Economía

El fuerte repunte de precios por encima del 2% en 2021 aún permitirá el crecimiento económico en España

  • Los expertos detectan un alto componente de transitoriedad en el alza del IPC
La horquilla de subida del IPC, entre el 1,6% y el 2,2%, según Funcas. Fuente: Dreamstime.

Las altas tasas de inflación observadas en los últimos meses tenderán a moderarse en la segunda mitad del año alejando el incremento de precios del límite del 3%, punto en el que la inflación comenzaría a dañar el crecimiento por su impacto en el consumo y la demanda de bienes y servicios. Según los expertos consultados por EFE y elEconomista, se descarta que la subida de los precios vaya a afectar a la recuperación económica.

Así, en líneas generales, los expertos coinciden en apuntar a los cuellos de botella, las cadenas de valor, las materias primas, los fletes y el petróleo como elementos del cóctel que, a través del comercio internacional, está propiciando las alzas transitorias de precios. En este sentido, y pese a coincidir en que el alza de la inflación es transitoria, Mario Cantalapiedra, profesor de Deusto Business School destaca que su efecto es más nocivo para las pequeñas empresas, ante la dificultad de trasladar sus sobrecostes a los precios al consumidor, como sí pueden hacer las grandes compañías.

Cuatro meses sobre el 2%

El IPC encadena cuatro meses por encima del 2% -2,2% en abril, 2,7% en mayo, 2,7% en junio y 2,9% en julio-, que es el umbral que el Banco Central Europeo aconseja no rebasar para evitar un sobrecalentamiento de la economía.

Sin embargo, los expertos restan importancia a este repunte, ya que está relacionado con factores coyunturales y temporales. En primer lugar, señala el director de ATL Capital, Félix López, los precios de 2021 se comparan con los de 2020, que estaban hundidos por "los efectos iniciales de la pandemia", lo que da a la inflación un carácter "estacional" que se irá corrigiendo a lo largo del año.

A esto se une el encarecimiento de la energía: en la primera semana de agosto, los carburantes costaban en España un 20% más que un año antes, mientras que la electricidad en el mercado mayorista ha batido varias veces su récord, debido entre otros factores a los mayores costes de los derechos de emisión. El Banco de España calcula que los derechos de emisión han sumado dos décimas a la inflación y el precio del gas, cuatro décimas. El profesor de economía del IEB Javier Niederleytner añade que también se han encarecido otras materias primas, como el cobre o la madera, y se ha registrado "shock de producción" derivado de la falta de determinados productos debido al cierre de fábricas por la pandemia, lo que ha hecho escalar los precios.

Otro elemento adicional, puntualiza el profesor de Economía de la Universidad CEU San Pablo Juan Luis Santos, se ha dado en el transporte, donde la escasez de barcos ha encarecido los fletes en un momento de aumento de la demanda por la recuperación. Pero si se eliminan estos componentes, la inflación subyacente -que no tiene en cuenta los volátiles precios de la energía y los alimentos- permanece por debajo del 1% desde hace un año, con una pequeña escalada del 0,6% interanual en julio frente a los datos de mayo y junio (0,2%). Por ello, los expertos esperan que la inflación se modere en los próximos meses, una vez que se reajuste la oferta y la demanda y se supere el llamado efecto escalón de comparar con los meses de 2020 de mayor incidencia de la pandemia, un proceso que se verá reforzado por el hecho de que el empleo no está presionando al alza los salarios.

La inflación, pues, "no va a suponer una gran preocupación dentro de la política económica", según Santos, ni afectará a la recuperación, coinciden Niederleytner y López, al tiempo que este último añade que los precios ni siquiera están afectando al consumo debido a las "ganas de volver a la normalidad" y a la mayor renta disponible tras las meses de ahorro por la pandemia. Así, se espera que España pueda avanzar entorno al 6,1% para este año, según Funcas.

Entre el 1,6% y el 2,2%

Las previsiones de los expertos consultados, que esperan que la inflación se sitúe en Europa ligeramente por encima del 2% a finales de año, se alinean con las apuntadas por instituciones públicas y privadas para España. Según el panel Funcas, que recoge las previsiones de numerosos organismos de estudio, incluidas las principales instituciones de seguimiento de las estimaciones macroeconímicas de nuestro país, que este IPC crecería un mínimo del 1,6% y un máximo del 2,2% para este ejercicio.

En la última actualización del cuadro macroeconómico, el Gobierno preveía que el deflactor del consumo privado -un indicador que muestra la evolución de los precios pero que no es exactamente la inflación- se situara este año en el 1,9% del PIB este año. También el Banco de España espera que los precios repunten un 1,9% este año -medidos conforme al índice armonizado de precios de consumo o IAPC- debido al encarecimiento de la energía y al efecto base de 2020. Sin embargo, resta importancia a este factor, ya que espera una desaceleración de precios energéticos para 2022 y subraya que la inflación subyacente se situará este año en el 0,3% y el próximo, en el 1%.

También BBVA Research descartaba en su último informe una espiral inflacionista, con una previsión de IPC medio del 2% este año, debido principalmente a la energía y la escasez de componentes, que bajaría al 1,2% en 2022. Menos optimista es Funcas, que espera que el IPC siga subiendo en los próximos meses impulsado por los elevados precios del petróleo hasta cerrar 2021 en una media del 2,5%, que bajaría al 1,8% en 2022.

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