Economía

Las alternativas a los planes de pensiones individuales: productos de ahorro a medio plazo y planes de empleo

Ahorro complementario para pensiones. iStock
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El ahorro para la jubilación es uno de los grandes retos vitales de los trabajadores. La modalidad contributiva del sistema español es una de los más generosas, cubriendo sobre el 70% del salario medio previo a la jubilación. De hecho, las pensiones españolas tras impuestos son las terceras más generosas de la Unión Europea. Sin embargo, las tensiones demográficas auguran un futuro no tan prometedor: el desequilibrio del 'baby boom' engrosará el déficit del sistema de pensiones y obligará a complementar una parte de la renta en la jubilación.

El reciente proceso reformista en pensiones también ha afectado a la previsión social y sus dos grandes pilares complementarios a la pensión pública. En concreto, la rebaja del límite de aportación a planes individuales con desgravación fiscal en IRPF y cotizaciones sociales pasó de 8.000 euros a 1.500 euros como máximo en dos años.

Esto ha provocado una merma del ahorro en un proceso en el que aun estaba en desarrollo el reglamento que ha configurado los nuevos planes de pensiones de empleo, el segundo pilar de ahorro colectivo a nivel empresarial y sectorial.

Los planes de ahorro individual, además, cada vez cuentan con mayor competencia. De fondo afloran otras opciones llamativas como los seguros de vida garantizado (PPA) que comercializa PSN o el Plan Creciente SIALP, un seguro de vida individual de ahorro a largo plazo de Nationale-Nederlanden. También AGE, un producto de Ahorro Garantizado Extra.

Los planes de pensiones de empleo también son una alternativa incipiente a los antiguos planes individuales, que pese a sumar casi 7,35 millones de partícipes ahora tienen un menor atractivo y reciben menos dinero de los ahorradores que se ven más tentados de incrementar sus exenciones fiscales en planes de empresa.

Tras la subida de los tipos

Tras un largo periodo de tipos de interés prácticamente inexistentes, donde la alternativa inversora pasaba por los fondos de inversión y los propios planes, ahora aterrizan opciones alternativas. La subida de tipos trae consigo productos bancarios y de seguros con rentabilidades que ofrecen entorno al 2,5% y el 3% neto.

"Con estos nuevos competidores, no es fácil para unos planes de pensiones que cuentan además con una enorme limitación en lo que a sus aportaciones se refiere", explican desde Previsión Sanitaria Nacional (PSN). "El actual límite de 1.500€ anuales se ha desvirtuado absolutamente el producto. La solución puede pasar por los planes de empleo que sí permiten aportaciones más interesantes, pero su desarrollo aún es muy incipiente y necesitamos mucho empuje para reforzar la conciencia social del ahorro previsional", apuntan desde la entidad.

Los depósitos, a su vez, han sido otro de los grandes atractivos a lo largo del curso. La remuneración de los depósitos en España ha acelerado en los últimos meses, llegando a superar el 2,3% de rentabilidad (en marzo estaban aún en el 1,5%), máximos no vistos desde principios de 2013, cuando la banca española se encontraba inmersa en lo que se conoció como la guerra del pasivo o de los depósitos. No obstante, pese a este acelerón, los depósitos en España no logran cerrar la brecha con los de la Eurozona, que también han acelerado y en la actualidad presentan una remuneración media que supera el 3%.

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