Empresas y finanzas

La gestora de pisos vacacionales Olala Homes se repone a la caida del turismo captando al cliente 'workation'

  • El sector ve negocio en el viajero que traslada el trabajo a un lugar de ocio

El sector de las viviendas de alquiler vacacional ha sufrido un fuerte revés durante los meses de pandemia debido a las limitaciones de movilidad que han hundido el PIB turístico un 69% en 2020.

Según datos de Apartur, un 62% de los pisos que tenían licencia de apartamento turístico a principios de 2020 se ha pasado al alquiler a largo plazo, un trasvase que se entiende por la  fuerte caída de los clientes y por la baja rentabilidad que ofrecían estos activos durante la crisis.

Sin embargo, algunos operadores han sabido reinventarse y adaptarse a las nuevas necesidades que ha traído la crisis y ven en esta caída de la oferta una oportunidad para su negocio y para posicionarse en el nuevo mercado post Covid.

Este es el caso de Olala Homes, que actualmente gestiona una cartera de 145 viviendas en España. Su CEO, Ittai Savran, asegura que han notado "una nueva necesidad de combinar trabajo y ocio. Viendo diversos informes de mercado, más del 50% de los encuestados afirman que extenderían un viaje de negocios si también pueden disfrutar de ocio al mismo tiempo. De esta manera, hemos decidido adaptar nuestros servicios para atraer este segmento de huéspedes".

A esta nueva tendencia que ha sido posible gracias al teletrabajo se le ha bautizado como workation (work+vacation). Se trata de gente que traslada el trabajo a lugares de ocio y combina ambas cosas en una estancia, y prefieren estar en un apartamento antes que en una habitación de hotel, explica Savran, que asegura que grandes firmas como Booking o Airbnb han reportado esta tendencia.

¿Cómo han cambiado las reservas?

"Es un tipo de cliente nuevo que debemos y podemos continuar atrayendo", asegura Savran, que destaca que se han tenido que adaptar a los nuevos hábitos de consumo que conllevan. "Debido a los cambios constantes en las restricciones de viaje y en confinamientos, por lo general la gente suele reservar con poco tiempo de anticipación, en una media de entre 1 y 3 días. De todas formas, los huéspedes en workation tienden a quedarse más tiempo, entre una y tres semanas, y suele renovar su reserva una o dos veces".

De este modo, se ha elevado la media de las reservas a 8,4 días. "Normalmente los huéspedes se quedan más de una semana en el mismo apartamento, dónde pueden sentirse como en casa", explica el CEO de Olala Homes, que apunta que en enero, más del 30% de sus huéspedes se han quedado más de siete días.

"Nuestros apartamentos les atraen por diversas razones. Para empezar, tienen todo lo que necesita una persona para poder vivir y trabajar: wifi de alta velocidad, un escritorio de trabajo, una cocina completamente equipada, una sala de estar confortable, y camas cómodas. Algunos apartamentos incluso tienen balcón. Además, nuestros activos tienen estilo y están limpios, con lo que también satisface la necesidad de estar en un sitio bonito, familiar y seguro", apunta Savran.

Para poder atraer y retener a sus clientes, el directivo reconoce que han tenido que ser más flexibles con los precios. Así, "el ADR (Average Daily Rate) puede estar entre un 35% y un 55% menos que antes de la pandemia. Además, estamos haciendo descuentos para las estancias más largas, para atraer este tipo de clientes", concluye.

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