Economía

Reino Unido y Bruselas llegan a un acuerdo para Irlanda del Norte, el fleco pendiente del Brexit

  • El tratado da a Irlanda del Norte un veto temporal sobre nuevas leyes europeas
  • Los productos destinados a la venta minorista no tendrán que pasar por aduanas
  • La oposición ha anunciado que lo apoyará y Johnson está contra la pared
Rishi Sunak y Ursula von der Leyen. Foto: Reuters

Tres años después de las elecciones que prometían "completar el Brexit", el tercer Gobierno británico desde entonces está acariciando, por fin, el final de un proceso que parecía eterno e imposible. Este lunes, el primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han firmado el "Tratado de Windsor" sobre Irlanda del Norte, el fleco pendiente del Brexit, que ambas partes llevaban negociando desde 2018.

En el Tratado de Salida de la UE, Londres acordó dejar a Irlanda del Norte dentro del mercado común europeo, lo que implica la creación de una frontera interna en el Reino Unido, entre Gran Bretaña y la pequeña provincia al otro lado del Mar de Irlanda, para controlar que los productos que entren en la isla cumplan con las reglas europeas, ya que no hay ninguna frontera entre Irlanda del Norte e Irlanda. Los unionistas norirlandeses consideran esta situación una afrenta que les divide del resto del país, y el Gobierno autonómico lleva más de un año paralizado en protesta.

Tanto la Comisión como el Gobierno británico han estado desde entonces buscando soluciones que permitan limitar al máximo los controles a los productos británicos que entren en la isla de Irlanda sin abrir la puerta a un contrabando de productos ilegales hacia la UE, así como garantizar que los ciudadanos norirlandeses tengan voz sobre las leyes europeas que se aplican sobre ese territorio. El acuerdo firmado finalmente este lunes es, según el ministro para Irlanda del Norte, Steve Baker, "un resultado realmente fantástico para todas las partes".

El acuerdo, según ha anunciado Sunak, crea dos carriles, uno para el comercio intrabritánico y otra para el comercio intraeuropeo. Los productos adquiridos por minoristas para su venta directa en Irlanda del Norte y las compras por internet no requerirán papeleo, al contrario que las exportaciones a mayoristas o a firmas intermedias, que puedan acabar en la UE. También permitirán vender en Irlanda del Norte los medicamentos aprobados por el regulador británico, y eliminarán requisitos como un pasaporte para traer mascotas compradas en Gran Bretaña. Finalmente, dará a la Asamblea de Irlanda del Norte un poder de "freno de emergencia" para bloquear nuevas leyes y regulaciones aprobadas por Bruselas que supongan un "grave obstáculo o riesgo a la vida y el comercio diario de los norirlandeses" hasta encontrar una solución.

Para Sunak, este pacto es "el primer paso" para resetear la relación con la UE y abrir la puerta a una relación "mejor y más cercana", con la expectativa de retomar las negociaciones para que Reino Unido participe en proyectos europeos como el programa de investigación Horizon. "En cuanto se implemente, estaré encantada de comenzar el acuerdo de asociación", anunció Von der Leyen. En el horizonte, la posibilidad de un acuerdo comercial más profundo en el futuro, especialmente después de que los dos años de Brexit duro hayan dejado patente que la separación completa no está siendo el éxito que defendían los 'brexiters': sin ir más lejos, el país está viviendo estas semanas una situación de escasez de verduras al pasar a la cola de las exportaciones agrícolas desde países como España.

Órdago contra Johnson

El pacto también supone un fuerte órdago de Sunak contra su predecesor, Boris Johnson, que no se rinde y sigue planeando tumbar al actual líder 'tory' para volver él a Downing Street. La semana pasada, Johnson rechazó el acuerdo y propuso romper unilateralmente el tratado con la UE que él mismo negoció y firmó. De esta forma, Sunak reta a Johnson a poner sobre la mesa sus cartas: si tiene suficiente apoyo para romper el Partido Conservador con la promesa de un mítico 'Brexit puro', esta es la ocasión de demostrarlo. Si no, Sunak le habrá dejado sin el oxígeno para hacerle oposición interna.

Por el momento, algunos de los diputados conservadores mñas reticentes dicen estar impresionados por el texto del acuerdo. "Es todo un éxito", asguraban varios a la prensa británica. Lo que está claro es que, salvo que el Gobierno se eche atrás a última hora ante una rebelión interna, el texto saldrá aprobado: la oposición laborista ha anunciado que votará a favor, poniendo "al país antes que al partidismo" y celebrando el éxito negociador del Gobierno.

La última pregunta es qué ocurrirá con los unionistas norirlandeses. Jeffrey Donaldson, el líder del Partido Unionista Democrático (DUP), el partido más votado del bando pro-británico en la provincia, aseguró hoy que no rechazan el texto de entrada, pero que dedicarán los próximos días a leer la letra pequeña y ver si cumple con sus "siete requisitos" antes de dar su visto bueno. Si lo rechazan, la tensión en la provincia seguirá y los 'johnsonistas' tendrán una excusa para rechazar el acuerdo. Pero si lo aceptan, este tratado puede acabar al mismo nivel de importancia constitucional que los Acuerdos de Paz de Viernes Santo.

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