Empresas y finanzas

Aena retrasa hasta 2025 la ampliación de Barajas y El Prat por el covid-19

  • Baja un 50%, a los 450 millones al año, las inversiones del próximo quinquenio
  • El conflicto con las tiendas encalla y amenaza con una batalla judicial
  • Pierde 126 millones y no pagará dividendo "hasta recuperar la normalidad"

Aena va a aplazar tres años la ampliación de los aeropuertos de Barcelona y Madrid, presupuestada en algo más de 3.000 millones de euros, por el impacto de la pandemia en el tráfico aéreo, que no recuperará los niveles de 2019 hasta 2024 o 2025.

Según ha informado el presidente de Aena, Maurici Lucena, el nuevo DORA situará el inicio de las obras en los últimos años de vigencia del documento de regulación aeroportuaria, que va desde 2022 hasta 2026, lo que, a su vez, lleva al gestor a recortar un 50% las inversiones previstas para el periodo. En concreto, se pasará de los 900 millones anuales a una media de 450 millones al año.

"Las grandes ampliaciones, como Madrid y Barcelona, se van a desplazar una serie de años en el calendario y su impacto en inversión recogida en el DORA 2 será menor"

"Las perspectivas en relación con la inversión se han rebajado significativamente, aunque no porqué pensemos que alguna de las grandes ampliaciones, como Madrid y Barcelona, no haya que incluirlas en el DORA 2, si no debido a que se van a desplazar una serie de años en el calendario y su impacto en inversión es menor. La estrategia de desarrollo de infraestructuras de Aena en España no cambia, simplemente se retrasa", ha explicado Lucena en un encuentro con la prensa tras publicar las primeras pérdidas del gestor desde 2012 (-126,8 millones) por el desplome del 70,8% los pasajeros. 2019 fue un año récord en ingresos y beneficios.

El DORA, que se está negociando con las aerolíneas ya que también fija las tasas, que podrán subir por primera vez desde 2016 para compensar los costes de las medidas anticovid (60 millones en 2020 y 100 millones en 2021), será aprobado por el Consejo de Administración de Aena a mediados de marzo con la mirada puesta en que reciba el visto bueno del Gobierno a finales de septiembre. De cara a este año, el gestor congelará las tarifas por el impacto de la pandemia y mantiene la subvención a las tasas de aterrizaje.

El todavía primer espada del gestor (su continuidad en el cargo depende de que Salvador Illa logre formar gobierno en Cataluña) reitera que el aplazamiento de tres años de las obras en El Prat y Barajas recoge el tiempo que va a tardar la actividad en volver "al paradigma prepandemia" ya que en la recuperación del turismo y la movilidad se va a dar "el fenómeno de histéresis". Es decir, que aunque todo el mundo esté vacunado y el nivel de contagios sea mínimo, la actividad tardará en mejorar. En este punto, Aena estimó en octubre que cerraría 2021 con 137 millones de pasajeros en España, lo que supone una mejora del 70% respecto a 2020 pero la mitad que en 2019. En cuanto a esta previsión, Lucena se limitó a recordar que no se han cumplido ninguna de las que se han realizado y que el primer semestre será "muy malo", aunque espera cierta mejora a partir de julio.

El plan de Aena antes de la pandemia era acelerar la ampliación de Barajas y El Prat porque, con los datos de 2019, ambas infraestructuras estaban cerca de llegar al punto de saturación, algo ahora lejano. El aeropuerto madrileño tiene capacidad para 70 millones de pasajeros y cerró 2019 con 61 millones, pero 2020 con apenas 17,1 millones de viajeros (-72,3%). El objetivo era invertir más de 1.500 millones en ampliar la T4 y T4S y unificar la T1, 2 y 3 para aumentar su capacidad hasta los 80 millones. En esta línea, El Prat, que terminó el año pasado con 12,7 millones de viajeros, debía alcanzar una capacidad de 70 millones de pasajeros tras invertir algo menos de 1.500 millones en su ampliación.

Guerra con los arrendatarios

Además de los problemas para recuperar la actividad aeronáutica, el gestor semiestatal tiene un conflicto abierto con los grandes arrendatarios de los espacios comerciales de los aeropuertos que amenaza con acabar en los tribunales. El consejo de administración de Aena ha puesto sobre la mesa una propuesta que implica "perdonar" 800 millones de euros de alquiler a las tiendas y restaurantes entre 2020 y 2021, que no han aceptado la mitad de las empresas que, además, suponen más del 85% de los ingresos por rentas comerciales de la cotizada.

Lucena señala que las empresas que han rechazado la propuesta, que "no es negociable", son grandes grupos internacionales con "fondos de capital riesgo y soberanos" en su accionariado que podrían hacer frente sin problema al abono de las mismas. En concreto señala a cinco grandes grupos entre los que se encuentran los gestores del Dutty Free, los que más pagan.

Aena asegura que no hay negociación posible con las tiendas. O aceptan la rebaja o pagan todo

Las tiendas y restaurantes de los aeropuertos tienen hasta el cinco de marzo para aceptar la rebaja planteada por Aena, que ya está empezando a girar las facturas correspondientes a 2020, y que tiene previsto ejecutar los avales, aunque confía en no tener que hacerlo ya que "finalmente las empresas pagarán o aceptarán la propuesta", que contempla una rebaja del 50% de las rentas mínimas garantizadas entre el 21 de junio de 2020 y el 8 de septiembre de 2021. A partir de esa fecha se pagarán integras aunque no se haya recuperado el tráfico. Las compañías aseguran que esta oferta les hará pagar en alquileres tres veces sus ingresos y piden ligar los alquileres a las ventas hasta que se recupere la actividad para no quebrar. No hay negociación posible.

De momento, Aena se ha apuntado el grueso de las rentas por lo que los ingresos comerciales han alcanzado los 1.033 millones, un 16,8% menos que en 2019. De estos, Aena asegura que no ingresará 440 millones correspondientes a los descuentos planteados. Impacto que se apuntará en las cuentas de 2021 y los siguientes ejercicios. Los ingresos aeroportuarios registran una bajada de -1.908,2 millones (-67,1%).

Blindar la solvencia

Aunque la crisis va a durar más de lo esperado, Laucena asegura que Aena no tendrá problemas de solvencia ya que "dispone de caja y facilidades crediticias por 2.065,6 millones de euros" y la posibilidad de emitir pagarés por unos 850 millones para reforzar su liquidez. "Tenemos una posición de liquidez muy sólida para afrontar los meses que quedan de pandemia", ha explica el presidente del gestor aeroportuario, que ha cerrado el año con una deuda neta de 6.540 millones de euros, 340 millones más que en 2019, y una bruta de 7.682 millones, un 21% más. La compañía, que redujo las inversiones en la primera mitad del año pasado para contener la salida de caja en un momento sin ingresos, finalmente ha invertido 435 millones en 2020, lo que le lleva a tener que destinar 840 millones este año para cumplir con los compromisos recogidos en el DORA 1.

"Tenemos una posición de liquidez muy sólida para afrontar los meses que quedan de pandemia"

En cuanto al dividendo, tampoco se va a repartir este año con cargo a 2020 ya que ha habido pérdidas y el de 2019 se destinó a reservas. "No encuentro razón para cambiar nuestra política de pay-out, pero nuestra mente ahora no está en eso, porque estamos en pérdidas. Cuando vuelva la normalidad, volveremos a ser una empresa muy atractiva en cuanto a dividendo", explica Jose Leo, director financiero de Aena en un encuentro con analistas.

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