Economía

Grecia se venga de Alemania trece años después: "Si tienen problemas económicos, que vendan islas"

La bandera de Grecia ondea bajo el sol

Dicen que la venganza se sirve fría. Grecia ha esperado más de 13 años para devolver el 'golpe' verbal que recibió de Alemania en lo peor de la crisis de 2010, cuando dos miembros de Gobierno de Alemania recomendaron a Grecia vender algunas de sus islas para reducir deuda y cuadrar el déficit. Hoy, el que fuera ministro de Reconstrucción Productiva con el partido de izquierda radical Syriza en Grecia en 2015, Panagiotis Lafazanis, ha sido el encargado de dar respuesta a Alemania 13 años después, aportando la misma solución a la crisis presupuestaria en Alemania: "Una solución sería vender activos públicos como islas para recaudar rápidamente grandes sumas de dinero".

Esta es una respuesta que llega 13 años después. Para comprender por qué dice esto el exministro griego hay que remontarse a 2010. Entonces Grecia se enfrentaba al estallido de una crisis de deuda que estuvo a punto de terminar con el euro. Atenas tuvo que vender activos, recortar pensiones, salarios públicos etc.

Justo en el peor momento de la crisis, la portada del tabloide alemán Bild fue la siguiente: "¡Vended vuestras islas, griegos en quiebra!". El tabloide alemán se hacía eco de las declaraciones de dos políticos con peso en el Gobierno de la entonces Canciller Angela Merkel. Los autores de dichas declaraciones fueron Josef Schlarmann, un alto miembro de los demócratas cristianos y Frank Schaeffler, experto en política financiera del Partido Liberal de Alemania.

Ahora que Grecia crece con más fuerza que Alemania (el país se encuentra en una especie de recesión), Lafazanis se recrea con sus consejos y explica que "para resolver el problema, el gobierno debe imponer impuestos de emergencia tanto a los ciudadanos como a las empresas", según recoge el Bild. Su predicción: "Esto desencadenará una crisis en Alemania, pero de otra manera no se recaudará el dinero". Pero además de todas esas medidas, Lafazanis ha asegurado que "otra solución sería vender activos públicos como islas para recaudar rápidamente grandes sumas de dinero".

No contento con esas declaraciones, Lafazanis ha comentado que "si los alemanes no pueden controlar esto por sí mismos, tendrán que ponerse bajo la supervisión de la Troika". Cabe recordar que la Troika era una suerte de 'organismo' creado por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional que aportaba ayuda financiera a los países en problemas durante la crisis del euro, a cambio de que estos implementaran medidas de austeridad (los conocidos recortes).

Años más tarde, el consenso de los académicos admitió que parte de esta austeridad fue la causante del bajo crecimiento económico y los problemas de los países bajo la tutela de la Troika.

La crisis de Alemania

Hoy, Alemania se enfrentan a un déficit público notable tras la decisión del alto tribunal del país, que ha provocado un agujero de 60.000 millones de euros en el presupuesto al declarar inconstitucional la reasignación de fondos que se ha realizado. Se espera que Alemania presente un déficit público muy superior al 4% del PIB ese mismo año.

Alemania se encuentra hoy en una posición compleja frente al fuerte crecimiento de Grecia. El respetado consejo de economistas conocido como 'sabios alemanes' prevé que, la todavía primera potencia del continente, sufrirá en 2023 un retroceso del 0,2%, cifra, sin embargo, menos pesimista que la del Ejecutivo, que pronosticó recientemente una caída del 0,4%. Por el contrario, se espera que la economía de Grecia crezca durante los próximos años por encima del 2%, mientras que los salarios avanzan y el desempleo se reduce. Se ha llegado incluso a hablar de la metamorfosis griega.

"El futuro desarrollo económico de Alemania se ve gravemente afectado por las consecuencias de la guerra de agresión rusa en Ucrania. El aumento masivo de los precios de la energía está provocando una pérdida significativa del poder adquisitivo y está frenando el gasto de los consumidores privados", declaran los 'sabios'. En cuanto a la inflación, los expertos esperan que en 2022 alcance el 8% y pronostican que en 2023 solo bajará ligeramente, hasta el 7,4 %.

En 2022 los "sabios alemanes" (un consejo respetado de economistas) esperan que el Producto Interior Bruto (PIB) evite la recesión y termine con un incremento del 1,7%, aunque esperan que en la segunda mitad del año se haya producido un estancamiento de la economía.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud