Economía

El sinsentido del mercado laboral: escasez de trabajadores en media Europa y salarios 'congelados'

  • Los salarios crecen un punto porcentual menos que antes de la crisis
  • La productividad se ha reducido de media en los últimos años
  • La jubilación de la generación del baby boom lastra la media de salarios
Foto de Dreamstime

El crecimiento económico global es boyante, con una expansión considerable en EEUU, Asia y la Eurozona, el comercio internacional parece recuperarse y la inversión comienza a rozar niveles previos a la crisis. La tasa de paro se encuentra en mínimos de hace décadas en países como Alemania, Reino Unido o Suiza, a la par que las empresas ya hablan de escasez de trabajadores y de problemas para atender todos los pedidos.

Pese a este contexto de fortaleza económica, los salarios crecen a un ritmo marcadamente inferior que hace diez o doce años, lo que está centrando la atención expertos y medios especializados. Los trabajadores se han convertido en un bien escaso, pero su precio (salario) no ha cambiado demasiado. La famosa curva de Phillips (relación entre paro e inflación salarial) no funciona como antes.

Michael Saunders, miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra destacaba en un discurso pronunciado la semana pasada que "el elevado nivel de escasez de trabajadores en un rango importante de industrias sugiere que ya no existe holgura en el mercado laboral del Reino Unido". Sin embargo, los salarios están creciendo por debajo de la inflación y los consumidores británicos están perdiendo poder adquisitivo.

Una tasa natural de paro menor

Este experto cree que "los datos recientes parecen mostrar que la tasa natural o de equilibrio de desempleo es más baja de lo que solía ser... Las encuestas sugieren que las empresas tienen intención de seguir contratando, mientras que la tasa de vacantes sigue en niveles históricamente elevados".

La tasa natural de paro es la que representa el nivel de desempleo que no puede reducirse sin crear tensiones inflacionistas. Este indicador puede haberse reducido en los últimos años por las reformas que han flexibilizado los mercados laborales en varios países. Por otro lado, la crisis también ha podido modificar el comportamiento de trabajadores y empresarios a la hora de negociar los salarios, lo que también puede explicar que ahora las economías resistan unas tasas de paro más bajas sin que se produzcan fenómenos inflacionarios.

Por otro lado, la mayor credibilidad de los bancos centrales en Occidente puede haber anclado las expectativas de inflación de los agentes, lo que sin duda puede tener efecto sobre la negociación de los salarios nominales.

La productividad y los precios

En este sentido, también se manifestaban Llaria Maselli y Frank Steemers, economistas del think tank The Conference Board, que hace unos semanas señalaban que los salarios en Europa están creciendo en consonancia con la inflación y la productividad, que ahora son mucho más bajas que en el pasado. De modo que las rentas salariales no están perdiendo peso en la producción en los últimos años.

"Un ejemplo son los Países Bajos. Entre 2004 y 2006, el país vio como los salarios crecían de media un 2,4%. Entre 2014 y 2016 los salarios sólo crecieron un 1,1%, aunque en ambos periodos la tasa de paro era similar... sin embargo, entre 2014 y 2016 las inflación fue del 0,2%, mientras que en 2004 y 2006 fue del 1,5%. Entre 2014 y 2016, la productividad creció un 1%, por el contrario entre 2004 y 2006 se incrementó el doble. Más allá de los Países Bajos, este ejemplo se puede aplicar a muchos de los países de la Eurozona", destacan estos expertos.

Los bajos niveles de crecimiento de la productividad en Europa son un obstáculo para la progresión de los sueldos, "después de todo, la producción por trabajador no se ha incrementado apenas".

Otra razón que puede estar lastrando los salarios es la oleada de jubilaciones de generaciones que han conseguido remuneraciones importantes en la recta final de sus carreras. El envejecimiento de la población podría estar jugando en contra del crecimiento salarial a medida que se retiran los nacidos durante el baby boom en algunos países de Europa.

Estos nuevos jubilados dejan de contar como ocupados y sus salarios dejan de hacer media, mientras jóvenes y otros sectores de la población que estuvieron laboralmente marginados durante la recesión, entran al mercado laboral con salarios bajos. "Estos dos factores están lastrando el crecimiento salarial", según destacan desde la Reserva Federal de San Francisco.

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