Empresas y finanzas

Dimas Gimeno desata una guerra sucia en el seno de El Corte Inglés

  • El directivo contrata a un ejército de asesores y a firmas de inteligencia
Dimas Gimeno, presidente de El Corte Inglés. Foto: Archivo

Quedan poco más de dos semanas para que el presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, convoque la reunión del consejo de administración que le han solicitado cuatro de los miembros del máximo órgano ejecutivo para aprobar su destitución. Y consciente quizás de que su permanencia en la presidencia está en el aire, ha iniciado una guerra sucia sin precedentes en la historia de la compañía.

Apoyado por su madre, María Antonia Álvarez, y por su tío, César Álvarez, Gimeno ha contratado los servicios de Teresa Morán, una veterana consultora de comunicación, propietaria de la agencia Affidavit, que fue directora de comunicación de Endesa durante nueve años y que desempeñó previamente el cargo de asesora y directora de comunicación del Ministerio de Industria y Energía, formando parte incluso de los consejos de Enasa (Empresa Nacional de Automoción) y Astano (Astilleros Españoles).

Pero no solo eso. Además, y según han confirmado también distintas fuentes, cuenta, entre otros, con la ayuda en tareas de comunicación de Ángel Barutell, antiguo director de Relaciones Externas de El Corte Inglés, que molesto, al parecer, por la liquidación recibida tras su jubilación le está asesorando en sus relaciones con los medios. Fuentes próximas a Barutell aseguran, sin embargo, que "carece de todo vínculo en la actualidad con la que fue su empresa durante casi cuarenta años, se encuentra jubilado y completamente ajeno a guerras internas o cualquier tipo de cuestión que se esté debatiendo en el seno interno de la que fuera su empresa, El Corte Inglés". 

El problema es que Gimeno ha ido incluso un paso más allá. Y además de abogados y consultores de relaciones públicas, su familia ha contratado también los servicios de la agencia Kroll, experta en la detección de fraudes y el espionaje, tal y como publicó el viernes este periódico.

El objetivo es detectar las supuestas irregularidades en el área de seguridad, que de forma paulatina su entorno ha ido filtrando a los medios de comunicación, en contra de los intereses del propio grupo. Gimeno acusa al antiguo director de seguridad de la empresa, Juan Carlos Fernández Cernuda, de haber contratado a empresas vinculadas con su familia, algunas de las cuales habría vendido ya con el contrato en mano a grandes firmas del sector. Fernández Cernuda era un hombre de la máxima confianza de su tío, el entonces presidente Isidoro Álvarez, fallecido en 2014, para el que empezó a trabajar en calidad de guardaespaldas personal. Gimeno se enfrentó desde el primer momento a él, al considerar que es una persona próxima a sus primas, las hijas de Isidoro, Marta y Cristina Álvarez, y desde hace tiempo lleva reclamando la realización de una consultoría forensic para esclarecer las irregularidades.

El último paso ha sido pedir la ayuda de una firma de inteligencia y seguridad israelí, el grupo NSO, propiedad del empresario Francisco Partners, para detectar si hay nuevos fraudes en otras áreas del grupo.

Todo mientras trata de ganarse el apoyo de la Corporación Ceslar, expulsada del consejo de administración en 2015, acusada de filtrar información relevante del máximo órgano ejecutivo tras la inyección de mil millones de euros por parte del inversor catarí Al Thani, y de solicitar también la salida a bolsa para ganarse igualmente el respaldo de éste.

De forma paralela, tanto la madre como el tío de Gimeno han puesto en marcha una avalancha de demandas contra las hijas de Isidoro Álvarez, su propio hermano, llegando a cuestionar incluso su última voluntad en el testamento. Aunque algunas fuentes aseguran que María Antonia Álvarez no tiene ningún tipo de relación con sus sobrinas y que hay un enfrentamiento personal, sus representantes legales lo niegan.

"Nuestra representada, en el libre ejercicio de los derechos que la amparan, tiene interpuestas en la actualidad sendas demandas de reclamación de cantidades por entender estar mal realizada la partición de herencia. Sin lugar a duda, ello no es sinónimo de odios o venganzas, es simplemente una defensa de lo que le pertenece y es suyo por derecho propio como legataria", aseguran sus abogados.

Gimeno lucha por mantener la presidencia, pero si la pierde, es probable que se vea obligado a vender junto a su madre y su tío el 7% que tienen en total en el grupo a través de Cartera de Valores Iasa, una sociedad que está controlada por las hermanas Álvarez. Sobre todo, porque deben 96 millones de euros a la Comunidad de Madrid por el impuesto de Sucesiones, derivado de la herencia de Isidoro Álvarez.

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Duran
A Favor
En Contra

Espero que aguante ante las hermanitas por el bien de la empresa y el futuro de sus trabajadores.

Puntuación 9
#1
un poco de rigor
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En Contra

La cantidad total que la Comunidad de Madrid cobra en concepto de Impuesto de Sucesiones a quien hereda el 2,8% de El Corte Inglés no puede ser sólo de 40 millones, que es lo que se dijo en este periódico el pasado el pasado 8 de mayo, sino, como mínimo, 151 millones. ¿Cómo se llega a esa cifra?. Si damos por bueno el valor de 280 millones que el artículo atribuye a ese 2,8%, el tipo marginal aplicable es el 34%, y el tipo efectivo de 33,97%. La bonificación del 99% no es aplicable porque el heredero es sobrino, y no hijo, del fallecido. En cambio, sí es aplicable un recargo del 58,82% por tener este parentesco. En consecuencia, el tipo final aplicable a un legado de 280 millones que recibe un sobrino es de 33,97% x 1,5882 = 53,95%. Así, la cuota es 280 x 53,95% = 151 millones de euros. Eso como mínimo, porque el recargo del 58,82% puede ser mayor si el patrimonio previo del heredero supera los 400.000 euros, algo que parece muy probable. La cuestión fundamental es la valoración de lo heredado, que otros sitúan en 176 millones, en cuyo caso la cuota seguiría siendo de 95 millones de euros, es decir, 50 millones mas de los 40 que dijo este periódico el 8 de mayo. ¿Por qué es tan interesante esto? Conozco el caso de una persona que recibió una herencia de 140.000 euros de un familiar lejano. La Comunidad de Madrid cobró 39.000 euros, el 28% de lo heredado, por Impuesto de Sucesiones. Evidentemente, si el impuesto debe atender a la capacidad de pago, nos damos cuenta de que los tipos de Impuesto de Sucesiones en Madrid suben muy rápido y pueden resultar confiscatorios para herencias muy modestas si no hay parentesco próximo con el fallecido. Si ocurriera como contaba el artículo de 8 de mayo y la cuota pagada por el 2,8% de El Corte Inglés fuera de solo 40 millones, el heredero pagaría el 14% por heredar 280 millones, mucho menos que mi amigo, que pagó el 28% por heredar sólo cuatrocientos mil euros. En ese caso cabría incluso preguntarse si la Comunidad de Madrid estaría “olvidándose” de aplicarles el recargo del 58,82%. Se echa de menos algo de claridad y rigor sobre el verdadero impacto que el Impuesto de Sucesiones de la Comunidad de Madrid ha tenido en esta empresa.

Puntuación 6
#2
Usuario validado en elEconomista.es
Diábolo
A Favor
En Contra

Estos accionistas del CorteIngles... que se quejaban de que les quedaban pocos beneficios después de pagar a los bancos por sus créditos a la expansión realizada... se los están gastando en abogados y follones jurídicos.

Pobrecitos, no les va a quedar nada !!!

Puntuación 5
#3