Economía

May y el milagro de tener apoyo parlamentario: intentará persuadir a los rebeldes tories con promesas sobre el backstop

  • La premier intenta esquivar la unión aduanera sin el visto bueno de la UE
  • Hoy podría perder el control del Brexit y estar obligada a pedir una prórroga
La primera ministra, Theresa May.

Nuevo día clave para Theresa May. La premier tiene que presentar un plan b para conducir el Brexit a buen puerto y ha dirigido su estrategia para convencer a los rebeldes de su partido y al partido irlandés unionista de la DUP con la promesa de tener más concesiones por parte de la Unión Europea en lo referente al backstop -la cláusula que obligaría a que Irlanda del Norte se mantenga integrada en las estructuras comunitarias para evitar establecer una aduana. Bruselas parece poco proclive a dar su brazo a torcer. Los diputados hoy podrían arrebatar el poder de decisión de May sobre el Brexit y obligar al Gobierno a pedir una prórroga a la fecha de salida de la Unión Europea, prevista para el 29 de marzo.

El Brexit va camino de saltarse cualquier contrarreloj prevista para confirmar el divorcio de Reino Unido con la Unión Europea por la profunda crisis política que atraviesa el país. Cuando faltan poco más de dos meses para que el Reino Unido salga de la Unión Europea en la fecha prevista, no hay un acuerdo previsible en Londres.

Y lo único que parece seguro es que los parlamentarios británicos se pondrán de acuerdo por lo menos para evitar un Brexit caótico tomando el control de la situación y obligando al Gobierno a pedir a Bruselas que prolongue el plazo de salida para el país. Aunque todavía queda para un accidente con consecuencias imprevisibles.

May vuelve al Parlamento británico para presentar un plan b a su acuerdo de Brexit, que fue rechazado fuera la semana pasada por 402 diputados frente a 203 votos que dieron su apoyo. La nueva propuesta nacerá con el hándicap de que no ha sido pactada con Bruselas y que no cuenta con el apoyo del partido laborista, principal fuerza de la oposición. A la primera ministra no le queda más remedio que apelar a los más de 118 rebeldes de su propio partido y a los unionistas de Irlanda de Norte del DUP, que hasta ahora se lo han puesto muy difícil y la han dejado casi al borde de la dimisión.

Se espera que May proponga una nueva hoja de ruta con cambios sobre la frontera entre las dos irlandas, una cuestión que puso muy difícil las negociaciones con la Unión Europea y que está dinamitando al país y al propio partido conservador. La premier presentará una alternativa a la fórmula de backstop o salvaguarda, que vincula a Reino Unido a la Unión Europea de forma indefinida a la unión aduanera para evitar una frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte hasta que se llegue a un acuerdo.

Los rebeldes tories afirman que May recuperará sus votos si se resuelve el problema de la unión aduanera

Jacob Rees-Mogg, quien lidera el grupo de tories que abogan por un Brexit duro, ha declarado a una radio británica que si May puede resolver el backstop y dejar al Reino Unido fuera de la unión aduanera, o al menos poner una fecha límite que garantice que esa cláusula sólo será temporal, podría ganar a algunos miembros del Parlamento que votaron en contra la semana pasada.

May para la primera votación ya consiguió que la Unión Europea se comprometiera políticamente a que no durara para siempre y que no serviría para anexionarse Irlanda del Norte, ni nada parecido. Desde Bruselas, fiel a Irlanda, no ofrecerá nada más y mucho menos retirar la salvaguarda.

La ministra de Irlanda para Europa, Helen McEntee, en una entrevista con la emisora RTE, ha rechazado la idea de conversaciones bilaterales con el Reino Unido o el DUP sobre el Brexit. También censuró la posibilidad de enmendar el Acuerdo de Viernes Santo.

Desde Bruselas se cierran filas ante lo que viene, que será la posible petición de una prórroga, pero hay puntos de vistas distintos para la nueva fase en la que el Brexit. No hay consenso de cuánto puede ser el aplazamiento para que termine saliendo la Unión Europea. Algunos países no ponen fecha e incluso concederían un año para que en Reino Unido hubiera consenso suficiente.

La canciller alemana, Angela Merkel, indicó el sábado que quiere ayudar a Gran Bretaña a conseguir una salida ordenada y está a favor de extender los plazos.

El Parlamento está profundamente dividido en torno al Brexit, con diferentes facciones de tories y laborista que apoyan una amplia gama de opciones, como abandonar la UE sin un acuerdo, celebrar un segundo referéndum o buscar una unión aduanera con el bloque. El único consenso transversal que existe gira alrededor de la necesidad de ampliar los plazos. El próximo 29 de enero, se deberá votar el plan b, que ha esas alturas si no hay sorpresas estará trufado de enmiendas que hará que ya no sea la opción b de May, si no de buena parte del parlamento.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0