Economía

Esta es la forma de conseguir una pensión de incapacidad permanente sin pedirla

  • El organismo puede iniciar el proceso de solicitud por su cuenta
  • Sucede cuando transcurren 18 meses de incapacidad temporal
  • Esto, sin embargo, no garantiza la obtención de la pensión
Foto: Dreamstime.

Para conseguir una pensión de incapacidad permanente, a menudo los aspirantes a pensionistas deben pasar por un proceso largo y con diferentes fases que comienza generalmente con la solicitud de la propia pensión. Este trámite es el kilómetro cero de un camino que, sin embargo, a veces comienza sin que el propio trabajador lo sepa.

Porque, en ocasiones, el proceso de solicitud de una pensión de incapacidad permanente parte de la propia Seguridad Social, que a la postre será la encargada de decidir si el trabajador tiene derecho a cobrarla y el grado de la incapacidad, tal y como explica el bufete especializado Campmany Abogados.

Esta circunstancia, poco frecuente y desconocida para la gran parte de trabajadores, puede darse cuando han pasado los 18 meses que se permiten como máximo de incapacidad temporal y el trabajador aún no ha solicitado la apertura de un proceso de petición de una pensión de incapacidad permanente.

En estos casos, el trabajador recibirá una comunicación por carta certificada de parte de la Seguridad Social en la que el organismo le informará del inicio de un expediente de solicitud de pensión de incapacidad permanente, así como el grado (parcial, total, absoluta o gran invalidez) por el que se pide. La recepción de esta carta es una buena noticia para el trabajador, pero no significa 'per se' que vaya a conseguir la pensión de incapacidad. Aunque promovido por la propia Seguridad Social, en ese momento simplemente comienza al proceso de solicitud.

Junto con la carta, la Seguridad Social adjuntará el formulario de solicitud y un 'oficio': en el primero rellenará la información necesaria y sus datos personales, mientras que en el segundo informará de los efectos que la enfermedad o dolencia le cause en su vida cotidiana, tanto en el plano laboral como en el personal.

Estos dos documentos se reenviarán a la Seguridad Social y el trabajador afrontará uno de los pasos más delicados del proceso: enfrentarse al tribunal médico. Aquí deberá seguir una serie de consejos para solventar este trámite con la mayor seguridad. Mantener la cabeza fría, mostrar una actitud positiva y aportar toda la información disponible son los ingredientes para que la visita al tribunal sea lo más provechosa posible.

Si el tribunal considera que efectivamente el ciudadano tiene derecho a la pensión de incapacidad permanente, enviará un dictamen positivo a la oficina provincial de la Seguridad Social correspondiente. Allí, el director de dicha oficina tendrá la última palabra sobre la pensión.

La decisión de la Seguridad Social sobre la pensión

En caso de que la Seguridad Social decida conceder la pensión, se iniciarán los trámites para el abono del pago. En la información aportada, el trabajador habrá indicado el número de cuenta en el que desea que le abonen el importe mensual de la pensión. Será en esa cuenta a la que llegue el dinero.

Por el contrario, si la Seguridad Social deniega la pensión, el ciudadano podrá reclamar esa decisión con un escrito al organismo. Si, tras esa reclamación, se mantiene el rechazo, podrá ir por la vía judicial para solicitar su pensión. Desde Campmany Abogados informan que "no siempre se logra" cobrar la pensión incluso en esos casos en los que el trabajador no la pide directamente.

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