Economía

Comprarse un piso, tener hijos o ahorrar para la jubilación: el peso de la brecha salarial en el día a día

  • La vulnerabilidad financiera afecta a todos los ámbitos de la vida diaria
  • Comprarse una casa, celebrar una boda... pero también en el pago de facturas
  • Las mujeres tienen que ahorrar muchos meses más que los hombres para todo
Foto: iStock

El dato objetivo de que la brecha salarial entre hombres y mujeres por trabajos similares sea, de media, de 5.175 euros anuales tiene unas consecuencias directas sobre la calidad de vida. Contar con menos recursos económicos hace más difícil satisfacer las necesidades básicas y pagar las facturas se hace más cuesta arriba.

La vulnerabilidad financiera que se desprende de esta desigualdad de género adquiere decenas de formas y se extiende por varios ámbitos, desde el acceso a la educación o la atención médica hasta la capacidad de ahorro. Un informe de Raisin pone el foco en las consecuencias de la brecha salarial y el impacto en los objetivos financieros de las mujeres. Teniendo en cuenta que no todos los individuos buscan seguir el mismo guion de vida, hay algunas aspiraciones (objetivos) que son comunes, como casarse, comprarse una vivienda o tener un hijo. Y afrontarlos, claro, no cuesta más cuando hay discriminación salarial.

Las mujeres tiene que ahorrar 13 meses más que los hombres para afrontar la hipoteca

Comprar una vivienda es, generalmente, una inversión a largo plazo que proporciona estabilidad y seguridad financiera. Sin embargo, también se erige como uno de los objetivos financieros más ponentes y que, en la mayoría de los casos, requiere de una hipoteca. El coste medio de una hipoteca en España está en torno a los 9.100 euros al año. Para asumir esa cifra, las mujeres tienen que ahorrar durante un algo más de mes más que los hombres. Si se considera la hipoteca media (entre 20 y 30 años) la diferencia crece de manera exponencial (en torno a 13 meses) aunque el cálculo variará en función de los tipos de interés del préstamo. 

En cuanto a la recomendación de que la cuota mensual de la hipoteca no supere el 30-35% del salario, no la cumple ningún género, aunque con una diferencia elevada. En el caso de los hombres, este porcentaje es un poco superior, del 39%, mientras que en el caso de las mujeres asciende al 50%, la mitad de su salario. 

Y meterse en comprar una casa implica otros pasos que también suponen un desembolso importante. Amueblarla cuesta, de media, entre 10.000 y 15.000 euros. Para reunirlos, las mujeres tendrían que ahorrar casi nueve meses más que los hombres.

Tener un hijo es otro paso vital que supone un desembolso económico que también torpedea las desigualdades de género. El coste de tener un hijo en España ronda los 9.570 euros al año (más de 300.000 euros hasta que se emancipan) que se traduce en un 52% del salario de una mujer y un 41% del salario de un hombre. El esfuerzo es mayor en los primeros cinco años, en los que se destinan casi 48.000 euros a la crianza. Según el estudio, las mujeres tardan en pagar ese desembolso seis meses y medio más que los hombres.

Costear una boda para quienes decidan casarse y celebrarlo dependerá mucho de la ciudad, el lugar elegido, el menú... En líneas generales, el coste medio de una boda en España puede oscilar entre los 15.000 y 20.000 euros. Solo para pagar la mitad de una boda (10.000 euros), una mujer tendría que ahorrar más de siete meses más que un hombre.

Casi un mes adicional de esfuerzo por año para afrontar las facturas básicas

Fuera de grandes decisiones o eventos, el simple hecho de afrontar el coste de vida general un año (comida, alquiler, facturas) ya representa la desigualdad y es algo que afrontan todos los hogares (cada uno con sus características): la comida, el alquiler y las facturas son un gasto básico común.

El coste medio general ronda los 8.200 euros al año, lo que le supondría unos cuatro meses y medio de ahorro para los hombres y casi cinco meses y medio para las mujeres; casi un mes adicional de esfuerzo para afrontar las facturas básicas. Mientas los hombres dedican un 36% de su salario a los gastos de vida generales, las mujeres destinan un 45%.

La capacidad de ahorro evidentemente se ve mermada para ellas. De hecho, el estudio demuestra que la brecha salarial se vuelve más pronunciada en este aspecto.

A una mujer le va a llevar más tiempo cumplir con los requisitos de depósito mínimo y por lo tanto tardará más que un hombre en que sus ahorros rindan al mismo nivel. En el tiempo que un hombre es capaz de ahorrar 20.000 euros, utilizando un 20% de su salario, una mujer sólo alcanzaría a acumular 15.705 euros. Por ejemplo, con un tipo de interés del 3,10% TAE a un año, un hombre con 20.000 euros sería capaz de conseguir un rendimiento de 620 euros mientras que una mujer que invierte 15.705 euros obtiene unos ingresos de 487 euros.

Ahorrar para la jubilación, un paso importante para la seguridad futura. La pensión media de jubilación de las mujeres es un 33% inferior a la de los hombres por trabajos más precarios, salarios más bajos y jornadas parciales que derivan de las tareas de cuidados de las que ellas siguen encargándose en mayor medida que los hombres. La dificultad para ahorrar durante los años en activo dibuja un retiro más oscuro que el de los hombres. 

Haciendo un cálculos con el salario anual de ambos con 49 años cotizados y considerando un ahorro del 10% anual, los hombres serían capaces de jubilarse a los 65 años con unos ahorros de 133.000 euros, mientras que para jubilarse con las mismas condiciones las mujeres tendrían que trabajar más de trece años más, hasta los 78 años.

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