Empresas y finanzas

Mapfre mantendrá un 'pay-out' superior al 50% y una rentabilidad de hasta el 10% en el próximo trienio

  • Huertas indica que crecerá al 6% en ingresos con foco especial en España, Brasil y Estados Unidos
  • Se propone cerrar la brecha de género y tener un 90% de sus inversiones bajo criterios ESG

Mapfre se propone mantener un 'pay-out' "por encima del 50%" y lograr una rentabilidad sobre recursos propios (ROE) promedio "de entre el 9 y 10%" durante el trienio 2022-2024. Así lo desveló su presidente, Antonio Huertas, a los accionistas del grupo durante la junta celebrada este viernes, donde hizo balance de la última década que ha coincidido con su presidencia en Mapfre y ha sido "una de las más disruptivas de la historia", "generando un entorno muy retador para las empresas y la sociedad".

Huertas, que quiso abrir la sesión solicitando un minuto de silencio en memoria del expresidente Julio Castello, y el vicepresidente Luis Hernando de Larramendi fallecidos recientemente, explicó que el pilar de la hoja de ruta para el próximo trienio será el crecimiento rentable, la eficiencia y la transformación en una junta donde, entre otros puntos, se aprobó su renovación como consejero. Antes de entrar en números urgió a los organismos multilaterales buscar la paz en Ucrania. 

En objetivos y ya con números, detalló que la ambición del plan estratégico es crecer en ingresos por primas a ritmos de "entre el 5 y 6%" a la vez que mantiene el margen de solvencia "en torno al 200%, con un margen de tolerancia de más/menos 25 puntos". Su pretensión es "contener" al tiempo el ratio de endeudamiento entre el 23 y 25%.

El foco seguirá siendo el negocio rentable y, según indicó, continuará considerando mercados core a España, Brasil y Estados Unidos, junto a la unidad de reaseguros. "También apostaremos más por un número limitado de países, con alto valor estratégico, potencial y rentables, junto a las unidades de Global Risks y Asistencia", agregó, indicando que en el resto de países irá a la "velocidad y requerimientos que su propia madurez y mercados precisen".

La intención es reforzar la oferta de productos y los canales de distribución "más rentables", apostando por efectuar más acuerdos de bancaseguros, reforzar la vía de los corredores y alianzas con fabricantes de automóviles, junto al canal y negocio digital. Por productos, detalló que en autos habrá especial foco en mejorar la rentabilidad y en Vida avanzó un plan de crecimiento en varios países de Latinoamérica.

En materia de rentabilidad y productividad y con números expuso que aspira a mantener el ratio combinado "entre el 94 y el 95%", excluyendo en su cálculo cualquier evento extraordinario "muy relevante" o catastróficos de envergadura. Este ratio mide la parte de los ingresos que consumen los gastos de explotación y aquellos otros asociados a los siniestros que atiende.

Plan sujeto a revisión

Durante su exposición matizó, sin embargo, que el diseño de esta hoja de ruta se ha efectuado antes del estadillo de la guerra en Ucrania, que ha devuelto un contexto de "enorme incertidumbre", de forma que "las referencias utilizadas de inflación mundial, tipos de interés, tasa de cambio de las monedas y crecimientos económicos y aseguradores pueden sufrir altas volatilidades".

En este punto expuso que la prioridad de Mapfre será intervenir "si fuera preciso" y "actuar de forma rápida", como ya hizo durante la pandemia, "para proteger el negocio y adaptar" el plan estratégico "con la máxima flexibilidad", dejando así la puerta abierta a una eventual "revisión de estos objetivos, con la flexibilidad adecuada" si fuese necesario para "priorizar" la "preservación del negocio y la protección de las personas". Recordó que ya en 2018 se tomó la decisión de anteponer esas necesidades al plan estratégico.

Baja valoración en bolsa

El compromiso de retomar "la senda de dividendo sostenible" se produce después de que Mapfre haya recuperado precisamente ahora el dividendo pre-Covid, refirió a su vez el director financiero del grupo, Fernando Mata, e incidió en que la compañía distribuirá 416 millones con cargo al 2021, lo que supone un 'pay-out' del 58% y una rentabilidad del 7,6%. Subrayó que en los últimos cinco años ha repartido 2.173 millones anticipándose en una junta donde el único accionista que tomó la palabra fue para demandar mayor remuneración al inversor.

Mata detalló que la cotización de Mapfre se revalorizó un 13% el pasado año, por encima del 7,9% del Ibex 35, pero ahora está "muy afectada por la invasión a Ucrania". "Estoy convencido de que las métricas bursátiles tienen reconocido margen de mejora y se pondrá de manifiesto cuando regrese la paz a Europa", expresó. Huertas convino a su vez con el accionista que la bolsa no valora bien Mapfre. "No lo entendemos, no lo compartimos", expuso, aunque subrayó que la rentabilidad de la compañía en los últimos cinco años ha sido del 6,2%, "casi" el doble del Ibex, donde llegó al 3,9%.

Mata fue el encargado de explicar a los inversores las cuentas del pasado año y subrayó que el ROE mejoró en 2,9 puntos porcentuales, hasta situarse en el 9%. Le beneficia las plusvalías cosechadas con la compensación pagada por CaixaBank para poner fin a la histórica alianza con Bankia y que aumentó un 45,3% el beneficio, hasta los 765 millones.

Pero más allá de ese extraordinario, Mata expuso la buena evolución del negocio, con aumentos del 8% en los ingresos por primas y del 7,2% los ingresos totales, que alcanzaron los 27.257 millones y después además de que el grupo haya reconocido casi 800 millones en coberturas a clientes desde principio de la pandemia. Sin embargo, el auge de la siniestralidad llevó al ratio combinado al 97,5% frente al 94-95% que aspiran en el plan estratégico.

Objetivos de sostenibilidad

Durante la exposición del mismo, Huertas refirió que su ambición no se agota en objetivos financieros y fija también "compromisos claros y rotundos" en materia de sostenibilidad. Se comprometió a "acabar" con la brecha salarial de género al final de 2024, "con el umbral de tolerancia del 1%, generalmente aceptado para una empresa de nuestras dimensiones".

Para entonces apuntó que, "al menos el 90%" de la cartera de inversiones deberá estar calificada bajo criterios ESG -factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo-. El plan estratégico "tiene el firme compromiso de proteger y desarrollar el negocio y con ello, sus intereses como accionistas", explicó, subrayando la preocupación adicional por "seguir cuidando a la sociedad" con el plan de sostenibilidad.

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