Economía

Los diamantes cultivados en laboratorio son las últimas víctimas de la crisis energética de China

  • El país asiático produce casi la mitad del total mundial de este tipo de gemas
Foto: Bloomberg

La industria de los diamantes cultivados en laboratorio es el último sector que se ha visto golpeado de lleno por los efectos de la crisis energética de China. Y si la situación empeora, más de uno puede encontrarse con que que el regalo especial que tiene pensado comprar por Navidad es de repente mucho más caro de lo previsto.

La producción de gemas de alta calidad para joyería se ha reducido entre un 10% y un 15% durante el último mes, según explicó Liu Houxiang, consultor del Centro Nacional de Pruebas de Piedras Preciosas, en una entrevista telefónica con la agencia Bloomberg. Cada año se producen aproximadamente 7 millones de quilates de diamantes sintéticos con una calidad de joyería, según Liu, de los cuales 3 millones provienen de China.

Los diamantes cultivados en laboratorio son cada vez más populares gracias a que son más baratos y sostenibles que los extraídos directamente de la tierra. Las gemas se fabrican con calor y presión extremos para imitar el proceso geológico que da lugar a los diamantes naturales. Una pequeña astilla de un diamante existente (la "semilla") se coloca en un reactor con carbono de grafito puro o un gas rico en carbono. A altas temperaturas, los átomos de carbono se adhieren a la semilla y en unas semanas se forma una piedra preciosa.

Los diamantes están lejos de ser el único producto que se ha visto afectado gravemente por la escasez de energía en China, que se ha estado extendiendo por todo el país desde el verano debido al alza de los precios del carbón. La actividad en el gigantesco sector industrial del país se contrajo en septiembre por primera vez desde que comenzó la pandemia. Entre sus víctimas están la metalurgia, el textil, los criadores de ovejas y los proveedores de manzanas, entre muchísimos otros empleos que han sufrido disrupciones.

A medida que se agrava la crisis energética, algunos productores de diamantes sintéticos han anunciado planes para subir los precios sin dar detalles más específicos, dijo Liu. Pero el impacto "no es demasiado significativo hasta ahora" y los precios se mantienen sin cambios por ahora. La mayor preocupación de la economía china, sin embargo, sigue siendo la incertidumbre que genera su Gobierno: nadie sabe en qué momento el Estado puede intervenir y sacudir todas las piezas del tablero económico. Y ni los diamantes podrían librarse de ese impacto.

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