Empresas y finanzas

AstraZeneca tantea a Gilead para una posible fusión sin precedentes para la industria farmacéutica

Imagen: Reuters
Nueva York

AstraZeneca Plc ha comenzado un acercamiento a su rival Gilead Sciences para explorar una posible fusión, según adelanta Bloomberg citando fuentes conocedoras de dichas conversaciones. La farmacéutica británica planteó esta posibilidad el pasado mes mientras la estadounidense estudia junto a sus asesores una oferta de la que no se han revelado detalles. No obstante, de llegar a buen puerto podría convertirse en la mayor operación de la historia dentro del sector.

La capitalización de AstraZeneca, la mayor farmacéutica inglesa, alcanza los 140.000 millones de dólares y cuenta con un amplio portafolio de tratamientos para múltiples enfermedades que incluyen desde el cáncer a dolencias cardiovasculares.

Por su parte, Gilead contaba al cierre del viernes con un valor en bolsa de 96.000 millones de dólares y es la compañía detrás de Remdesivir, el fármaco que ha logrado la aprobación de emergencia por parte de la Administración de Medicamentos y Alimentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) para el tratamiento de pacientes en estado grave hospitalizados con Covid-19. Este medicamento continúa postulándose como el más efectivo entre los pacientes que estan demasiado enfermos para recuperarse por sí mismos pero no tan graves cómo para requerir ventilación asistida.

Además, "las patentes en medicamentos contra el VIH y el dominio continuo de Gilead en el mercado de la hepatitis C serán suficientes para garantizar fuertes beneficios durante las próximas dos décadas", indica Karen Andersen, analista de Morningstar. "Su experiencia en enfermedades infecciosas y tratamientos concentrados en una sola píldora es parte de su estrategia de investigación y desarrollo, que vemos como uno de los activos intangibles más fuertes que respaldan a la empresa", añade.

Es por ello que, según la fuentes citadas por Bloomberg, la estadounidense no está interesada en vender o fusionarse con otra gran compañía farmacéutica, sino que prefiere centrar su estrategia de acuerdo en asociaciones y adquisiciones más pequeñas. De hecho, según Andersen, Gilead necesitará más adquisiciones para ver un fuerte crecimiento más allá de sus medicamentos contra el VIH y la hepatitis C. Al mismo tiempo, un portavoz de AstraZeneca dijo que la compañía no hace comentarios sobre "rumores o especulaciones".

Aún así, esta aproximación pone de manifiesto cómo la industria farmacéutica podría cambiar en un momento en que las farmacéuticas de mayor o menor tamaño compiten por encontrar tratamientos efectivos contra el coronavirus.

AstraZeneca indicó a finales de la semana pasada que había firmado nuevos acuerdos destinados a ampliar la distribución global de una vacuna contra el Covid-19 desarrollada por investigadores de la Universidad de Oxford, después de que la compañía acordara un suministro que reservaba las dosis iniciales para el Reino Unido y EEUU.

Los títulos de AstraZeneca acumulan una rentabilidad de un 41% en los últimos 12 meses, lo que convierte a esta farmacéutica en el mejor valor dentro del índice de Bloomberg Intelligence de las principales compañías farmacéuticas occidentales. Las acciones de Gilead ha subido alrededor del 19% durante dicho período.

AstraZeneca ha afianzado su liderazgo en la industria farmacéutica y biotecnológica gracias a medicamentos protegidos por patentes y una amplia gama de fármacos en desarrollo. De hecho, el éxito alcanzado con nuevos tratamientos está compensando las recientes pérdidas de patentes de Nexium, usado contra el reflujo gastrointestinal, y Crestor, el reductor de colesterol, que han pesado en el potencial de crecimiento de la compañía.

En estos momentos, la cartera de productos de AstraZeneca se postula como una de las más sólidas, especialmente en lo que a tratamientos contra el cáncer se refiere, con sus medicamentos Tagrisso e Imfinzi. "Estos medicamentos también ofrecen el potencial de fijar los precios, lo que impulsaría la expansión de los márgenes de la compañía", matiza Damien Conover, también experto de Morningstar.

El año pasado, la industria farmacéutica anunció o completó algunas de las operaciones de fusión y compra más importantes. Entre ellas destacan, por ejemplo, la adquisición de Celgene por parte de Bristol-Myers Squibb, valorada en 74.000 millones de dólares.

También se consumaron los matrimonios entre AbbVie y Allergan (63.000 millones de dólares); Takeda y Shire (58.600 millones de dólares); Mylan y Upjohn (12.000 millones de dólares), Pfizer y Array Biopharma (11.400 millones de dólares); Novartis y The Medicines Company (9.700 millones de dólares); Eli Lilly y Loxo Oncology (8.000 millones de dólares); GlaxoSmithKline y Tesaro (5.100 millones de dólares).

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