Economía

El trabajador podrá aportar 1.500 euros por sí solo al plan de pensiones público sin aportación empresarial

  • La ley mantiene en hasta 10.000 euros el tope para inversiones en el nuevo fondo
  • Con un desembolso de 250 euros, la deducción en IRPF puede llegar a 2.125 euros
  • Exige que esos 1.500 euros no se aporten a los planes individuales
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El trabajador podrá aportar hasta 1.500 euros en los nuevos planes de pensiones de empleo por sí solo, incluso si su empresa decide no realizar desembolsos de este tipo. Según confirman fuentes de Seguridad Social y se desprende del texto de la nueva ley, a la que ha tenido acceso eE, este ingreso del particular se puede realizar incluso en el caso de una aportación nula de la empresa, siempre y cuando esa cantidad no se destine al tercer pilar del ahorro para la jubilación: los planes individuales. Estos 1.500 euros serán deducibles en el IRPF del trabajador.

Otra condición para que el trabajador se beneficie por su propia cuenta de los nuevos planes de empleo, impulsados por el Ministerio dirigido por José Luis Escrivá, es la obligatoriedad de que la empresa forme parte de un plan de pensiones de empleo. Así, se abre una puerta de inversión para el trabajador como alternativa a los propios planes individuales, cuya deducción fiscal máxima está limitada a 1.500 euros anuales, tras un recorte desde los 8.000 euros al año.

La nueva ley, a cuyo texto ha tenido acceso eE, pone el tope máximo de aportaciones conjuntas en 8.500 euros que pueden ascender hasta 10.000 euros sumando las aportaciones de 1.500 euros que fluctúan entre la posibilidad de acudir a los propios planes de empleo o los individuales, explican desde el Ministerio. Esos 1.500 euros, por tanto, pueden sumar en cualquier momento al nuevo fondo público de empleo, también cuando la empresa no aporta.

Tomando como referencia el ejemplo que ofrece el sector de la construcción, con una aportación anual de 250 euros por trabajador, pueden hacerse cálculos sobre aportaciones para el trabajador. La ley recoge que el incremento de aportaciones por parte del empleado o de la empresa seguirá una serie de coeficientes multiplicadores. Para las más comunes, igual o inferiores a 500 euros al año, el coeficiente se multiplica por 2,5.

Así, un trabajador por el que su empresa aporta 500 euros podría aportar hasta 2.750 euros a su plan de empleo, sumando 1.250 euros del incremento con su coeficiente correspondiente y los 1.500 euros extra. Todo esto teniendo en cuenta que no dispone de un plan individual, que excluiría la posibilidad.

En el caso particular de los trabajadores del sector de la construcción que ya han firmado un preacuerdo, el cálculo queda en 2.125 euros, por el menor importe anual aportado por la empresa. Se multiplicaría 250 por 2,5, lo que suma 625 euros, y podría alcanzar los 2.125 euros con la posibilidad de incorporar los 1.500 euros a este tipo de plan.

Las tablas recogidas en el texto aprobado tras el pleno del pasado 9 de junio aplican un coeficiente multiplicador de 2 en contribuciones anuales entre 500,01 y 1.000 euros, de 1,5 entre 1.000,01 y 1.500 euros y de 1 a partir de 1.500 euros al año.

En el caso de los trabajadores por cuenta propia, este incremento en planes de empleo simplificados queda topado en 4.250 euros anuales y ascendería hasta 6.750 euros con los citados 1.500 euros. Queda 3.250 euros por debajo de las posibilidades ofrecidas a los trabajadores asalariados por cuenta ajena.

Ahorro por potenciar

El objetivo de esta ley, por recomendación del Pacto de Toledo, es impulsar los planes de pensiones como ahorro complementario a la pensión pública. En España, la población activa ocupada cubierta por el segundo pilar de ahorro suma a uno de cada diez trabajadores, cuando el entorno europeo se mueve entre el 25% y el 90%.

Desde la década de 1990, el peso de planes de pensiones ha pasado del 50% del total de previsión social complementaria a un 25% en la actualidad. El patrimonio de los planes ha crecido en la última década, sumando 40.000 millones, si bien los datos facilitados por Inverco revelan una caída de partícipes, tanto por los planes individuales como por los planes de empleo, cayendo en 1,3 millones de personas.

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