Empresas y finanzas

La segunda ola de Covid y el rescate ponen en duda la compra de Air Europa por Iberia

  • Gallego supedita la operación a las condiciones que ponga el Gobierno y al precio
Cola de avión de Iberia

La compra de Air Europa por parte de Iberia se complica por momentos. La segunda ola del Covid y las nuevas restricciones ponen aún más en peligro la supervivencia de la aerolínea de Globalia y el rescate del Gobierno parece que puede dificultar más cosas. Si bien la inyección de dinero fresco parece fundamental para garantizar la operación, la cautela se ha instalado en el cuartel de general de Iberia, que se niega a dar un paso más hasta no conocer las condiciones en las que el Ejecutivo de Sánchez está dispuesto a prestar 475 millones a Air Europa.

No hay que olvidar que la aerolínea de los Hidalgo debe firmar un acuerdo de socios con la Sepi mediante el cual el holding estatal podría vetar decisiones estratégicas, lo que ataría las manos al grupo presidido por Javier Sánchez Prieto a la hora de ejecutar la integración y lograr sinergias. Además, Iberia tendría que asumir la deuda.

"Hay que volver a mirarlo todo, desde las condiciones de devolución de la deuda hasta las restricciones a la capacidad de toma de decisiones estratégicas que imponga el Ejecutivo"

"El contexto es muy distinto a cuando se cerró la operación. Air Europa ha recibido un crédito ICO por 140 millones y ahora negocia un rescate de 475 millones que si se cierra llevará la deuda del grupo por encima de los 600 millones. Con esta deuda y unos resultados tan negativos que van a empeorar, hay que volver a mirarlo todo, desde las condiciones de devolución de la deuda hasta las restricciones a la capacidad de toma de decisiones estratégicas que imponga el Ejecutivo sobre la compañía", explicó Luis Gallego, consejero delegado de IAG.

Así, Iberia está a la espera de que se cierre el rescate para renegociar el precio de compra, pactado en 1.000 millones, y ver si las condiciones impuestas por la Sepi hacen viable la operación. Un monto que tendrá que bajar muy considerablemente, vista la deuda y las pérdidas que arrastrará Air Europa (más de 400 millones). "Si conseguimos llegar a un acuerdo se hará. Si no es posible, se habrá perdido una oportunidad", sentenció Gallego, que mantiene que la integración es beneficiosa para el hub de Madrid, para España y los clientes aunque parece que ya no es tan urgente y necesaria para ellos como hace un año.

En este punto, tanto el consejero delegado de IAG como el presidente de Iberia hicieron un llamamiento al Gobierno para que facilite la operación, que es "estratégica" en un momento en el que "los demás países apoyan a sus grandes aerolíneas". Es decir, que no imponga condiciones que impidan a Iberia "gestionar profesionalmente Air Europa" en un momento de crisis "sin precedentes" que está obligando al holding a reducir el tamaño de las aerolíneas y recortar costes fijos.

IAG pide al Gobierno que facilite la compra para defender el hub y no ponga limites a su gestión de la aerolínea

En este punto, cabe señalar que ha habido un cambio de ánimo en el entorno de Iberia y cada vez son más los que cuestionan que la operación vaya a salir adelante debido a que la segunda ola está agravando la crisis y no hay visibilidad sobre cuándo se reactivará la demanda. No en vano, IAG ha recortado al 30% la capacidad del último trimestre ante el desplome de las reservas, ha pedido que se realicen test para "mantener la conectividad" y ya ha abierto la puerta a captar más liquidez si la crisis supera su escenario más pesimista, algo más que probable.

Y es que, tras reactivarse las restricciones a la movilidad a mediados de agosto, IAG ha cerrado una temporada de verano bajo mínimos y ha visto esfumarse sus previsiones. El holding ha perdido 5.654 millones entre enero y septiembre, de los que 1.761 millones corresponden a los meses de verano. Los ingresos de la temporada alta han caído un 83% y la ocupación apenas ha llegado al 48,9%. Ante este panorama de debilidad, que se extenderá hasta 2023, Gallego ha reiterado que seguirán adelante con los ajustes, lo que implicará tocar las plantillas en España cuando los Ertes decaigan. "Si los Ertes dejan de estar en vigor o de ser atractivos tendremos que buscar otras alternativas", dijo Sánchez Prieto.

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