Economía

La posibilidad de una nueva subida de tipos se dispara: la Fed abre la puerta a retomar las alzas

  • Ha pasado del 10% al 40% en menos de una semana
  • Sería el undécimo incremento seguido por parte de la Reserva Federal
Foto: Dreamstime

Crecen las dudas y la agitación en el mercado: la Fed podría emprender una nueva subida de tipos en la próxima reunión. Esta posibilidad, que hace una semana escasa estaba casi descartada, se ha disparado entre los inversores. Mientras que hace siete días solo uno de cada diez apostaba por un alza en el 'precio del dinero' para junio, ahora ya son casi un 40% de los mismos, según el consenso de mercado de Bloomberg.

La última reunión del Comité de Mercados Abiertos de la Fed dio un ejemplo de malabarismos lingüísticos para indicar que el ciclo de alza de tipos había llegado a su fin sin certificarlo de forma definitiva. El documento en el que la dirección del banco central anunció su decisión eliminó la coletilla que, durante el año anterior, había indicado que las siguientes reuniones traerían más subidas de tipos. En su lugar dijeron que "evaluarían la situación de la economía reunión a reunión" antes de tomar una decisión. Y su presidente, Jerome Powell, añadió que "no preveían" más subidas de tipos, señalando al llamado 'dot plot' en el que la mayoría de los miembros de la Fed consideraba que los niveles actuales serían el pico para 2023.

La conclusión más extendida era que las subidas sistemáticas habían tocado a su fin, y que se acercaba la pausa que los mercados llevaban meses anticipando. Pero Powell quiso dejar claro que esperarían a la reunión de junio antes de confirmar si la pausa era real o no.

Los últimos datos de la inflación dieron alas a la teoría de una 'tregua' por parte de la Fed e incluso a la de un recorte. Tras lograrse la décima contracción consecutiva, y logrando una bajada superior a la estimada por el mercado, el IPC cayó por debajo del 5% (4,9%) por primera vez en dos años, a pesar de que avanzó en términos mensuales un 0,4% y la subyacente apenas tuvo cambios.

Pero las declaraciones de dos altos cargos del banco central este jueves han dado un mazazo a las previsiones del mercado. La presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, ha advertido de que aún no ve los datos suficientes para apoyar un frenazo: "Los datos de las próximas semanas aún podrían mostrar que es apropiado detenerse una reunión. Sin embargo, a día de hoy, todavía no hemos llegado a ese punto", aseguró. Y Philip Jefferson, miembro de la junta de Gobernadores de la Fed, aseguró poco después que aún no había "signos de descenso significativo" de la inflación, y advirtió de que el avance en la lucha contra los precios "se ha desacelerado".

Otros miembros que también han hablado en los últimos días han dejado declaraciones similares, como es el caso de Loretta Mester, presidenta de la Fed de Cleveland. La directiva explicó que "la inflación está siendo obstinada" y se preguntó si "¿Hemos llegado ya al punto de mantener los tipos sin necesidad de cambios? En este momento, con los datos actuales, yo diría que no". También opinó en ese sentido Tom Barkin, presidente de la Fed de Richmond, que avisó de que "tenemos que estudiar lo que está sucediendo con todos los efectos retardados. (...) Si se necesitan más aumentos [de tipos] para hacer eso, me siento cómodo haciéndolo".

Hundimiento de las expectativas

La combinación de todas esas declaraciones pesimistas ha hecho que los inversores se teman lo peor. De hecho, no es solo que la probabilidad de un alza se haya reforzado notablemente, sino que las expectativas de un recorte se han desplomado. Mientras que cerca de un 40% de los analistas daban por hecho que se bajarían 25 puntos básicos en la reunión de julio, ahora solo un 6,3% de los mismos ve posible esta opción. Además, si antes había un gran consenso en torno a que en septiembre ya era segura una bajada, ahora habría que esperar hasta noviembre para que las posibilidades sean superiores a un 50%.

 

Y algunos analistas ya están dando la señal de alarma. Andrés Sánchez Balcázar, jefe de bonos globales de Pictet Asset Management, ha advertido de que "puede ser muy, muy difícil que la Fed recorte los tipos muy rápidamente, a menos que suceda algo terrible. Y, por el momento, ese no es el caso", según dijo en una entrevista. "Es por eso que creemos que tiene sentido estar cortos en algunos de esos contratos del mercado monetario que parecen demasiado optimistas sobre los recortes". 

De confirmarse los temores de los mercados y reemprender las subidas este mes de junio, el ciclo de alzas emprendido por Fed seguiría vivo. La institución liderada por Jerome Powell lleva ya diez alzas consecutivas en la que ha sido uno de los mayores rallies de la historia, provocando que el precio del dinero pase del 0% al 5% en tiempo récord. Con un nuevo empujón no solo supondría una undécima alza, sino que la Fed superaría las previsiones de su hoja de ruta, que pasaban por llegar al nivel actual y mantenerse para ver cómo reaccionaba la inflación. Queda por ver si, emprendiendo este ajuste adicional, Powell podrá someter la subida de precios y devolverla al objetivo del 2% logrando un "aterrizaje suave" que evite una recesión.

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