Banca y finanzas

La remuneración de los depósitos pega un acelerón en España pero no cierra la brecha con Europa

Una torre de monedas. Foto de iStock

La remuneración de los depósitos en España ha acelerado en los últimos meses, llegando a superar el 2,3% de rentabilidad (en marzo estaban aún en el 1,5%), máximos no vistos desde principios de 2013, cuando la banca española se encontraba inmersa en lo que se conoció como la guerra del pasivo o de los depósitos. No obstante, pese a este acelerón, los depósitos en España no logran cerrar la brecha con los de la Eurozona, que también han acelerado y hoy presentan una remuneración media que supera el 3%.

Todo hacía indicar que la remuneración de los depósitos en España iba a ir cerrando poco a poco la brecha con la Eurozona después de que en el mes de julio el spread se estrechase a 47 puntos básicos. Sin embargo, los depósitos europeos han acelerado aún más en septiembre y octubre volviendo a ampliar la distancia. Aquí puede consultar los depósitos más rentables de noviembre.

La velocidad con la que están incrementando la retribución de los depósitos los bancos españoles va claramente por detrás de los otros países europeos. Esta carencia de una mayor traslación inicial de los aumentos de tipos de interés del BCE a la retribución de los depósitos en España es la consecuencia de varios factores que se vienen repitiendo desde hace tiempo: poca competencia en el sector, abundancia de liquidez proporcionada por el BCE o la inmovilidad de una parte de los ahorradores españoles que prefieren seguir en su 'banco de confianza' pese a tener otras entidades que ofrecen una mayor recompensa.

Pese a todo, el crecimiento de la remuneración de las cuentas bancarias en España ha estado acelerando en los últimos meses y desde Funcas prevén que seguirá intensificándose en los próximos meses, conforme el BCE continúe retirando liquidez. Así se apunta en el último Cuaderno de Información Económica, publicación editada por Funcas.

Los economistas Santiago Carbó y Francisco Rodríguez explican que la política monetaria ultra-expansiva desarrollada hasta 2021 tuvo evidentes beneficios para proporcionar liquidez oficial ante las dificultades para generarla privadamente desde la crisis financiera. Sin embargo, esta política ha provocado también distorsiones. La política monetaria ultra-expansiva limitó el incentivo a competir por depósitos, pero la desaparición de esa liquidez normalizó los incentivos. El mayor coste de oportunidad de la liquidez para los bancos da lugar a que se retribuyan mejor los depósitos.

Por qué la banca española va con retraso

Carbó y Rodríguez explican "esta diferencia es consecuencia, en parte, de un entorno financiero particular. La banca española ha reforzado sustancialmente sus colchones de liquidez tras las crisis financieras. La falta de una mayor traslación de los aumentos de tipos de interés del BCE a la retribución de los depósitos en España refleja, al menos en parte, la abundancia de liquidez en manos de los bancos proporcionada por el propio BCE. Como consecuencia de esa política monetaria, los depósitos no han contribuido, en general, a aumentar los márgenes bancarios y esta falta de rentabilidad se ha reflejado en su retribución".

Estos economistas comentan que los incentivos de los bancos para captar depósitos en este entorno ha sido débil, ¿para qué pagar para captar depósitos si la liquidez es abundante y no hay oportunidades claras para colocarla? Cabe recordar en este aspecto que el BCE puso en marcha unas subastas de liquidez a largo plazo, conocidas por sus siglas en inglés como TLTRO, en las que llegó a pagar a la banca por el simple hecho de pedir prestado. Aunque este arsenal de liquidez se está drenando poco a poco, aún quedan importantes 'balsas'.

"Al mismo tiempo, tras el intenso saneamiento y venta de activos deteriorados de la crisis financiera, las entidades españolas han tenido menor necesidad de financiación que sus competidores europeos, ante un crecimiento significativamente más moderado de su crédito y balance", comentan Carbó y Rodríguez.

"Asimismo, en los últimos años los ahorradores españoles que buscaban una remuneración han apostado por otros productos como fondos de inversión o inversión directa, en buena parte, ofrecidos por la propia banca. En definitiva, el entorno monetario explica, al menos en parte, el comportamiento de la retribución de los depósitos, con independencia de las condiciones de competencia", aseguran los economistas de Funcas.

La conclusión de Carbó y Rodríguez es que la política monetaria ultraexpansiva desarrollada hasta 2021 ha tenido evidentes beneficios para proporcionar liquidez oficial ante las dificultades para generarla privadamente desde la crisis financiera. Sin embargo, esta política ha generado también un gran número de distorsiones. "Como se ha señalado anteriormente, la desaparición de esa liquidez (desaparición de los TLTRO), normaliza los incentivos. El mayor coste de oportunidad de la liquidez para los bancos previsiblemente, a su vez, dará lugar a que se retribuyan mejor los depósitos poco a poco".

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