Economía

ERC y Bildu retan a Díaz a recuperar el despido a 45 días y el control político de los EREs

  • Ambas formaciones llevan una iniciativa para enmendar la reforma laboral
  • Los independentistas vascos quieren que la ministra avale el 'veto' público a los despidos
  • El Ejecutivo pone a prueba la 'tregua' alcanzada con las pensiones

Cuando no ha transcurrido ni un mes desde que Unidas Podemos 'rompió' el consenso con el PSOE para apoyar en el Congreso una moción de ERC que pedía recuperar el despido improcedente a 45 días, los republicanos vuelven a la carga. Lo hacen esta vez de la mano de EH Bildu, con los que ha presentado una proposición de Ley que no solo insiste en elevar las indemnizaciones, sino que también aboga por recuperar la autorización administrativa previa de los despidos colectivos.

Tras la polémica por la reforma de la conocida como Ley del 'Solo sí es Sí', el Ejecutivo de coalición parece haber encontrado algo de paz interna con un acuerdo para la reforma de las pensiones. Pero la 'prueba del algodón' está en la votación que tendrá lugar este martes en el Pleno del Congreso.

La iniciativa presentada por las dos formaciones busca ir más allá de la reforma laboral que el Gobierno pactó con sindicatos y patronal a finales de 2021 para derogar los aspectos troncales de la norma de 2012 que entonces no se atrevieron a tocar.

En fuentes parlamentarias, se apunta que esta proposición de Ley sería la única vía con la que los morados cuentan para introducir en la legislación el 'despido disuasorio' con una indemnización por encima del máximo legal. Una idea que, a tenor de la respuesta negativa dada por la Abogacía del Estado a una demanda similar de UGT en Bruselas, no saldrá del Consejo de Ministros.

Pero el fracaso de la iniciativa se da por hecho por el rechazo de PSOE y PP. Esto convierte el voto de Unidas Podemos en un gesto significativo. Ahora tendría difícil justificar su rechazo tras el apoyo en bloque que dio a la anterior propuesta de Esquerra hace apenas tres semanas. Una votación en la que la única ausencia del ala morada del Gobierno fue la de la propia Yolanda Díaz que renunció a la opción de pulsar el botón siquiera telemáticamente. Curiosamente, Vox se abstuvo en ese debate.

El texto que se vota ahora se presentó en mayo del paso año y ha tardado 10 meses en llegar al Pleno para su toma en consideración plantea varios cambios en la reforma, además del coste del despido: desde eliminar el permiso a las ETTs para hacer contratos fijos discontinuos a recuperar la situación de la negociación colectiva previa a la ley de 2012. Pero uno de los aspectos principales es la recuperación de la autorización administrativa previa.

La prueba de la 'tregua'

Un tema complejo después de que la propia Díaz pactará con Bildu introducir en la Ley de Empleo una prevención para que la Inspección de Trabajo analizara la idoneidad las acusas de los despidos colectivos. Los independentistas vascos sostuvieron que con ello se recuperaba la autorización administrativa de los despidos colectivos. La ministra de Trabajo lo negó, asegurando que no era lo mismo porque ahora el control no era "político", como hasta 2012.

Ahora, la proposición de ley plantea despejar cualquier duda y, de hecho, recupera legalmente el nombre con el que aún se conocen popularmente a estos procesos: expedientes de regulación de empleo (ERE). Una medida que, de salir adelante, chocaría frontalmente con los acuerdos con Bruselas

En cualquier caso, la posición de Unidas Podemos, más que un 'brindis al sol', le permite marcar distancias con el PSOE, especialmente en un tema tan sensible como el despido. Sobre todo después de que, tras una década prometiendo derogar la reforma laboral del PP, no hayan tocado uno de sus contenidos más impopulares y contestados por los trabajadores. Y marca distancias con el ala socialista.

Pero hacerlo, aunque no tenga consecuencias efectivas, supondría reabrir una brecha en las políticas laborales que parecía cerrada con el pacto para la reforma de pensiones, que no solo Díaz, sino el resto de los ministros de Podemos, empezando por Ione Belarra, han elogiado este fin de semana.

Será, en cualquier caso, la votación de este martes en la Cámara Baja la que determine la viabilidad (y también sinceridad) de la 'tregua' alcanzada en el seno del Ejecutivo de coalición en la antesala de las próximas elecciones.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud