Economía

La inflación vuelve a subir por sorpresa en EEUU: el IPC se dispara al 8,6% en el mes de mayo

  • El IPC ha vuelto a tocar otro máximo de esta nueva era inflacionaria
  • Todos los componentes han presentado una tasa de crecimiento mensual positiva
  • La inflación se ha situado en niveles que no se veían desde diciembre de 1981
Foto de iStock

La inflación no da tregua en EEUU. El IPC se ha situado en el 8,6% en el mes de mayo (tres décimas más que el mes anterior y niveles máximos desde diciembre de 1981), superando con creces las expectativas y tocando un nuevo máximo de esta era inflacionaria que dio comienzo a mediados de 2021. Por otro lado, la tasa mensual ha ascendido hasta el 1%, tres décimas más de lo esperado. La inflación está fuera de control y la tasa mensual es la mejor prueba de ello.

La inflación no tocó techo en marzo como se había previsto, los precios han vuelto a alcanzar un nuevo máximo que no se veía desde diciembre de 1981 (más de 40 años). La inflación subyacente se ha establecido en el 6% interanual y un 0,6% mensualmente.

"La alta inflación parece haberse arraigado. Por un lado, ha llegado a los servicios de forma clara. La experiencia muestra que la inflación es más pegajosa ahí. Entonces, una vez que se pone en marcha, no se puede reducir de forma rápida", aseguran desde Commerzbank en un comentario rápido.

"En segundo lugar, los precios de los bienes ahora están también recuperando velocidad, tras haber corregido los últimos meses. Estos nuevos aumentos de los precios de los bienes puede reflejar en parte mayores costes de transporte y producción debido al aumento de los precios de la energía", sentencian los economistas del banco alemán.

"Las lecturas de inflación más fuertes reflejan una confluencia continua de factores: la demanda de los consumidores sigue siendo fuerte, el mercado laboral está muy ajustado, las empresas conservan el poder de fijación de precios, los precios de la gasolina están en o por encima de 5 dólares por galón a nivel nacional, y la alta tensión de la cadena de suministro es continua, agravada por los cierres de China relacionados con covid y la continua guerra entre Rusia y Ucrania", sintetiza Kathy Bostjancic, de Oxford Economics.

Los coches de segunda mano vuelven a subir

En términos mensuales, los coches y los camiones usados han vuelto a subir contra todo pronóstico. También lo han hecho los vehículos de primera mano, cuyo precio ha aumentado en un 1% mensual. La escasez de chips y de componentes sigue lastrando la producción, mientras que la demanda no muestra signos de relajación. Los alimentos han subido un 10% en términos anuales (1,2% mensual) y la comida a domicilio más de un 11% (1,4% mensual). Por ejemplo, las galletas, cereales o las harinas están subiendo a un ritmo que supera el 12% anual. No obstante, el premio en los alimentos se lo llevan los huevos con un alza del 32%.

Todos los componentes que pondera el Bureau of Labor Statistics han presentado tasas mensuales positivas. Esto lo que demuestra es que la inflación, lejos de haber tocado techo, está todavía muy viva. Analistas y expertos anunciaron que el IPC había tocado su punto más alto en marzo, cuando se situó en el 8,5%. Pero la realidad ha sido bien diferente. Los precios de la energía están generando una segunda ronda de inflación que se está viendo impulsada por la guerra en Ucrania y los problemas de suministro con el petróleo y el gas. 

El IPC subyacente de abril ya sorprendió al alza con una subida del 0,6% intermensual, pero la tasa interanual seguía siendo inferior al máximo alcanzado en marzo. También hubo indicios de que las presiones inflacionistas se están desplazando de los bienes a los servicios, aunque reflejando en parte una normalización tras la pandemia de los precios de los servicios turísticos. La medida clave de la Reserva Federal, el PCE subyacente, que se ve menos afectada por el aumento de los alquileres, siguió aumentando un 0,3% intermensual, por debajo del ritmo del 0,4-0,5% intermensual observado entre octubre y enero. Estos datos parecían tranquilizadores, pero el IPC publicado este viernes termina de golpe con esa 'calma tensa'. 

La banca central acelera

La inflación sigue presentando tasas de crecimiento históricamente altas y que se están prolongando en el tiempo mucho más de lo que había previsto cualquier banquero central. Tanto BCE, como Fed o BoE , con cierto nerviosismo, están acelerando para intentar poner coto al avance de los precios sin generar un terremoto en la economía y en los mercados, una misión compleja que cada vez resulta más compleja. Parece inevitable que la economía o los mercados no acabe pagando la tardanza de la banca central en actuar. 

La Reserva Federal parece dispuesta a mantener su hoja de ruta sin cambios. "La Fed tiene previsto subir los tipos en 50 puntos básicos tanto en junio como en julio. También esperamos que el presidente Jerome Powell mantenga la puerta abierta a otros 50 puntos básicos en septiembre. Según sus declaraciones y las actas de mayo del FOMC, la Fed tiene la intención de subir los tipos rápidamente hasta un tipo más neutral, un rango que la Fed suele definir como 2,00-3,00. Esto respalda nuestra previsión de otros 50 puntos básicos en septiembre, lo que devolvería el tipo al 2,50%", explica Elisabet Kopelman, economista del banco SEB.

"De cara al futuro, seguimos esperando una relajación de las presiones sobre los precios, aunque el eventual descenso del ritmo de la inflación será muy gradual. Por ello, las todavía fuertes presiones sobre los precios apoyan nuestra opinión de que la Fed subirá el tipo de interés oficial en 50 puntos básicos en la reunión de política monetaria del FOMC de junio, la semana que viene, y otros 50 puntos básicos en julio. Si el ritmo de la inflación se ralentiza, la Reserva Federal puede volver a subir los tipos de interés en 25 puntos básicos a partir de septiembre", augura Bostjancic, de Oxford Economics.

¿Qué pasará con la inflación?

"Para que la inflación descienda rápidamente de forma significativa, necesitamos que la demanda se equilibre mejor con la capacidad de oferta de la economía. Por el lado de la oferta, lo ideal sería ver tres cosas. En primer lugar, la reducción del riesgo geopolítico para que los precios de la energía bajen. En segundo lugar, la flexibilización de las cadenas de suministro para mejorar los flujos de insumos y reducir el poder de fijación de precios y, en tercer lugar, una mayor oferta de mano de obra para cubrir las vacantes en los EEUU y, de nuevo, quitar un poco más de vapor a la historia del coste del empleo", explica en una nota James Knightley, economista de ING.

Desgraciadamente, añade el experto, no es probable que ninguno de ellos mejore pronto. "Rusia no da señales de dar marcha atrás en su asalto a Ucrania, los bloqueos de China han disminuido, pero podrían volver cualquier día dada su estrategia de cero covacha y la participación laboral de EEUU sigue siendo obstinadamente baja en términos históricos a pesar de un fuerte repunte en el crecimiento de los salarios".

Entre los más destacados economistas, hay algún ilustre nombre que no tiene tan clara la relajación de la inflación. Es el caso de Mohamed El-Erian, jefe asesor económico en Allianz y ex de Pimco. El estratega se mostraba de antemano de acuerdo con las estimaciones mensuales de consenso para el IPC de este viernes, pero lanzaba esta advertencia en Bloomberg Television: "Lo que me preocupa es que la lectura intermensual de junio sea peor que la de mayo. Aquellos que se atrevieron a decir que la inflación ha tocado techo y está bajando puede que tengan que cambiar de opinión". Los peores presagios de El-Erian se han hecho realidad: la inflación mensual se ha mostrado implacable en mayo.

"No me sorprendería ver una cifra superior al 8,5% en el IPC general", vaticinó El-Erian. "Los motores de la inflación se están ampliando. A nivel general, los precios de la energía están subiendo mes a mes de forma espectacular. Vemos presiones sobre la vivienda y los alimentos. Es demasiado pronto para decir que la inflación ha tocado techo", remachó.

Un estudio reciente arroja poco optimismo. Uno comandado por el exsecretario del Tesoro Lawrence 'Larry' Summers constata que la inflación actual de EEUU se sitúa más cerca de lo que se pensaba de su pico de principios de los 80. Recalculando lecturas históricas del IPC, concluyeron que las agresivas políticas de Paul Volcker desde la Fed redujeron la inflación subyacente en cinco puntos y no en 11, como se tenía registrado. Los economistas del estudio ven esta franja similar a la que tiene que recortar ahora la Fed, poniendo en el foco que el movimiento de Volcker implicó una profunda recesión.

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Eslaruina
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En Contra

Esto es el inicio de una grave crisis económica a escala mundial. Crisis previsible si se tiene en cuenta los disparates económicos que los políticos han desplegado pensando solamente en enmascarar la crisis durante sus mandatos de gobierno, es decir, unos pocos años. Lamentablemente, España va a la quiebra de cabeza, con unas cuentas insostenibles y los peores políticos que se podría tener.

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