Empresas y finanzas

Las petroleras renuncian al petróleo para competir con el coche eléctrico

  • AOP presenta una Estrategia para que las refinerías sólo consuman un 10% de crudo en 2050
  • Los combustibles líquidos reducirán su cuota en el transporte del 90% al 50% en 2050
Anreu Puñet, director general de la AOP, Luis Aires, presidente de la entidad, y Carlos Martín, director técnico y de medio ambiente. Foto: Archivo

Las petroleras quieren transformar las refinerías para alcanzar la neutralidad en carbono en 2050, en línea con aspiraciones de la UE. Prevén inversiones de miles de millones de euros y un cambio radical en sus materias primas: el crudo sólo representará el 10% ó el 20% de sus insumos y lo sustituirán el hidrógeno, los residuos, la biomasa... De este modo esperan mantener una cuota en el transporte del 50% al 60% a mediados de siglo, frente al 90% actual; el resto serán vehículos eléctricos.

La Asociación de Operadores Petrolíferos (AOP), la patronal de BP, Cepsa, Repsol, Galp y Saras, ha presentado esta mañana en Madrid una Estrategia para la evolución hacia los ecocombustibles que plantea cuatro rutas tecnológicas para reducir un 90% las sus emisiones de CO2 de las refinerías y un 80% las emisiones de los combustibles ecológicos que refinen durante todo su ciclo de vida.

Gracias a esta transformación, las refinerías se convertirán en "centros hipereficientes" que potenciarán la economía circular, aumentarán la seguridad de suministro y reducirán la dependencia energética del país, además de generar riqueza y bienestar, manteniendo los 200.000 empleos sectoriales de la actualidad e incrementando las contrataciones en áreas rurales.

Luis Aires, presidente de la entidad, ha declarado durante la presentación de la Estrategia, en el Club Español de la Energía, que para concretarla serán necesarios "entre cientos y miles de millones de inversión", pero ha puesto en contexto esos datos, recordando que las refinerías españolas ha invertido una media de 1.000 millones anuales en el último cuarto de siglo. Aseveró que el documento contiene "propuestas rigurosas y factibles para bajar las emisiones de los procesos y de los productos".

Luis Aires, presidente de la AOP: "La Estrategia contiene políticas rigurosas y factibles para bajar las emisiones de los procesos de las refinerías y sus productos"

La primera de esas rutas es la eficiencia energética, aplicada a los equipos de las instalaciones y a sus procesos, que puede proporcionar ahorros de CO2 del 17% en 2030 y del 22% en 2050 en relación al año 2008.

La segunda es la producción de hidrógeno verde a partir de agua y electricidad renovable. Actualmente la producción de hidrógeno representa el 20% de las emisiones de las refinerías, que pueden reducirse un 72% en 2030 y totalmente en 2050. Además, el hidrógeno permitiría almacenar energía eléctrica renovable y producir combustibles sintéticos.

La tercera es la Captura, almacenamiento y utilización de carbono (CCS/CCU), que permitiría reducir hasta un 70% las emisiones de las refinerías. El carbono capturado podría usarse para la fabricación de bioplásticos, la producción de combustibles o materiales de construcción.

Y la cuarta es el uso de materias primas bajas en carbono para producir ecocombustibles de tres tipos: combustibles sintéticos, a partir de CO2 y el hidrógeno capturado; biocombustibles avanzados, a partir de materias primas biológicas, como residuos o biomasa forestal y agrícola; y otros combustibles bajos en carbono, a partir de residuos no biológicos, como los plásticos.

Materias primas alternativas

Preguntado por el tipo de materias primas que usarán las refinerías, Aires ha indicado que los modelos de máxima penetración con los que han trabajado apuntan a que un 80% ó un 90% de los insumos no serán petrolíferos, quedando éstos para la producción asfaltos o lubricantes. También aclaró que, usando los escenarios de la UE, hay suficientes materias primas alternativas al crudo para producirlos.

Estos ecocombustibles, por otro lado, no precisarían del despliegue de una infraestructura de abastecimiento adicional a la que ya existe, como sí ocurre con los puntos de recarga para los vehículos eléctricos; bastarían con las gasolineras actuales. Los automóviles actuales tampoco precisarían transformarse para consumirlos.

Preguntado por la cuota energética que tendrán estos ecocombustibles en el transporte a 2050, a la vista de la competencia de los vehículos eléctricos, Aires ha señalado que puede bajar desde el 90% actual hasta una horquilla del 50% ó el 60%, porque hay dos tercios de la demanda -del transporte pesado y de la aviación y navegación- que no es fácil de sustituir.

Esta pérdida de cuota de los combustibles líquidos no la consideró algo "negativo", porque es resultado del avance tecnológico y las empresas de su Asociación ya están posicionándose en este mercado incipiente. En este sentido, reiteró que sus asociados defienden la aplicación del principio de neutralidad tecnológica para garantizar que la transición energética se produce de un modo coste-eficiente, reclamó el apoyo de la Administración, sobre todo con un "marco claro y estable que incentive la inversión" y recordó que "necesitamos promoción, no prohibición", en alusión a la pretensión de Gobierno de impedir la venta de combustibles fósiles en 2040.

Recepción favorable del Gobierno

También anunció que la Estrategia ya se ha presentado a los ministerios de Industria y para la Transición Ecológica, que han tenido "una recepción muy favorable", y que se la presentarán a los distintos grupos políticos después de las elecciones. Cerró su intervención declarando que "no es una Estrategia en contra de nadie; es una Estrategia que suma; hay que evitar la polarización de ideas"

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