Empresas y finanzas

Ence se lanza al negocio de combinar plantas de biomasa con termosolares

  • Ya contempla invertir unos 160 millones de euros en varios proyectos
  • El Plan de Clima del Gobierno prevé duplicar la potencia termosolar actual
  • La patronal subraya las posibilidades de la tecnología para almacenar energía
Ignacio de Colmenares, presidente de Ence. Foto: Nacho Mart

Ence se ha lanzado al negocio de combinar plantas de energía solar termoeléctrica y de biomasa, porque se logra un mayor rendimiento que por separado: invertirá unos 40 millones de euros en hibridar la central de biomasa que construye en Puertollano con la termosolar colindante que le compró a Iberdrola el año pasado, ha alcanzado acuerdos para hacer lo mismo con otras tres instalaciones solares en Andalucía -ya trabaja en la ingeniería- y mantiene conversaciones con los propietarios de otras plantas.

En octubre del año pasado, la empresa presidida por Ignacio de Colmenares le compró a Iberdrola el 90% de una planta termosolar en Puertollano -el otro 10% es del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (Idae)- por 140 millones. Al poco anunció su intención de combinarla con la planta de biomasa que construye en los antiguos emplazamientos de Elcogás.

A grandes rasgos, la hibridación con biomasa es particularmente interesante en las centrales termosolares que no cuentan con sistemas de almacenamiento -como sucede en la de Puertollano- porque la caldera de biomasa permite alcanzar la temperatura requerida más rápido, ayuda a la hora de funcionar y cumplir las órdenes de operación del sistema eléctrico, y prolonga sustancialmente las horas de generación.

Rentabilidad superior al 8,4%

En el caso de las instalaciones de Puertollano, ambas tienen unos 50 MW de potencia, y con 25 MW de hibridación -a un coste de 1,6 millones por MW-, aumentará la producción de la termosolar de 70.000 MWh a 190.000 MWh. La rentabilidad de la transformación, según los cálculos de Ence, supera el 8,4%, el mínimo exigido por la compañía en las inversiones en esta tecnología.

A la luz de los números, el productor de celulosa y energía -primer generador con biomasa del país- busca nuevas opciones para desarrollar esta línea de negocio. Así, ya ha firmado declaraciones de intenciones con otras tres plantas termosolares que operan en Andalucía para instalar otros 75 MW de hibridación -unos 120 millones de inversión, si se considera el coste citado- y, como señala a elEconomista, "hay otros propietarios interesados en la propuesta de hibridación que está liderando Ence, de cara a la instalación de capacidad renovable firme para contribuir a cumplir los objetivos de descarbonización".

Pendiente de la normativa

Sin embargo, el negocio todavía no tiene fecha de materialización; depende del momento en que el Gobierno regule la hibridación de tecnologías renovables y lance una subasta para este tipo de proyectos innovadores, algo en lo que se trabaja -ya hay una definición jurídica acordada-, pero que no se puede concretar hasta que no haya un Ejecutivo con plenas facultades.

Hay otras empresas interesadas en la hibridación de biomasa y termosolar, como Sener, que no por casualidad construye la planta de biomasa de Ence en Puertollano.

Por otro lado, en España está la primera central híbrida de solar y biomasa del mundo, la de Les Borges Blanques (Lérida), inaugurada en 2013. Capaz de generar durante las 24 horas del día, la promovieron Abantia, Comsa Emte y el Instituto Catalán de Energía, que invirtieron 160 millones. Con una potencia de 25 MW, ocupa una superficie de 96 hectáreas y produce energía suficiente como para abastecer 27.000 hogares.

Duplicar la potencia actual

El borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima prevé la instalación de 5 GW de potencia termosolar hasta 2030, más del doble de los 2.303 MW actuales. La principal razón para ello no es su coste de generación -en los mejores casos ronda los 70 euros por MWh- sino su capacidad de modular la producción y sustituir rápidamente la caída de la generación fotovoltaica al atardecer o las fuertes oscilaciones de la eólica, aportando seguridad al sistema eléctrico.

A esa gestionabilidad -que el Gobierno prevé primar en las próximas subastas para renovables- hay que añadir su capacidad para almacenar energía. La patronal del ramo, Protermosolar, subraya que el coste del almacenamiento con sus sistemas de sales fundidas ronda los 45 euros por kWh, mientras que las aplicaciones con baterías ascienden a 10 veces más y con una vida útil muy inferior.

De acuerdo con los cálculos de la patronal, una flota de 20 GW termosolares puede dar la misma capacidad de almacenamiento que 40 GW de bombeos hidráulicos, "unas 20 centrales como La Muela", en palabras de su presidente, Luis Crespo. 

A la espera de ver cómo evolucionan las necesidades del sistema eléctrico y los costes de la tecnología durante los próximos años, el Idae considera que la presencia de la termosolar en el mix de generación de 2030 puede ser mayor de lo previsto actualmente.

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