La Comisión Europea aprobará para finales de esta semana una docena de planes de recuperación, incluido el español. Tras el visto bueno del Consejo el próximo mes, el dinero empezará a llegar a las capitales. Pero no será el final del camino. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, avisó ayer del doble "desafío" que encaran los países al poner en marcha sus propuestas de inversiones y reformas. El instrumento será "crítico" no solo para modernizar las economías, también para "evitar la prociclicalidad" que ya se experimentó tras la pasada crisis al retirar los estímulos, empujando a Europa a una segunda recesión.
Al mismo tiempo, la francesa dijo que el fondo es "un proyecto tan emblemático" y despertó tanto "entusiasmo" que si no se implementa bien "podría salir el tiro por la culata". Es decir, aquellos países contrarios a 'colchones' fiscales comunes, incluyendo los frugales, tendrán los argumentos que necesitan para ganar el debate.
Por eso, y aunque el fondo se creó solo para esta crisis, una buena puesta en marcha demostraría que "podría tener futuro" en determinadas circunstancias, explicó Lagarde. "El desafío está claramente ahí", añadió en su comparecencia ante el Parlamento Europeo.
Lagarde también volvió a comentar que el aumento de la inflación que se ha observado en la eurozona es "temporal y transitorio", y que el contagio de la tendencia alcista del dólar será "limitado".
También compareció ante la Eurocámara el presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe. El también ministro de Finanzas irlandés expresó su "decepción" sobre la falta de acuerdo la semana pasada con el calendario para completar la unión bancaria. Comentó que "la manera más probable para progresar" será si hay avances en las cuatro áreas en las que se trabaja a la vez, y no solo en la garantía europea de depósitos, el gran pilar pendiente y la parte más complicada por la oposición de Alemania. Berlín también defiende esta aproximación "holística", incluyendo la reducción de la exposición de la banca a la deuda soberana, asunto controvertido para países como Italia.
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