Economía

Las comunidades autónomas destinan un 60% del gasto público a medidas contra el covid, según la AIReF

  • El déficit de las regiones se irá al 0,6% del PIB este año y al 0,8% en 2021
  • La Autoridad Fiscal advierte que el desequilibrio se puede desatar en 2022
  • Las autonomías recibirán menos financiación extra y elevarán gastos
Personal sanitario en las instalaciones del Centro de Investigaciones Médicas de la Universidad de Navarra. Fuente: EP.
Madrid

Desde que el Gobierno iniciase la fase de desescalada de las restricciones aplicadas para frenar los contagios en los peores momentos de la pandemia, las comunidades autónomas tomaron un papel principal en la gestión de la crisis sanitaria. Ahora sabemos que de media, las diecisiete regiones han destinado el 60% del gasto público efectuado este año a medidas contra el covid, tal y como apunta la AIReF en su Presentación sobre las líneas fundamentales de los Presupuestos de 2021 para CCAA y Entidades Locales, donde además se advierte de que el déficit del conjunto de las autonomías se situará este año en el 0,6% del PIB, y sufrirá un ligero repunte el próximo ejercicio hasta el 0,8% del PIB.

De este modo, la estimación de déficit de AIReF para 2021 es más positiva que la prevista en el Plan Presupuestario, que sitúa la tasa de referencia del déficit autonómico en el 1,1%. La diferencia se debe fundamentalmente a los supuestos sobre el grado de consolidación del gasto asociado a la crisis sanitaria, ya que el organismo considera que, atendiendo a su naturaleza temporal y a la evolución de la pandemia prevista en su escenario central, parte de estos gastos no se replicaría en 2021.

De hecho, la AIReF estima que los ingresos de las CCAA en 2021 se mantendrán estables respecto a 2020 y los gastos crecerán en su conjunto un 2%, sin incluir los recursos vinculados al Plan de Recuperación. Sin embargo, una parte de los proyectos y líneas de presupuestos autonómicos contemplan un crecimiento de los empleos superior al de la AIReF, sin información concreta sobre el impacto y naturaleza de las medidas que sustentan esta evolución. La ejecución completa de estos créditos elevaría el déficit. En el caso de que este incremento finalmente se materializara, la AIReF considera que podría tener naturaleza estructural y no contaría, en principio, con financiación permanente, elevando el déficit estructural existente con carácter previo a la crisis.

Menos financiación extra y más deuda

Más allá, la AIReF lanza una advertencia a los gobiernos regionales y les recuerda que hasta un 10% de los recursos disponibles este año y el siguiente para combatir los efectos de la pandemia se corresponden con financiación extraordinaria del Plan de Recuperación. Y que a partir de 2022 ante la ausencia de estos ingresos, el incremento de los gastos causados este año y el siguiente que pudieran enquistarse en cierta medida y transformarse en estructurales, sumado al saldo negativo de las entregas a cuenta en 2022 y 2023 sitúan a las regiones ante un escenario de mayor desequilibrio presupuestario que el esperado para el próximo ejercicio, del 0,4% y del 0,3% del PIB, respectivamente. 

"En 2022 y 2023, el exceso de déficit previsto en 2021 en algunas CCAA y la liquidación de las entregas a cuenta de 2020 supondrán nuevas necesidades de endeudamiento. Bajo un escenario de corrección anual del déficit de 0,25 puntos de PIB a partir del 2023 para cada comunidad y hasta alcanzar el equilibrio presupuestario, la AIReF estima que regresar al nivel de deuda del 23,7% del PIB de finales de 2019 requerirá al menos una década. En contraste con los escenarios proyectados por la AIReF previos a la crisis, en los que el nivel del 13% del PIB se alcanzaba en torno al año 2035, no se proyecta alcanzar dicho límite antes del año 2049, aun manteniendo el equilibrio presupuestario del conjunto del subsector", advierten desde la Autoridad Fiscal.

En este contexto, la AIReF recomienda a las comunidades incorporar información sobre las medidas concretas que sustentan las previsiones de gastos, identificando su posible fuente de financiación y su naturaleza (temporal o permanente) y valorando su impacto económico adicional en 2021 sobre el nivel previsto al cierre de 2020 y, en su caso, en los ejercicios siguientes. Además, sugiere a las regiones que adapten sus actuaciones al desarrollo de la pandemia, evitando incrementos estructurales de gasto que no vayan acompañados de la correspondiente financiación estructural. Asimismo, recomienda iniciar los trabajos para la elaboración del Plan de reequilibrio y recuerda que sigue viva la recomendación de establecer una estrategia fiscal nacional a medio plazo que sirva de orientación fiscal y garantice de manera realista y creíble la sostenibilidad financiera de las Administraciones.

Cabe recordar por último que en cuanto a la deuda, se prevé que se situará en torno al 26% del PIB en 2021, 1,4 puntos porcentuales de PIB inferior a la ratio esperada en 2020. Este nivel todavía sería superior en 1,6 puntos al registrado en 2019. El aumento será desigual. La Comunitat Valenciana, Illes Balears y Murcia serían los territorios que más verían crecer su deuda en 2021 en relación a 2019, desde unos niveles previos ya de por sí elevados. En 2021 ninguna autonomía cumplirá con el límite de referencia del 13%, aunque Canarias, Madrid y País Vasco se encontrarían más cerca de la referencia legal.

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