestra que la acción de Repsol está "infravalorada" en Bolsa. En concreto, ha calificado la desinversión como una "buena operación" y ha puesto en valor que un fondo estadounidense como EIG haya valorado el negocio en los citados términos.

EIG, que cuenta con más de 41.500 millones de dólares invertidos en el sector energético en 38 países, y Repsol contemplan la posibilidad de sacar a bolsa una participación minoritaria de la división upstream en Estados Unidos a partir del año 2026, siempre que las condiciones de mercado sean favorables.

OPV en EEUU

Con la venta, sujeta a las aprobaciones regulatorias habituales y cuyo cierre está previsto en los próximos seis meses, Repsol mantiene la mayoría accionarial del área estratégica, cristalizando y maximizando el valor  de la unidad segregada superando el rango que barajaba el mercado (entre 14.000-18.000 millones de euros). 

La transacción se produce tras la desinversión parcial en su negocio de renovables (venta del 25% de Repsol Low Carbon al fondo suizo EIP y Crédit Agricole) acordada el pasado mes de junio y que valoró el 'negocio verde' en 4.383 millones, deuda incluida. Desde entonces, Repsol tenía en curso la desinversión en su área upstream para acelerar el objetivo de descarbonización absoluta del grupo en 2050.

La energética, como accionista mayoritario, mantendrá el control del negocio de upstream, que seguirá consolidando dentro de las cuentas del grupo. Esta, además, nombrará cuatro de los ocho miembros del Consejo de Administración, entre ellos al Presidente de la nueva compañía, que contará con voto de calidad. EIG nominará dos y los otros dos serán independientes.

Por otro lado, la sociedad creada mantendrá la plantilla y el equipo directivo existente, así como el actual plan de negocio, centrado en reforzar, focalizar y descarbonizar su cartera de activos. "Nuestra ambición es liderar la transición energética. Este acuerdo pionero refuerza el sentido estratégico de la unidad de upstream dentro del Grupo y, a la vez, impulsa la transformación de la compañía y su perfil multienergético para alcanzar cero emisiones netas en 2050", ha afirmado Josu Jon Imaz, Consejero Delegado de Repsol.

Por su parte, R. Blair Thomas, presidente y CEO de EIG, ha incidido en que "la transición energética determina todas las decisiones que tomamos y estamos encantados de asociarnos con un líder global de la talla de Repsol en esta atractiva oportunidad de liderar el cambio en nuestra industria".

Una venta 'con prima'

La operación es importante no solo por la posibilidad de invertir el dinero de la venta en proyectos vinculados a energías renovables y a la transición. La venta del 25% de la división de explotación y producción de petróleo de Repsol por 4.845  millones de euros supone valorar este segmento del negocio de la petrolera, conocido como upstream, en más de 19.180 millones de euros. Un importe que rebasa el precio de mercado de la compañía en el año en el que está cotizando la crisis energética y de precios que afecta al continente europeo. 

A su vez, permite a la compañía mantener el control del negocio de explotación del grupo mientras que el área de refino sigue reportando beneficios históricos a la compañía este año por el precio del petróleo durante buena parte de 2022. "La participación tiene una prima cercana al 60% sobre lo que consideramos un balance de mitad de ciclo", apuntaron desde Citi. El banco de inversión espera que esta inyección de liquidez no se traduzca solo en una mejora de la inversión de energías alternativas, sino también en el retorno al accionista. "Estratégicamente, el acuerdo implica vender el negocio a precios 'pico' mientras se reduce la ciclicidad y el grupo español aumenta su flexibilidad financiera para acelerar tanto el retorno de caja a los accionistas como su proceso de transición energética", exponen desde Alantra.

Por su parte, desde Bernstein añaden que Repsol recibirá el 70% del total de la venta por adelantado y, el resto, en tres pagos fraccionados a partir del año que viene y hasta 2025. "La desinversión continúa el reciente éxito de Repsol en cristalizar valor para los accionistas por encima de las expectativas del mercado, tras la venta por parte de la compañía del 25% de su negocio verde a Crédit Agricole Assurances y EIP por 900 millones de euros el pasado junio", señaló Oswald Clint.

Por el momento, Repsol no ha podido reflejar la venta parcial en su cotización. El sector europeo en su conjunto se precipitó en la sesión de ayer miércoles junto al desplome de los precios del petróleo, que llevaron al barril Brent por debajo de los 90 dólares por primera vez desde enero. El mercado está descontando con este recorte, que en el caso de Repsol supuso ceder un 4%, que el negocio de las refineras se resentirá frente al excelente año que están disfrutando las firmas europeas que transforman crudo en combustibles como diésel, por ejemplo.

En los márgenes de refino de Repsol, como ejemplo del sector, se están alcanzando en el año unos niveles sin precedentes que llevan al consenso de mercado recogido por FactSet a proyectar un resultado bruto de explotación para 2022 superior a los 12.000 millones de euros. Una cifra que, en su opinión, no se repetiría en 2023.

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