Economía

El 'motor económico' de EEUU acabó 2022 más débil de lo anunciado: el consumo lastra la baja la revisión de PIB

  • La BEA revisa el PIB del cuarto trimestre del 2,9% anualizado al 2,7%
  • El consumo baja del 2,1% anualizado al 1,4% en esta revisión del dato
  • La debilidad del cuarto trimestre contrasta con los fuertes datos de 2023

La Oficina de Análisis Económico (BEA) ha revisado a la baja el PIB real de EEUU a la baja en el cuarto trimestre de 2022, desde el 2,9% anualizado de la estimación preliminar al 2,7%. En el tercer trimestre del año el crecimiento fue del 3,2% anualizado. En términos interanuales, el PIB avanzó a un ritmo del 0,9% en el cuarto trimestre, frente al 1,9% del tercero. Si las profundidades de la primera estimación revelaban que la economía de la primera potencia mundial acabó el año más débil de lo esperado, la revisión señala un punto rojo: el consumo.

Las estimaciones actualizadas reflejan principalmente una revisión a la baja del gasto de consumo, auténtico motor de la economía del país, (del 2,1% anualizado al 1,4%, de 1,42 puntos porcentuales a 0,93). Ya el dato inicial suponía una desaceleración respecto al 2,3% anualizado del tercer trimestre pese a contar el último cuarto con la temporada de compras navideñas. 

Esta rebaja del consumo en el dato global de PIB se ha visto compensada en parte por una revisión al alza de la inversión fija no residencial (del 0,7% anualizado al 3,3%, de 0,09 puntos porcentuales a 0,43%). Las importaciones, que son una resta en el cálculo del PIB, se revisaron al alza (del -4,6% anualizado al -4,2%, de 0,71 puntos porcentuales a 0,75). El cambio en los inventarios, clave del buen dato, apenas ha variado en la revisión.

Más allá de estas variaciones, el mapa sigue siendo el mismo que el del dato preliminar. El aumento del PIB en el cuarto trimestre reflejó incrementos de la inversión en inventarios privados, el gasto de los consumidores, la inversión fija no residencial, el gasto del gobierno federal y el gasto de los gobiernos estatales y locales, que se vieron compensados en parte por descensos de la inversión fija residencial y las exportaciones. Las importaciones disminuyeron.

La inflación del cuarto trimestre fue más elevada de lo estimado. El índice de precios de las compras interiores brutas (PIB excluido el comercio) subió un 3,6% trimestral anualizado en el cuarto trimestre, frente al 3,2% de la estimación anterior. Por su parte, la inflación general del PCE (deflactor del consumo personal) del cuarto trimestre se revisó al alza, del 3,2% al 3,7%, mientras que su tasa subyacente -excluyendo energía y alimentos- se elevó del 3,9% al 4,3%. En conjunto, la inflación tendió a la baja el trimestre pasado, pero siguió siendo incómodamente alta. 

"Para los próximos trimestres esperamos una mayor desaceleración en el ritmo de crecimiento. En un entorno de tipos más altos, con presiones inflacionistas aún importantes y una previsible menor creación de empleo es muy probable que el ritmo de crecimiento económico se modere aún más", señalan desde el Departamento de Análisis de Bankinter. 

No obstante, si bien la rápida desaceleración en el gasto personal en particular ha generado preocupaciones sobre la salud de los consumidores estadounidenses, también refuerza las esperanzas de que la economía se está desacelerando de una manera que podría ser consistente con el llamado 'aterrizaje suave'. Sin embargo, las cifras recientes apuntan a un repunte en el gasto de los consumidores a principios de 2023 (ventas minoristas)  y un mercado laboral sorprendentemente fuerte, lo que espolea la teoría del 'no aterrizaje' y más persistencia por parte de la Reserva Federal en las subidas de tipos.

"Aunque seguimos pronosticando una recesión, vemos riesgos de que empiece más tarde de lo que esperamos actualmente. La serie de datos mensuales disponibles hasta ahora para 2023, aunque empañada por problemas de ajuste estacional e idiosincrasias relacionadas con la meteorología, muestra que la economía estadounidense mantiene un impulso positivo. Prevemos que los datos económicos serán más pesimistas en el futuro", expone Oren Klachkin, de Oxford Economics.

"Esperamos otra subida de tipos de 25 puntos básicos por parte de la Fed en marzo y un mayor endurecimiento de la política monetaria en los próximos meses, ya que los responsables políticos se esfuerzan por reducir la inflación y endurecer las condiciones financieras", añade Klachkin.

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