Economía

El órdago del BCE para ganar la partida a la inflación amenaza con llevar los tipos a territorio muy restrictivo

  • Danske Bank: "Esperamos que Lagarde y los 'halcones' dominen el mensaje"
  • CaixaBank: "El BCE seguirá subiendo tipos a lo largo del primer y segundo trimestre"
  • "Las cotas serán claramente más restrictivas de lo esperado hace pocos meses"
Foto de la sede del BCE en Frackfurt. Foto de Reuters

El Banco Central Europeo (BCE) se reunirá la próxima semana para anunciar la quinta subida de tipos consecutiva. Además, el BCE lanzará un órdago para impresionar a los mercados y terminar de anclar las expectativas de inflación: las subidas de tipos serán la norma hasta el verano. Aunque muchos analistas prevén ya el fin del endurecimiento monetario en la Eurozona, el BCE usará el forward guidance para mostrar un tono duro que quizá nunca llegue a ejecutarse o sí.

Son varios los 'halcones' (defienden tipos de interés más altos) que se han encargado estos días de asegurar que el BCE elevará los tipos en 50 puntos básicos en febrero y marzo, para después seguir elevando el precio del dinero a un ritmo menor. No obstante, este mensaje es, por ahora, solo un mensaje. Una herramienta útil en política monetaria, que ayuda a los bancos centrales a conseguir sus objetivos a veces sin necesidad de llevar a cabo lo que prometen. De llevarse a cabo, los tipos entrarán en un territorio "muy restrictivo".

Las actas publicadas la semana pasada ya revelaron las intenciones del Banco Central Europeo. Las propias minutas pudieron ser una herramienta del BCE para dejar entrever a los mercados que están dispuestos a todo para aplacar la inflación. Aunque en la reunión de diciembre se implementó una subida de tipos de 50 puntos básicos, las actas revelaron que hubo un gran número de miembros del Consejo de Gobierno (el órgano que decide la política monetaria del BCE junto al Comité Ejecutivo) que quería haber elevado los tipos en 75 puntos básicos (pb).

Adriá Morron, economista de CaixaBank Research explica en una nota publicada este jueves que lo que está claro es que "la semana que viene, el BCE subirá los tipos de interés en 50 pb, hasta el 2,50% (depo) y 3,00% (refi), situándolos en un terreno que ya se considera moderadamente restrictivo. Este nuevo incremento se justifica tanto por las cotas incómodamente altas en las que sigue la inflación como por la posibilidad de que ésta tarde más tiempo de lo deseado en bajar hasta el objetivo del 2%".

Este experto destaca que "los miembros del BCE han continuado con un tono de alerta sobre la inflación, con especial preocupación por la transmisión entre precios intermedios y finales, los efectos de segunda ronda que pueden surgir en el mercado laboral y el impacto de unas medidas fiscales que consideran insuficientemente focalizadas".

"En el BCE se enfrentan a la contradicción de decir que irán reunión por reunión y al mismo tiempo se comprometen a varias subidas de tipos", asegura Frederik Ducrozet, director de 'macro' de Pictet Wealth Management. El BCE se ha comprometido a realizar dos subidas de tipos de 50 puntos básicos, mientras que Joachim Nagel, el presidente del Bundesbank de Alemania, ha asegurado a Spiegel "no le sorprendería si tuviéramos que seguir subiendo los tipos incluso después de los dos pasos anunciados (de 50 puntos básicos)".

Con todo hasta el verano

El BCE se está lanzando un órdago a los mercados. Dicen que van a ir con todo hasta el verano, aunque al mismo tiempo, por detrás, dejan la puerta abierta a un 'parón' si la inflación se modera de forma notable. Por ahora, el IPC se mantiene en el 9,2% interanual, una cifra que sigue siendo intolerablemente alta.

"El BCE no puede permitirse el lujo de cambiar su punto de vista con tanta frecuencia como los mercados. Esto, por supuesto, conduce a un tira y afloja entre el BCE y los propios mercados que se retroalimenta", agrega Ducrozet.

Choques en el BCE

Morron de CaixaBank Research destaca el enfrentamiento de puntos de vista dentro del BCE. Parece claro que las subidas de tipos van a continuar hasta el verano, pero hay división de opiniones dentro del propio BCE sobre el ritmo del endurecimiento: "Desde su última reunión, los mensajes del BCE han reiterado la necesidad de seguir endureciendo la política monetaria, aunque con cierta disparidad de opiniones sobre cómo implementarlo. La mayoría de las declaraciones, con Lagarde a la cabeza, han respaldado la orientación dada en diciembre (eso es, subidas de 50 pb en más de una reunión y con la visión de que un depo en el 3% sería todavía un nivel demasiado bajo). Sin embargo, algunos miembros, como el gobernador de Banca d'Italia, abogan por no comprometerse todavía a un incremento de 50 pb en marzo y, dada la incertidumbre del contexto actual, mantener todas las opciones sobre la mesa de cara a las reuniones de la primavera".

Los economistas de Danske Bank advierten de que la mejora de la economía (hasta hace un mes y poco se daba por segura la recesión) es una cuestión complicada para el BCE. Una economía más resistente es sin duda lago positivo, pero a la misma vez puede forzar al BCE a adentrarse más en territorio restrictivo para contener la inflación. La demanda interna y el mercado laboral están remando a favor de la subida de precios: "Desde la reunión de diciembre, las perspectivas económicas han mejorado, esto es un arma de doble filo para el BCE. Si bien la inflación general disminuyó en diciembre y se espera que disminuya durante la mayor parte del año, la rigidez de la inflación subyacente sigue siendo un dolor de cabeza para el BCE", advierten desde el banco nórdico.

"Dado que se espera que la inflación subyacente se mantenga estancada durante más tiempo y solo regrese al 2% en 2024, esperamos que los 'halcones' y Lagarde envíen señales agresivas de que se avecinan más ajustes. Desde la reunión de diciembre, el pico de las subidas de tipos oficiales ha subido 51 pb hasta el 3,3%. Esto está en línea con nuestra previsión de 50 pb la próxima semana, seguidos de otros 50 pb en marzo y 25 pb en mayo, lo que llevará la tasa de depósito al 3,25%. Todavía vemos riesgos sesgados que lleven los tipos a superar ese nivel", advierten desde Danske Bank,

Aún así, Morron también cree que el BCE va en serio y que va a terminar ejecutando todas esas subidas de tipos, lo que dejará la política monetaria en territorio totalmente restrictivo. Los expertos estima que en tipo neutral (coherente con el pleno empleo y la inflación en el objetivo) está entre el 1,5 y el 2%. De modo que cualquier tasa de depósito por encima de ese nivel supondrá entrar en territorio restrictivo, que es cuando la política monetaria comienza de verdad a dañar la economía a través de un enfriamiento de la demanda.

"El BCE continuará subiendo tipos a lo largo del primer trimestre y del segundo trimestre 2023, hasta situar el tipo depo en el 3,5% y el refi en el 4,0% en junio. Estas cotas, claramente más restrictivas de lo esperado hace unos pocos meses, deberían representar el nivel final de este ciclo de subidas", sentencia Morron.

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