Energía

La Comisión Europea permitirá más carbón y nuclear para desengancharse del gas ruso

  • Lanza un plan de inversión de 300.000 millones para instalar más renovables
  • Pide incentivos fiscales para fomentar el ahorro de energía
  • Lanza un plan de emergencia para poder racionar el consumo, si es necesario

La Comisión Europea lanzó este miércoles el Plan Repower EU para cortar definitivamente el suministro de gas ruso en 2030, lo que equivaldría a sustituir un consumo total de 310 bcm. El paquete de medidas, que supondrá una inversión de 300.000 millones de euros (75.000 millones de subvenciones y 225.000 millones de préstamos), marca un paso adelante en la descarbonización de la economía ya que incrementa los objetivos de reducción de emisiones. No obstante, los planes de la UE incluyen algunas medidas inesperadas como una mayor producción de electricidad con carbón y la ampliación de la vida de algunas centrales nucleares en el corazón de Europa con la intención de evitar las consecuencias que pudiera provocar una interrupción del suministro por parte de Rusia.

Las medidas puestas sobre la mesa por el colegio de comisarios se centrarán en un incremento del ahorro de energía, en la diversificación de los suministros y la puesta en operación de nuevas renovables para lo que se destinará la mayor parte de las inversiones (86.000 millones para solar y eólica, 37.000 millones para biometano, 27.000 millones para hidrógeno). Para conseguirlo, Bruselas ha lanzado un plan de medidas con tres horizontes temporales: corto, medio y largo plazo con los que fija una hoja de ruta para evitar que 93.700 millones de euros acaben cada año en manos rusas y sirvan para financiar guerras como la de Ucrania.

En las medidas previstas para el corto plazo se incluye la ampliación de la vida de las centrales nucleares belgas y francesas, lo que requerirá 5.000 millones de inversión para alcanzar un ahorro de 7 bcm. Asimismo, se incrementarán las horas de producción con las centrales de carbón -que al tener un precio más competitivo- provocará que se inviertan 2.000 millones de euros en sustituir plantas de gas a carbón y que permitirán un ahorro de hasta 24 bcm.

La UE lleva varios meses trabajando con sus socios internacionales para diversificar los suministros

El Ejecutivo comunitario trabaja también con un plan para diversificar las fuentes de suministro de gas natural licuado. Concretamente, se espera lograr 50 bcm, lo que coincide con el compromiso alcanzado por Bruselas y Estados Unidos para el suministro de gas en los próximos años.

La Comisión mejorará también la entrada a través de los gasoductos existentes en 10 bcm. En 2030 espera que los contratos a largo plazo supongan 110 bcm (de los cuales 55 bcm se correspondan con contratos take-or-pay).

La UE lleva varios meses trabajando con sus socios internacionales, entre ellos Qatar, Estados Unidos y Canadá, para diversificar los suministros y ha conseguido niveles récord de importaciones de GNL y mayores entregas por gasoducto.

La Comisión también estudiará medidas legislativas para exigir la diversificación del suministro de gas

"Ya tuvimos una primera prueba con el Grupo Operativo regional creado en Sofía el 5 de mayo para ayudar a Bulgaria tras la decisión de Gazprom de cortar el suministro de gas. Tras las declaraciones conjuntas con Estados Unidos y Canadá, esperamos alcanzar acuerdos políticos para el suministro de GNL con otros socios antes de este verano" indicó el vicepresidente de la Comisión Europea, Fran Timmermans.

La recién creada Plataforma de la Energía de la UE permitirá las compras comunes voluntarias de gas, GNL e hidrógeno mediante la puesta en común de la demanda, la optimización del uso de las infraestructuras y coordinando el contacto con los proveedores.

Como siguiente paso, se estudiará el desarrollo de un "mecanismo de compra conjunta" que negociará contratos en nombre de los Estados miembros participantes.

La Comisión también estudiará medidas legislativas para exigir la diversificación del suministro de gas a lo largo del tiempo por parte de los Estados miembros, un extremo que ya existe desde hace años en España. La Plataforma permitirá la compra conjunta de hidrógeno. Bruselas ha dado luz verde también en este paquete de medidas a la estrategia energética exterior de la UE que facilitará la diversificación energética y la creación de asociaciones a largo plazo con los proveedores, incluida la cooperación en materia de hidrógeno u otras tecnologías ecológicas.

Plan de Emergencia

Entre las medidas a corto plazo, la UE está diseñando un Plan de emergencia en el que se decidirá los cortes que se aplicarán a las industrias en caso de tener un problema de suministro y publicará orientaciones sobre los criterios de priorización para clientes y facilitará un plan coordinado de reducción de la demanda en la UE.

En acompañamiento de estas medidas, la Comisión considera que tal vez sea necesario un límite máximo administrativo en los precios del gas a escala de la UE como respuesta a una interrupción total del suministro. De introducirse tal límite máximo, debería estar restringido a la duración de la emergencia en la UE y no debería obstaculizar la capacidad para atraer fuentes alternativas de abastecimiento de gas y GNL por gasoductos, así como para reducir la demanda.

En este caso, el precio debería ser lo suficientemente elevado para evitar un coste financiero muy alto de esta medida.

En lo que respecta a los planes para el medio plazo, es decir los marcados hasta 2027, Bruselas destinará 10.000 millones de euros para poner en marcha nuevas infraestructuras y gasoductos de modo que se puedan resolver los cuellos de botella existentes y facilitar una entrada adicional de 3,8 bcm mensuales (45,6 bcm al año).

En esta línea podría incluirse la reapertura de la planta de El Musel, propiedad de Enagás, así como un mayor peso de las plantas de regasificación flotantes (FSRU). En el mundo apenas hay 8-10 FSRU disponibles y proyectos como el de Wilhelmshaven -cuya entrada en operación está prevista para 2023- supondrá la llegada de 10 bcm adicionales al año con una inversión de 672 millones de euros.

Apoyo al Midcat

La Comisión quiere impulsar también las interconexiones y, entre ellas tiene muy presente el proyecto Midcat que uniría España con Francia con un tubo preparado tanto para el uso con gas como con hidrógeno.

"Si queremos tener éxito en crear un mercado de gas natural licuado, tenemos que aprovechar todo el potencial de las terminales de GNL en la Península Ibérica. Y para esto, este gas tiene que encontrar su camino hacia el resto de Europa" explicó Timmermans.

"Si tomamos una visión del Mediterráneo, teniendo en cuenta lo que pasa en el Magreb, la conexion a través de España y Portugal es incluso más importante para Europa. Los interconectores son esenciales también en nuestro futuro sistema basado en hidrógeno" añadió el vicepresidente.

La Comisión pretende ahorrar energía para prepararnos para los posibles retos del próximo invierno

La Comisión propone introducir modificaciones específicas en el Reglamento de los Planes de recuperación para integrar capítulos específicos de REPowerEU para incentivar esta transición.

Bruselas reforzará las medidas de eficiencia energética a largo plazo, aumentando del 9% al 13% el objetivo vinculante del paquete legislativo "Fit for 55", aumenta los objetivos de renovables del 40 al 45%, los de eficiencia energética para edificios del 49 al 60% y los de biometano pasan de 18 bcm a 35 bcm en 2030.

Con estas medidas, la Comisión pretende ahorrar energía para prepararnos para los posibles retos del próximo invierno. Por ello, Bruselas también ha publicado una "Comunicación de la UE sobre el ahorro de Energía" en la que se detallan los cambios de comportamiento a corto plazo que podrían reducir la demanda de gas y petróleo en un 5% -entre las que figura reducir la velocidad en las carreteras en al menos 10 kilómetros por hora- y anima a los Estados miembros a iniciar campañas de comunicación específicas dirigidas a los hogares y a la industria.

La Comisión ha incluido un plan para reducir el consumo del petróleo que pasa por reducir la temperatura de los termostatos, rebajar la velocidad en las carreteras, fomentar el transporte público, la bicicleta o caminar, así como el uso del vehículo compartido.

Bruselas está dispuesta además a invertir hasta 2.000 millones de euros en infraestructuras petroleras en los países con más dificultades para alejarse del petróleo ruso como Hungría, Eslovaquia o República Checa.

Medidas fiscales

El Ejecutivo comunitario también anima a los Estados miembros a utilizar medidas fiscales para fomentar el ahorro de energía, como la reducción de los tipos de IVA para los sistemas de calefacción eficientes, el aislamiento de edificios y los electrodomésticos y productos. En concreto, Bruselas quiere que se consuma un 5% menos de energía.

El sector industrial también tendrá que aumentar la producción de ciertos equipos y componentes necesarios para la rápida electrificación de la economía para producir al menos 20 gigavatios de capacidad fotovoltaica para 2025 y tecnología para aerogeneradores eólicos, 10 millones de bombas de calor en 2025 y diez veces más electrolizadores para producir hidrógeno verde.

Por último, dentro del plan comunitario, se presentan varios aspectos para un estudio posterior para lograr un funcionamiento óptimo del mercado. Entre ellos figuran instrumentos para proteger a los consumidores contra la volatilidad de precios, medidas que mejoren la respuesta a la demanda y promuevan sistemas individuales de autoconsumo, señales de inversión adecuadas y una vigilancia más transparente del mercado.

Sobre la base del análisis presentado, la Comisión pondrá en marcha un proceso de evaluación de impacto sobre posibles ajustes en el diseño del mercado de la electricidad después de que el informe elaborado por los reguladores de Acer haya determinado que el sistema marginalista ha funcionado correctamente y supone importantes ahorros para los consumidores.

El Ejecutivo comunitario -que insistió en que sigue sin aprobar la llamada 'excepción ibérica' de la vicepresidenta Ribera- abrió la puerta a una intervención del mercado eléctrico.

Tope al gas

Bruselas deja la posibilidad de reasignar ingresos inframarginales excepcionalmente elevados (los denominados beneficios caídos del cielo) para apoyar a los consumidores y se amplía hasta la próxima temporada de calefacción.

Además, los ingresos por congestión pueden utilizarse para financiar el apoyo a los consumidores. Se amplían temporalmente los precios minoristas regulados para incluir a las pequeñas y medianas empresas. Para las regiones de interconexión muy limitada, se abre la posibilidad de introducir subvenciones para los costes de combustible en la producción de energía a fin de reducir el precio de la electricidad, siempre que estén diseñadas de manera compatible con los Tratados de la Unión Europea, especialmente en lo relativo a la ausencia de restricciones para las exportaciones transfronterizas, la legislación sectorial y las normas sobre ayudas estatales.

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