
Como si de una guerra se tratara. Aunque insiste en que su principal objetivo es aprobar el actual pacto con la UE para conseguir una salida ordenada, el Gobierno británico ha empezado a movilizar tropas y enviar folletos de advertencia a los ciudadanos y las empresas ante la pequeña pero persistente posibilidad de un Brexit caótico que deje al país sumido en una crisis de suministros básicos el próximo 29 de marzo.
El ministro de Defensa, Gavin Williamson, anunció que 3.500 militares habían sido puestos bajo alerta para estar preparados en caso de que el acuerdo con la UE sea rechazado cuando se vote el próximo 14 de enero y no se alcance una solución alternativa antes de la fecha de salida, como probablemente ocurriría. Su misión será colaborar en el reparto de alimentos, agua y combustible, entre otros.
"Lo que estamos haciendo es poner en marcha planes de contingencia, y tendremos 3.500 soldados preparados, incluidos los regulares y las reservas, para respaldar a cualquier departamento del gobierno en cualquier contingencia que puedan necesitar", dijo Williamson a la Cámara de los Comunes.
Además, el Gobierno fletará barcos para traer del continente bienes de primera necesidad que escaseen durante las primeras semanas, como alimentos o medicinas. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, explicó que habían comprado "cientos de neveras" para mantener un suministro estable de medicamentos durante al menos 6 semanas tras una posible salida caótica.
Folletos de advertencia
Poco antes, el Gobierno había anunciado que lanzaría una campaña informativa para que los ciudadanos y las empresas estén preparados ante la posibilidad de que Reino Unido amanezca el 29 de marzo con todas sus rutas de suministro cortadas por inspecciones aduaneras, en caso de salir sin acuerdo.
En los próximos días, dijo Downing Street, empezarán a mandar 80.000 correos electrónicos con consejos y advertencias. Además, publicarán un documento de 100 páginas para que las empresas sepan a qué atenerse en caso de un Brexit caótico.
"El acuerdo que la primera ministra concluyó con Bruselas sigue siendo la principal prioridad del Gobierno y nuestra mejor solución para evitar una salida sin acuerdo. Pero con poco más de tres meses hasta nuestra salida de la UE, hemos llegado al punto en el que necesitamos acelerar estos preparativos", dijo un portavoz del Gobierno. "Los ciudadanos también deben prepararse de acuerdo con los avisos técnicos emitidos en el verano pasado y en línea con unos consejos más detallados que se publicarán en las próximas semanas."
En total, el Gobierno invertirá 4.000 millones de libras (4.400 millones de euros) en preparativos, como sistemas de gestión aduanera, para mitigar las peores consecuencias de un Brexit sin acuerdo. La mitad de esa cantidad empezará a gastarse en los próximos días, añadió.
"Es un engaño"
El líder parlamentario de los nacionalistas escoceses, Ian Blackford, pidió al Gobierno que publicara los análisis sobre las consecuencias de un Brexit caótico, que han sido mostradas en privado a los diputados de la Comisión Privilegiada, donde están los líderes de los principales partidos. "El trabajo fundamental de cualquier Ejecutivo es proteger a su población. Este Gobierno está exponiendo voluntariamente a sus ciudadanos al riesgo de perder su trabajo, quedarse sin medicamentos, sin alimentos o incluso a que los aviones no puedan despegar", denunció.
Por su parte, el portavoz laborista sobre el Brexit, Keir Starmer, rechazó las advertencias del Gobierno como "un engaño". "Una salida sin acuerdo nunca ha sido realmente una opción viable. Es un engaño político, y en el fondo, creo que el Gobierno, y esta primera ministra, lo saben", dijo.
Políticamente, es imposible imaginarse que Theresa May estuviera dispuesta a permitir una crisis de este nivel, pero la existencia de un grupo de entre 60 y 80 diputados radicales en su partido que consideran que una salida sin acuerdo sería positiva le obliga a contentarlos con estos preparativos. Este grupo ya intentó deponerla como líder de los 'tories' la semana pasada y podría hundir el acuerdo con la UE si votara en contra.
Por la mañana, fuentes de la UE habían explicado a elEconomista que este miércoles la Comisión pondrá en marcha planes de contingencia temporales para este caso, como acuerdos parciales con las aerolíneas para mantener sus vuelos a Reino Unido o para mantener el transporte por carretera.