Economía

La rebelión de los PIGS: España, Portugal y Grecia 'asaltan' la economía de la Eurozona

Varias huchas de diferentes colores. Foto de Alamy

Los países del sur de Europa fueron el epicentro de la crisis de deuda que estuvo a punto de destruir el euro entre 2011 y 2013. Por entonces, España, Portugal, Grecia e Italia (también Irlanda) eran unas economías que se encontraban en plena recesión, muy poco competitivas, con grandes déficits por cuenta corriente (y fiscales) y elevado endeudamiento privado. Con este currículum, dichos países recibieron el apelativo extraoficial de PIGS (cerdos en inglés). Hoy, la situación es un tanto diferente. Aunque los países del sur siguen presentando importantes vulnerabilidades, muchos de los puntos débiles de su economía se han solventado. Por el contrario, los países core se enfrentan a una situación más compleja, al menos, en el corto plazo.

Las proyecciones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional y otras instituciones apuntan a que los países del sur van a presentar un mayor crecimiento económico que los del centro y norte de la Eurozona. Aunque esta divergencia ayudará a reducir la brecha de PIB per cápita, no será suficiente en ningún caso para que se produzca una convergencia. No obstante, algunos analistas han comenzado a resaltar este buen comportamiento de los países que fueron estigmatizados hace no tanto.

Las previsiones del FMI muestran que Grecia, España y Portugal crecerán en 2023 y 2024 (tasas que rondarán el 2%) a una tasa que duplicará en muchos casos a la de las grandes economías del centro y el sur de Europa. La economía es en algunos casos impredecible y este es un buen ejemplo. Si entre 2011 y 2013 estos países tuvieron grandes problemas, en 2020 parecían condenados a transformarse o morir. La pandemia del covid atacó los pilares que sostenían sus economías (turismo y servicios que requería la interacción física). Hoy, es la industria (que tan bien lo hizo durante el covid) la que sufre ese golpe, mientras que el turismo, la hostelería o el transporte presentan un rendimiento superior.

Aunque la comparación diste mucho de ser exacta, resulta jocoso traer a colación el argumento de la célebre novela 'Rebelión en la granja', de George Orwell, donde los animales de la Granja Solariega, soliviantados por el Viejo Comandante, un cerdo que les explicó a todos sus ideas para llevar a cabo una revolución, logran expulsar al granjero Howard Jones y crear sus propias reglas. La situación actual, con los países del sur creciendo más que los del norte, podría ser útil para dar nombre a un capítulo de algún libro de historia económica en el futuro: 'La rebelión de los PIGS'.

Aunque la 'La rebelión de los PIGS' es una descripción muy imaginativa y un tanto exagerada, lo cierto es que un informe publicado en octubre por los economistas de BCA Research, Mathieu Savary, Jeremie Peloso, Sebastian Rodriguez y Robert Robis (titulado 'Los PIGS tienen alas') pone de relieve el mejor momento que viven estas economías en la actualidad. Son dos los factores que están dando 'alas' a los PIGS respecto a Alemania o Países Bajos: por un lado, el buen comportamiento de la economía de los países del sur gracias a los esfuerzos del pasado y a la solidez del turismo. Por otro, el mal momento particular que viven las economías cuyo PIB depende en mayor medida de la industria y del gas barato.

Alemania vs PIGS

Mathieu Savary, estratega jefe de inversión para Europa de BCA Research y autor del informe, explica en declaraciones a elEconomista.es que una parte de esta situación tiene que ver con el bajo rendimiento de Alemania más que con el desempeño superior de la periferia. "El ciclo industrial global ha sido extremadamente débil porque el crecimiento chino sigue siendo tibio, los inventarios mundiales eran demasiado elevados y el consumidor estadounidense ha frenado sus compras de bienes, después de derrochar durante la pandemia. La industria manufacturera representa una proporción mayor del valor añadido bruto en Alemania que cualquier otra economía de la eurozona. Como resultado, Alemania está siendo la que más sufre la debilidad del ciclo industrial global. Para colmo de males, la fuerte exposición de Alemania a la energía rusa acentuó su viento en contra en comparación con el resto de la eurozona".

No obstante, desde BCA Research aclaran que "el bloque Mediterráneo ha resistido tanto la pandemia como la crisis energética y ahora les está yendo sorprendentemente bien a pesar de los tipos de interés más altos". Aunque Italia se está encargando de 'enturbiar' el buen momento de los países del sur, todo hace indicar que "el riesgo de que una nueva crisis de deuda soberana europea que surja de la periferia es bajo".

También hay que destacar que las economías del sur se están beneficiando del resurgimiento del turismo, cuya demanda ha ganado tracción desde el fin del covid (como es lógico), pero además parece haberse vuelto más inelástica o rígida. Esto quiere decir que, por ahora, los turistas parecen estar dispuestos a pagar casi lo que sea por disfrutar de sus días libres en España, Grecia, Portugal o Italia. No obstante, esta tendencia podría peligrar si los países emisores netos de turismo (Alemania, Reino Unido…) sufren una recesión que afecta al empleo y la renta de sus ciudadanos.

Por ahora, el turismo sigue presentando más fortalezas que debilidades y eso es algo que están sabiendo aprovechar los países del sur donde "el turismo representa una proporción mayor del PIB, lo que resulta ser un gran activo para su resiliencia. Además, lo barato que cotiza el euro está haciendo que estos destinos sean particularmente atractivos, especialmente para los turistas estadounidenses. El gasto de esos turistas contribuyó a la relativa fortaleza económica del Sur en comparación con el Norte", apunta en declaraciones a elEconomista.es Savary.

El propio Banco de España ha explicado recientemente que la fortaleza relativa de España es, precisamente, el turismo y la menor exposición a China que otros países de la zona euro. Lo que en el pasado fue un lastre para el sur es hoy una ventaja. El mundo al revés.

Portugal, Italia, Grecia y España han aplicado reformas estructurales que ahora están dando frutos. Los PIGS han pasado de tener déficits por cuenta corriente muy abultados a presentar superávits, mientras que la presencia del BCE como prestamista de última instancia garantiza que la periferia pueda soportar tipos de interés más altos. "Además, su sector bancario es ahora más resistente y el riesgo de ruptura con la UE o el euro es casi nulo", sentencian los expertos de BCA Research en el informe titulado 'Los PIGS tienen alas'.

"La combinación de reformas, cierto rigor fiscal y una política monetaria de apoyo ha permitido una convergencia de la competitividad entre la periferia y el resto de la zona euro. Los Indicadores Armonizados de Competitividad de la OCDE revelan que Portugal y España son ahora mucho más competitivos en los últimos años. En términos relativos, a Grecia e Italia también han experimentado un fuerte repunte de su competitividad desde la crisis de deuda soberana. Aún más revelador es el hecho de que el coste laboral unitario de los países centrales de Europa, la relación entre la remuneración laboral y la producción, ha superado con creces el aumento del coste laboral unitario en la periferia", aseguran los expertos en el informe.

A esto último contribuyeron de forma definitiva las reformas laborales aplicadas durante los peores años de la crisis de deuda soberana. En el caso particular de España se ha demostrado que la flexibilización del mercado laboral (sobre todo en términos de salarios) ha permitido una mayor creación de empleo y un aumento sensible de la competitividad de las empresas españolas. No obstante, según revelaba el Fondo Monetario Internacional en un documento de trabajo publicado en 2020, estas reformas también habían incrementado el riesgo de sufrir pobreza siendo ocupado o de tener un trabajo a tiempo parcial de forma involuntaria.

Deuda privada

Todo lo anterior ha permitido que estos países, que durante años fueron acusados de vivir por encima de sus posibilidades, ahora presenten un endeudamiento privado (empresas y familias) inferior a la media de la zona euro y cayendo. Las familias y las empresas de la periferia han devuelto parte de sus créditos y se lo han pensado dos veces antes de volver a gastar por encima de su renta y ello queda reflejado en la balanza por cuenta corriente y los niveles de deuda privada. Francia, Suecia y Suiza son los principales candidatos a sufrir una crisis de deuda privada en Europa ahora mismo, según BCA Research.

Gráfico de la balanza por cuenta corriente
La balanza por cuenta corriente arroja un saldo positivo

Todo ello queda reflejado también en el rating y los costes de financiación. El viernes, las agencias de calificación mantuvieron estable la calificación soberana de Italia en BBB (se temía una perspectiva negativa), mientras que Grecia obtuvo una mejora soberana hasta el grado de inversión. Italia sigue siendo el protagonista de las preocupaciones del mercado sobre la trayectoria de las finanzas públicas. Aunque el plan presupuestario para 2024 ha suscitado algunas preguntas de los clientes, no ha afectado a los costes de financiación italianos de forma notable, apuntan los analistas de ING.

Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America (BofAML) apunta que tras atravesar una profunda recesión en 2020, Grecia recuperó sus niveles de PIB prepandémico en 2022. De acuerdo con el último informe difundido por Crédito y Caución, el país mantendrá el dinamismo de su recuperación con crecimientos del PIB del 1,5% y del 1,4% en 2023 y 2024, respectivamente, ambos por encima de la media de la eurozona. Esta estimación se basa en varios factores. En primer lugar, se prevé que la evolución de la inflación registre una caída gradual hasta cerrar 2023 al 3,5% y 2024 al 2,2%.

Las primas de riesgo de los países de la periferia
Caída estructural de la prima de riesgo de los países de la periferia

En segundo lugar, la dinámica del mercado laboral griego es sólida, aunque los salarios reales se han resentido, disminuyendo un 4,7% en 2022 debido a la inflación. En tercer lugar, aunque la balanza por cuenta corriente se ha deteriorado en los dos últimos años, está ahora en vías de recuperación debido al abaratamiento de la energía y la recuperación del turismo, explican estos expertos. Sí, es cierto que los PIGS tienen sus vulnerabilidades, pero el escenario presente está muy lejos de parecerse al de 2011.

¿Cuánto durará esta situación?

Savary su muestra relativamente optimista y añade que todo hace indicar que "se ha cerrado la brecha de competitividad entre la periferia y el centro, lo que ha permitido que la balanza por cuenta corriente de las economías del sur pase de un déficit severo hace 13 años al equilibrio actual. Esta corrección ha hecho que las economías del sur sean más robustas, mientas que el déficit del sector público ahora se financia casi totalmente a través de ahorro nacional", es decir, los bonos soberanos los están comprando (en términos netos) las familias españolas, portuguesas o griegas, algo similar a lo que ha venido ocurriendo en Japón durante años.

"Esto también significa que los mercados de deuda de la periferia son menos propensos a sufrir crisis que antes... Por lo tanto, creemos que el crecimiento de Europa es ahora mucho más equilibrado que antes", sentencia este experto.

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