Empresas y finanzas

Luis Gallego tomará en septiembre las riendas de una IAG más pequeña

  • Anuncia una reestructuración del grupo y retrasará la entrega de 68 aviones
  • El holding aplaza a 2023 la recuperación del tráfico a niveles precoronavirus
Walsh, Gallego y Sánchez Prieto

Luis Gallego tomará las riendas de IAG el próximo 23 de septiembre unos seis meses después de lo previsto antes de que la pandemia del coronavirus arrasara con la vida de cientos de miles de personas y llevara a la aviación a vivir una "crisis global de proporciones nunca vistas". Una crisis que, sólo en el primer trimestre, ha llevado al holding a perder 1.683 millones de euros.

"En marzo anunciamos que Willie retrasaría su salida del grupo por un corto período de tiempo. Luis Gallego asumirá el liderazgo el día 24 de septiembre, fecha prevista de la Junta General de Accionistas de IAG. Estamos agradecidos de que Willie haya retrasado su decisión de retirarse en este momento difícil, proporcionando a la dirección de las aerolíneas la estabilidad necesaria para concentrarse en la respuesta inmediata a la crisis. Esperamos con ilusión trabajar estrechamente con Luis en su nuevo cargo", anuncia Antonio Vázquez, presidente de IAG en un comunicado.

"No esperamos que la demanda de transporte de pasajeros recupere el nivel de 2019 antes de 2023 como muy pronto. Eso significa que la reestructuración de todo el grupo es esencial"

El todavía presidente de Iberia sustituirá a Walsh al frente de una IAG más pequeña. La dueña de British Airways, Vueling y Aer Lingus ha anunciado que va a reestructurar el grupo para adaptarlo a un entorno de una demanda significativamente débil, que durará "varios años". "No esperamos que la demanda de transporte de pasajeros recupere el nivel de 2019 antes de 2023 como muy pronto. Eso significa que la reestructuración de todo el grupo es esencial para superar la crisis y mantener un nivel adecuado de liquidez. Nuestra intención es salir de la crisis como un grupo más fuerte", asegura Willie Walsh.

De momento, la flota a finales de marzo era de 595 aviones frente a los 598 del 31 de diciembre de 2020 y la idea del grupo es acelerar la jubilación de 30 aeronaves del modelo B747 de British Airways (dos se retiran este año) y de 16 A340 de Iberia. Asimismo, el holding ha anunciado que espera diferir tres años las entregas de 68 aviones, como parte de las "nuevas medidas de reestructuración". Así, si esperaba recibir 143 aviones entre 2020 y 2022, ahora sólo recepcionará 75. Además, estudia no renovar los contratos de leasing que vencen entre este año y el que viene (96 aeronaves en total). De momento, no renovará el alquiler de 20 aviones que vencen en 2020.

IAG cerró 2019 con una flota de 598 aviones y unos compromisos de 12.673 millones para la adquisición de 147 aeronaves a Airbus y Boeing hasta 2025. Así, entre 2020 y 2022 tenía previsto recibir 34 A320 y sólo en 2020 un A330 y cuatro B777. Entre 2020 y 2024 debe recepcionar 33 A350.

Ante la perspectiva de tener una aerolínea con menos capacidad, la compañía ha anunciado 12.000 despidos en British Airways, entre ellos unos 4.000 pilotos, y busca extender los Ertes en Iberia y Vueling hasta diciembre, como mínimo, para ir recuperando a los trabajadores poco a poco conforme se reanude la operación y se reactive la demanda. El holding, que tiene el grueso de su flota en tierra y ha reducido un 94% la capacidad, prevé seguir operando bajo mínimo en mayo y junio ya que está planificando el retorno de sus operaciones para julio, cuando está previsto que las restricciones a la movilidad se vayan levantando y ya estén claras las normas de seguridad para volver a operar. 

IAG planea recuperar parte de sus operaciones en julio y cerrar 2020 con un 50% menos de pasajeros

"IAG está planificando un retorno considerable de sus operaciones en julio utilizando un escenario de planificación, con una reducción total de la capacidad de transporte de pasajeros de en torno al 50% en 2020, aunque estos planes están sujetos a una gran incertidumbre y dependen del levantamiento de las medidas de confinamiento y las restricciones a los viajes", señala la compañía en un comunicado.

Así, de cara al segundo trimestre del año, que lo pasará prácticamente en blanco, el grupo espera que "la pérdida de las operaciones antes de partidas excepcionales sea considerablemente peor que en el primer trimestre, dado el descenso sustancial de la capacidad y tráfico de pasajeros". Y eso pese a que han reducido los costes operativos de 440 millones a la semana a 200 millones por el ajuste de los gastos laborales y el menor consumo de combustible. En el primer trimestre la pérdidas de la operaciones antes de extraordinarios de la compañía ascendieron a los 535 millones de euros frente a los 135 millones que ganó en 2019. Y eso que el impacto fuerte sólo se notó en la segunda quincena de marzo. En enero y febrero creció.

La inversión en inmovilizado para el año 2020 se ha reducido en 1.200 millones de euros y la mayor parte de los 3.000 millones de euros restantes está cubierta con financiación comprometida y acordada.

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