Economía

Oxford Economics pone fecha exacta al default de Argentina: Milei llega tarde para evitar el desastre

  • "Milei ha mejorado las reservas y otros parámetros antes de lo que esperábamos"
  • Pero eso será insuficiente para evitar que Argentina impague su deuda una vez más
  • Los recortes, aunque necesarios, agravarán la recesión y llevarán al default

La economía financiera de Argentina ha comenzado a ver la luz. El riesgo país ha caído a niveles mínimos que no se veían desde el año 2020, mientras que el Gobierno de Javier Milei ha logrado un hito para el país: un superávit gemelo (superávit fiscal y comercial), algo fundamental para reducir la cantidad de pesos en circulación, incrementar las reservas de dólares y estabilizar la inflación. Sin embargo, la hoja de ruta de la economía argentina ya estaba escrita antes de la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, al menos la de corto plazo: Argentina, salvo milagro, parece condenada al default, según Oxford Economics. La herencia recibida y las políticas shock de Milei (aunque positivas para el largo plazo) podrían llevar al país a un nuevo impago de su deuda.

En poco más de cuatro meses, la casa de análisis Oxford Economics ha publicado dos informes en los que pone, directamente, fecha al default de Argentina: "Esperamos que el ajuste a través de diferentes políticas de Argentina fracase el próximo año. El impago y una dura reestructuración parecen inevitables en el período 2025-2027", señala la última nota publicada por la casa de análisis. Cabe recordar que en la larga historia de impagos de ese país, el último se produjo en 2020.

Esta nueva previsión se produce justo en un momento de 'esperanza' para la economía del país. El Gobierno de Milei ha logrado cuadrar las cuentas casi en un tiempo récord, logrando dos superávits consecutivos en los meses de enero y febrero, lo que ha permitido reducir levemente la cantidad de pesos circulando en el país (los superávits se ahorran). Mientras tanto, el sector exterior ha presentado también un superávit comercial que, junto a las reformas del banco central, está permitiendo un incremento de las reservas en dólares.

A todo ello hay que sumarle la recuperación del peso, que está a punto de cerrar la brecha cambiaria, y la fuerte caída del riesgo país (por debajo de los 1.200 puntos). Entonces, si esta suerte giro de la economía está en marcha, ¿por qué Oxford Economics cree que Argentina se dirige directa al default? El plan de choque de Milei, aunque necesario, conduce a este impago.

Las medidas 'revolucionarias' llegan demasiado tarde y tienen demasiados parámetros que modificar. Toda transición lleva un periodo de dificultad hasta que se alcanza la nueva meta. Milei ha llegado a una economía de Argentina que es un auténtico laberinto, tal y como explican desde el Instituto Real Elcano en un informe especial: "La economía argentina es un complejo laberinto. Está plagado de distorsiones, controles, precios en dólares de todo tipo y color, incluido el dólar blue, un sinfín de instrumentos financieros con nombres indescifrables, impuestos a las exportaciones y preautorizaciones de importaciones, déficits fiscales y cuasifiscales, decretos de necesidad y urgencia y leyes generales, inflación galopante y una fuerte recesión". Aunque Milei está intentando salir de laberinto a marchas forzadas, lograr el éxito es muy difícil.

Las políticas anteriores (anteriores a Milei) consistentes en monetizar el déficit y mantener el 'dopaje' de la economía eran como dar una patada hacia delante a una bola que se hacía cada vez más grande. El Gobierno de Javier Milei, de una forma muy radical y drástica, ha decidido hacer frente al problema parando la rueda. El gasto se ha recortado, el crecimiento de la base monetaria se ha congelado, se han retirado los subsidios a muchos bienes (como la gasolina) ... todo ello mientras que el Gobierno sigue comprometido con el pago de la deuda externa.

Los economistas de Oxford conceden estos puntos a Milei, pero el shock llega ya demasiado tarde, cuando la bola era ya imparable: "La administración de Milei ha mejorado las reservas externas y las cuentas fiscales más rápido de lo que nosotros mismos y muchos otros esperaban, impulsando los precios de los bonos. Además, la demanda de pesos ha aumentado. Excluyendo los desembolsos multilaterales netos, Argentina ha acumulado 6.400 millones de dólares en reservas desde noviembre pasado. Estimamos que las reservas utilizables han aumentado a 7.600 millones de dólares, una mejora notable respecto a finales del año pasado, aunque todavía precaria", apuntan estos expertos.

Un ajuste radical de las cuentas

Además, "los datos de principios de 2024 apuntan a un ajuste fiscal radical a través de una erosión del gasto social real", apuntan los analistas de Oxford Economics. Este es uno de los factores que ha generado más optimismo en los mercados, pero que a su vez podría conducir a Argentina hacia el default. Esta tendencia no puede continuar eternamente, puesto que el superávit se ha conseguido tras la congelación de las pensiones o los sueldos de los funcionarios, lo que ha permitido una 'licuación' del gasto público a través de la inflación. Los ingresos del Gobierno aumentan con la subida de precios, pero los gastos no lo hacen. Sin embargo, Milei ha admitido que el gasto en pensiones y otras partidas comenzarán pronto a aumentar al ritmo del IPC, lo que pondrá fin a este 'espejismo fiscal'

Los economistas de Oxford coinciden y apuntan que esta situación de superávit tal y como se ha producido en los últimos meses "no puede durar". Estos expertos explican que "el gasto primario real en enero-febrero cayó un 50% interanual. Los recortes draconianos fueron posibles porque normalmente sólo el 15% del gasto primario anual total se ejecuta en los primeros dos meses del año. Cuando la mayor parte de las necesidades de gasto se materialicen más adelante en el año, un recorte real del 50% resultará inaplicable", advierten desde Oxford Economics.

De modo, que estos economistas sostienen que pese a los 'brotes verdes' en la economía financiera y la buena voluntad de Milei para revolucionar la economía del país, la economía terminará sucumbiendo. En el corto plazo se podrá ver parte de esta suerte de 'milagro' de corta duración: "Creemos que el impulso del ajuste y el apoyo popular al mismo se mantendrán en el corto plazo. Además, la presión sobre el FMI para que aumente el programa, dadas algunas mejoras en las políticas, será intensa. Lo más probable es que el personal del FMI piense que la deuda es insostenible, pero quizá podrían recompensar a Argentina con fondos adicionales".

¿Habrá milagro en Argentina?

La salvación de Argentina es muy compleja, pero no imposible. La exportación de petróleo está aumentando y se espera que la cosecha este año sea buena. Argentina es una economía que depende sobremanera de las materias primas. Si los mercados siguen apostando por Milei, el FMI amplía su ayuda, las cámaras argentinas permiten al Gobierno realizar cambios muy urgentes (reforma laboral, sistema financiero...) y las materias primas acompañan, el 'milagro' se podría materializar. No obstante, a día de hoy las opciones o probabilidades son las que se le otorgan a los milagros: muy escasas.

"A medida que se acercan las elecciones legislativas para el cuarto trimestre de 2025 y comienza la fatiga por las reformas, es probable que el ajuste fiscal flaquee. Prevemos un saldo primario del 0,3% del PIB en 2025, 1 punto porcentual peor que este año. La senda fiscal a medio plazo establecida en la revisión del FMI de febrero de 2024 parece inalcanzable. Analizando una amplia muestra de programas del FMI, el ajuste fiscal típico es del 1% del PIB. Argentina apunta al 5,5% en 2023-2025. Esto supera incluso el intento fallido de Macri de 2018", apuntan desde Oxford Economics.

Por todo ello, aunque Milei ha tomado el camino que parece correcto y los mercados están, por ahora, apoyando sus palabras y primeras reformas, Argentina va directa hacia el default. Los ajustes necesarios para seguir pagando la deuda tendrían que ser históricos, además de contar con el apoyo político, algo de lo que carece, en parte, Javier Milei. "A pesar del optimismo a corto plazo, seguimos pensando que la probabilidad de incumplimiento en el período 2025-2027 es superior al 75%. Un ajuste draconiano para pagar a los tenedores de bonos extranjeros será política y socialmente insostenible. El apetito del FMI por financiar una situación de deuda insostenible también se desvanecerá".

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