Empresas y finanzas

La UE, cerca de aprobar la compra del negocio de trenes de Bombardier por Alstom

  • La fecha para decidir es el 31 de julio y la firma ha hecho concesiones
Alstom

La Unión Europea (UE) está muy cerca de permitir a Alstom comprar el negocio de trenes de Bombardier. Según informa Reuters citando fuentes relacionadas con la decisión, Competencia europea dará en breve vía libre a la operación que convertirá al grupo ferroviario francés en el segundo más grande del mundo gracias a que este ha planteado vender algunos activos para garantizar la libre competencia.

La Comisión Europea informa de que "el plazo para tomar una decisión es el 31 de julio", fecha que se mantiene vigente, pero no han querido pronunciarse al respecto. Bombardier, que apoyó las concesiones presentadas por Alstom, también ha declinado realizar cualquier tipo de comentario hasta que Bruselas haga público su veredicto final.

En febrero, un año después de que la UE rechazara el proyecto de fusión entre Alstom y Siemens por el riesgo de que surgiera un monopolio europeo, el fabricante francés anunció la compra de los trenes de la firma canadiense, que también tiene plantas en países del Viejo Continente, como España, por entre 5.800 y 6.200 millones de euros. La empresa notificó la operación a Comisión y poco después ésta empezó a mostrar dudas por los problemas de competencia que pudiera surgir.

Alstom venderá plantas y dará acceso a su tecnología para allanar la operación

Para atajar las "preocupaciones iniciales de la CE" y allanar el camino hacia la aprobación de la operación, Alstom anunció el nueve de julio la venta de una serie de activos y sus planes para compartir tecnología. En concreto, comunicó la transferencia de la contribución de Bombardier Transport en el tren de alta velocidad V300 Zefiro, la venta de su tren regional Coradia Polyvalent y de la planta de producción francesa de Reichshoffen donde se ensambla, así como la plataforma de los trenes Bombardier Talent 3 y sus instalaciones de producción en Henningsdorf, en Alemania.

Además, permitirá el acceso a otras empresas a "ciertas interfaces y productos de las diferentes unidades de señalización embarcada de Bombardier Transport y de los sistemas de gestión del control de los trenes", informó la compañía en un comunico en el que dejó claro que todas las cesiones se harán respetando "todos los procesos sociales en vigor" y la consulta de las instancias representativas de los trabajadores.

Tras estas concesiones, Alstom no se ha visto obligada a mejorarlas o aumentarlas como consecuencia de los comentarios que hayan podido presentar sus clientes o rivales. El 19 de junio la Comisión Europea publicó que la operación Alstom-Bombardier "podría entrar en el ámbito de aplicación del Reglamento de concentraciones" y dio un plazo de diez días a terceros a "presentar observaciones".

La multinacional canadiense vende su negocio ferroviario dentro de su plan de reestructuración y reducción de la deuda que le ha llevado a concentrar sus esfuerzos en la división de jets privados (ha vendido también aviación comercial a Airbus).

"Mejorará nuestro alcance global y capacidad de responder a la necesidad cada vez mayor de movilidad sostenible"

Por su parte, Alstom defiende la operación como la clave que necesita para "mejorar nuestro alcance global y capacidad de responder a la necesidad cada vez mayor de movilidad sostenible", aseguró en su día Henri Poupart-Lafarge, presidente y consejero delegado de Alstom. Así, la firma destaca la complementariedad de la cartera de Bombardier, que le permitirá "llevar a cabo una oferta integral en todos los segmentos ferroviarios", especialmente en nichos como el de monoraíl, "brindando un sólido reconocimiento de experiencia a través del desarrollo de soluciones específicas".

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