Empresas y finanzas

Ferroglobe pierde 258 millones y prepara un nuevo plan estratégico

  • La compañía quiere adaptar su producción a la demanda del mercado mundial
Juan Miguel Villar Mir, presidente de Grupo Villar Mir (GVM).

Ferroglobe, el productor de ferroaleaciones controlado por el Grupo Villar Mir (GVM), registró unas pérdidas de 288,1 millones de dólares (257,9 millones de euros al cambio actual) en 2019, en relación a los 24,6 millones de dólares (22 millones de euros) que ganó en 2018. Los resultados se vieron afectados por la negativa evolución de los precios de los negocios de la compañía durante el ejercicio a nivel global y por el deterioro de 174 millones de euros en el fondo de comercio.

La multinacional, de la que el holding de la familia Villar Mir ostenta el 53%, trabaja ya bajo el mando del nuevo consejero delegado Marco Levi en un plan estratégico para revertir la situación y devolver a la empresa a la rentabilidad que presentará en las próximas semanas. "Estoy seguro de que podemos dar la vuelta a este negocio", ha afirmado el ejecutivo en la presentación de los resultados anuales a los analistas.

Ferroglobe obtuvo unas ventas de 1.600 millones de dólares (1.432 millones de euros) en el último ejercicio, lo que representa un descenso del 28,6% en relación a los 2.240 millones de dólares (2.005 millones de euros) de 2018. Mientras, el resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 37 millones de dólares negativos (33,1 millones de euros), frente a los 230,1 millones de dólares (206 millones de euros) que se anotó el año anterior. Las pérdidas atribuibles ajustadas ascendieron a 114 millones de dólares (102 millones de euros), frente a los 64,4 millones de dólares positivos (57,6 millones de euros) de un año antes.

Durante el último trimestre, el grupo selló una serie de financiación entre las que destaca una línea de facilidad por 150 millones de dólares que le confiere más flexibilidad y liquidez adicional. Al cierre del ejercicio, la deuda bruta se situó en 481 millones de dólares, inferior a los 556 millones de dólares del tercer trimestre.

La compañía que preside Javier López Madrid seguirá implementando cambios operaciones en sus instalaciones en el mundo para adaptar su producción a la reducción de la demanda y a la disminución de los niveles de inventario.

El efecto del coronavirus

En relación a los efectos del coronavirus en el negocio, el consejero delegado de Ferroglobe ha informado de que "nadie en nuestra organización ha tenido ningún impacto directo en su salud por el virus, particularmente en China donde tenemos nuestra planta de fabricación de electrodos". "Hoy en día, estamos viendo un beneficio neto de la ralentización de la actividad en China, evidenciado por la disminución de las exportaciones de metal de silicio en nuestros mercados", ha explicado Marco Levi.

Además, "los centros de producción vecinos están empezando a reducir la producción, lo que también beneficia a nuestro negocio de aleaciones de silicio y aleaciones de manganeso", ha abundado. "En cuanto a la demanda, probablemente sea demasiado pronto para saber qué impacto habrá, ya que el virus se ha expandido a nivel mundial y existe el riesgo de que los clientes de fuera de Asia se vean afectados", ha apostillado. Ahora bien, "hasta la fecha, no hemos visto ningún cierre de instalaciones de nuestros clientes como resultado del coronavirus, pero es algo que seguimos vigilando", ha precisado

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