Empresas y finanzas

Huabao, Scandinavian, el exCEO de Davidoff y CQ pujan por Tabacalera

  • Cuba, propietaria del 50% del negocio de Habanos, debe aprobar la operación
  • La china Huabao toma la delantera para cerrar la compra por 1.800 millones
Foto: Archivo

Imperial Brands está ultimando la venta de Tabacalera, su filial de cigarros premium, propietaria de marcas como Cohiba o Montecristo, por un importe de 2.000 millones de dólares (1.800 millones de euros). El gigante británico, propietario también de Altadis tiene, en principio, hasta cuatro ofertas sobre la mesa.

Según confirman fuentes del mercado, la favorita es la compañía china Huabao, con sede en Hong Kong, aunque hay también otras propuestas. Una de ellas es la que ha presentado el grupo danés Scandinavian, propietario de Cigars International, el mayor distribudidor de puros de Estados Unidos; otra de un consorcio liderado por el exconsejero delegado de Davidoff, Hans-Kristian Hoejsaard, y la cuarta por el fondo chino CQ.

Fundada en 1996 por la multimillonaria china Zhu Linyao y su madrido, Lam Kwok Man, Huabao, que cotiza en bolsa desde 2006, factura cerca de 3.000 millones de euros al año y está especializada en la producción y venta de ingredientes y aromas para la industria del tabaco, la alimentación y la higiene personal. El diario Vozpopuli informó ya hace unas semanas que esta compañía había tomado la delantera en el proceso.

Desde Imperial Tobacco han asegurado en repetidas ocasiones en las últimas semanas que la venta avanza a buen ritmo, declinando no obstante hacer comentario alguno sobre posibles interesados. No obstante, según las fuentes consultadas, todo apunta a que la transacción se completará antes de que acabe el año, aunque no se formalizará hasta 2020 por las autorizaciones que debe recibir esta transacción en distintos países.

En este sentido, el principal escollo para materializar la operación es que cualquier cambio de accionariado debe contar con el visto bueno el Gobierno de Cuba, teniendo en cuenta que Tabacalera tiene una joint-venture con este estado caribeño, con el que comparte al 50% la propiedad de Corporación Habanos. Esta firma es la joya de la corona deTabacalera, ya que es la encargada de comercializar marcas como Montecristo, Cohiba, Partagás, H. Upmann o Hoyo de Monterrey, entre otras.

Ley de Inversión Extranjera

Sin embargo, la Ley de Inversión Extranjera en Cuba otorga un derecho de veto en la transacción si el comprador no es de su agrado. Este ha sido el motivo por el que el número de candidatos a quedarse con Tabacalera se ha reducido, ya que cualquier inversor que tenga una vinculación con Estados Unidos queda fuera del proceso. Esto descarta a las grandes gestoras de capital privado internacionales, que sí tienen recursos para poder acceder a un ticket de inversión tan elevado, pero están domiciliadas en EEUU en la mayoría de los casos. De hecho, según varias fuentes financieras consultadas, hay varios interesados que han tratado de sortear el proceso negociando de forma directa con el gobierno cubano, de cara a agilizar la transacción.

Otro de los motivos por los que no participaron en el proceso otros fondos es por los temas de buen gobierno de las gestoras (ESG, por sus siglas en inglés), que limitan sus inversiones en una serie de sectores, como el tabaco o las armas, entre otros. En los fondos más flexibles, la decisión se lleva al comité de inversiones para que lo autoricen, pero en otros casos se descarta automáticamente su participación.

No obstante, esta transacción ha despertado el interés de un buen número de inversores de varias nacionalidades, desde los citados a millonarios rusos. También British American Tobacco quiso montar un consorcio para pujar por la firma, pero finalmente se retiró.

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