Empresas y finanzas

ACS mantendrá su liderazgo como contratista internacional frente a Vinci

  • El grupo español supera en 12.000 millones de ingresos a la compañía francesa
Florentino Pérez, presidente de ACS

ACS mantendrá su liderazgo como contratista internacional pese a reforzar su máximo rival, el grupo francés Vinci, con la venta de su negocio industrial. La multinacional española tiene un amplio margen con respecto a la firma gala, que de concretar la operación se hará con una actividad que en 2019 generó unos ingresos de 6.300 millones de euros.

La compañía que preside Florentino Pérez encabezó el ranking que elabora ENR de los mayores contratistas internacionales en 2019 por noveno año consecutivo. Alcanzó unos ingresos de 33.630 millones de euros fuera de España, lo que equivale al 86,5% de los 39.049 millones de euros que obtuvo en total. ACS, además, logró nuevos contratos por un importe cercano a los 38.000 millones, muy por encima de los niveles de cualquiera de sus rivales.

Vinci es su principal competidor con una cifra de negocio en el exterior de 21.800 millones de euros en el último año

Vinci es su principal competidor con una cifra de negocio en el exterior de 21.800 millones de euros en el último año, casi 12.000 millones menos que ACS. Los contratos internacionales se situaron en cerca de 21.000 millones en 2019. Ahora bien, la firma que lidera Xavier Huillard eleva el volumen hasta los 48.100 millones de euros incluyendo su actividad en Francia (26.300 millones de euros). Así, en ingresos totales el grupo galo supera al español.

Con la venta del grueso de su division industrial, Vinci reducirá sensiblemente la distancia con ACS. El gigante español ingresó 6.530 millones de euros con su división industrial, de los que el 60% correspondieron al mercado internacional, con una presencia muy limitada en Francia. Por tanto, la constructora gana añadiría prácticamente los 6.300 millones a su cifra de negocio internacional, de manera que sumaría, a niveles constantes de 2019, alrededor de 28.100 millones. Mientras, ACS se quedaría con su segundo mayor generador de actividad y restaría alrededor de 3.800 millones, con lo que limitaría sus ingresos en el exterior por debajo de los 30.000 millones, aún por delante de Vinci. No obstante, la diferencia ya sería muy reducida, por lo que la evolución de las diversas actividades que desarrollan ambas compañías determinarán si la española mantiene su hegemonía en los próximos años.

Además, con la compra del área industrial de ACS, Vinci se hará con una cartera superior a los 9.000 millones de euros (al cierre de junio ascendió a 9.850 millones de euros) Se sumarían a los 14.200 millones con que cerró en 2019 la división de energía la multinacional francesa.

Operación de 5.200 millones

Vinci ha remitido una oferta no vinculante a ACS para adquirir las actividades de ingeniería y obras del área industrial, las participaciones en ocho concesiones de proyectos principalmente de energía, así como la plataforma de desarrollo de nuevos proyectos en el sector de energía renovable. La operación está valorada en 5.200 millones de euros, de los que la compañía gala desembolsaríaal menos 2.800 millones en efectivo y el resto en acciones propias. De este modo, ACS tomaría en torno al 5% del capital del grupo francés, erigiéndose en su principal accionista.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.