Economía

La OCDE avisa que el alza de vacantes y el paro en mínimos enquista el IPC

  • Los puestos sin cubrir y la presión de la inflación avivan las subidas salariales en la Eurozona
  • Los expertos creen que las políticas de empleo suavizarán la destrucción de puestos en la UE
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) acaba de publicar un análisis centrado sobre la Eurozona y la Unión Europea (UE) que centra parte de sus conclusiones en la situación del mercado laboral y su relación con la inflación. Uno de los puntos llamativos del informe señala un cambio de tendencia: la tasa de desempleo está en niveles históricamente bajos, mientras los puestos vacantes han aumentado, tanto en la Unión Europea como en  la Eurozona. Más allá de las consecuencias laborales, los expertos del club de las economías desarrolladas indican que, debido a este desajuste, una desinflación (moderación del crecimiento de los precios sin llegar a ser cero o negativo) se hace más compleja.

La OCDE considera varios factores sobre el mercado laboral, entre ellos la mencionada "tirantez" o "rigidez" en el empleo y las subidas salariales presionadas por la inflación, dos elementos que esperan que se mantengan en el Viejo Continente. La escasez de mano de obra en algunos sectores y el encarecimiento generalizado, indican los expertos, hace que las mejoras en las nóminas se retroalimenten.

Así, esta situación de mayor presión en las negociaciones salariales podría llevar a una espiral de salarios. "Los efectos de segunda ronda de la inflación deben ser disminuidos, ya que podrían prolongar el periodo de desinflación y, potencialmente, disparar una espiral de salarios-precios", explican.

"La desinflación se complica aún más por la solidez del con una tasa de desempleo récord y una tasa de vacantes históricamente alta", firma el informe de la OCDE cuando se centra en el control y la estabilización de los precios. Desde 1950, explican, no ha habido una fase de control de la inflación que no haya provocado algún sacrificio económico o, en el caso más perjudicial, una recesión.

Eso sí, ante las amenazas de desaceleración, que haya una tasa de desempleo baja acompañada de un gran número de puestos sin cubrir tiene una cara positiva y negativa. Por un lado, significaría una fuerte actividad por el lado positivo, pero el lado B de esta situación supone una falta de encaje entre las empresas y los trabajadores que no puede ser alterada por la política monetaria y que, en todo caso, afectaría negativamente al mercado laboral.

Citando a varios economistas, el organismo es tajante: "La bajada de la inflación parece improbable sin un aumento correspondiente en la tasa de desempleo a corto plazo". Sin embargo, hay teorías económicas que apuntan a un efecto más suave en Europa por las políticas laborales adoptadas desde la pandemia –como el caso de los Erte en España– que contuvieron ya una caída histórica del empleo en el confinamiento más duro. "La dinámica de la curva de Beveridge en la UE puede ser más benigna, lo que refleja el uso generalizado de planes de mantenimiento del empleo durante la pandemia", explican.

En el caso español, el número de puestos vacantes, sin cubrir por trabajadores pese a la demanda de las empresas, alcanzó una cifra históricamente elevada en el primer trimestre de este año: casi 150.000 puestos desiertos. Recientemente ha habido una polémica en la interpretación de este dato por parte del Ministerio de Seguridad Social que dirige Escrivá, que sí apoya la atracción de trabajadores en origen, frente a la cartera de Trabajo que dirige Yolanda Díaz, que niega la mayor ante el citado dato.

El club de las economías desarrolladas plantea una mayor movilidad laboral entre países con moneda única para solucionar un problema que, a la vista del veredicto del artículo, sucede a nivel comunitario. El Consejo Económico y Social (CES) defendió este año una postura similar a la que plantea la OCDE: mayor movilidad para cubrir vacantes con trabajadores desempleados.

Hay que afinar el disparo

La OCDE adelantó que doblegar la inflación requerirá de una "continuación de la política monetaria restrictiva" y de una política fiscal "más afinada y sostenible" que conduzca a niveles de deuda "más prudentes". Por otro lado, las vulnerabilidades financieras son "considerables", especialmente en países con altos niveles de deuda privada y una elevada proporción de hipotecas variables.

"Las autoridades deben aplicar políticas macroprudenciales y otros instrumentos específicos para hacer frente a los riesgos del sector financiero, según sea necesario", recomendó la OCDE.

La OCDE sostiene que, aunque Europa se ha coordinado para afrontar las consecuencias de la guerra de Ucrania y ha evitado un "revés severo", las perspectivas a corto plazo continúan dominadas por la "incertidumbre".

Así, el organismo ha afirmado que el refuerzo del Mercado Único puede a ayudar a Europa a promover el crecimiento, innovación y una transformación estructural.

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