Economía

¿En qué consiste el acuerdo para reestructurar la deuda de Argentina? El país se ahorrará 30.000 millones en diez años

Alberto Fernández, presidente de Argentina

Argentina alcanzó este pasado martes el ansiado acuerdo con sus acreedores para reestructurar una deuda externa que se había convertido en insostenible (palabras del FMI en febrero de este año) tras la debacle que ha sufrido el peso argentino y la economía nacional en los últimos años. Con este acuerdo, Argentina evita el abismo que habría supuesto que las negociaciones no hubieran llegado a buen puerto, una situación que habría dejado al país prácticamente fuera de los mercados de capitales internacionales y sin capacidad de financiar el déficit por cuenta corriente y los vencimientos de deuda en divisa extranjera. Este escenario obligaría al país a asumir ajustes draconianos y soportar una inflación mucho más alta, generando un estropicio económico, probablemente, superior al actual.

Tras varios meses de intensas negociaciones (con tiras y aflojas) con los principales acreedores del país, el Ministerio de Economía llegó esta semana a un acuerdo con los tres principales grupos de acreedores privados para reestructurar bonos por 66.238 millones de dólares.

Esta es solo una parte de una deuda pública argentina, que ha pasado en diez años del 38% del PIB a rebasar el 90%. No obstante, precisamente la deuda denominada en divisa extranjera es la que ha sido objetivo de negociación, pues la deuda emitida en pesos parece estar asegurada siempre que el banco central del país esté dispuesto a financiar los déficits públicos (a cambio de mayor inflación y depreciación del peso).

Impago selectivo

El acuerdo llega después de que a finales de mayo, en medio de las negociaciones, Argentina no pagase unos 500 millones de dólares de intereses, lo que hizo entrar al país en impago o 'default' selectivo. En abril ya se había comunicado se aplazan los pagos de la deuda emitida en dólares hasta 2021. 

Esta reestructuración de la deuda en divisa extranjera no quiere decir que Argentina vaya a dejar de pagar el monto principal (aunque en algún caso sí hará una quita muy pequeña) a los inversores, pero sí se producen una flexibilización de los vencimientos y, sobre todo, de los intereses que paga el Gobierno por esa deuda emitida en divisa extranjera, en la que dominan dólares y euros.

Hay que tener en cuenta que a medida que el peso argentino se deprecia, el pago de esos cupones (intereses) en dólares o euros se hace más costoso. Es decir, el Gobierno necesita cada vez más pesos para abonar un dólar o un euro, mientras que las exportaciones de bienes y servicios y la inversión extranjera directa no sean suficiente para cubrir esos pagos en divisa extranjera. En los dos últimos años, el peso argentino se ha depreciado más de un 62% contra el dólar, generando fuertes presiones inflacionistas y complicando el pago de la deuda en divisa extranjera, que finalmente ha llevado al país a su noveno 'default' o impago desde su independencia en el año 1816.

Por ello, este acuerdo resulta importante para el largo plazo en Argentina, puesto que en principio no supondrá la expulsión del país de los mercados de capitales internacionales a la vez que es "un alivio de deuda significativo", que el propio presidente, Alberto Fernández ha cifrado en un ahorro de 37.700 millones de dólares (unos 30.000 millones de euros) de la deuda en los próximos diez años.

Los acreedores también se han mostrado relativamente optimistas. "El acuerdo es un buen resultado para todos los participantes y ofrece una oferta que todos los acreedores deberían apoyar", según ha revelado desde el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Tenedores de Bonos de Canje, que tienen cerca de un tercio de los títulos a reestructurar, según publica la Agencia Efe.

El acuerdo alcanzado supondrá canjear bonos emitidos en 2005 y 2010 y a partir de 2016 por nuevos títulos en dólares, euros y pesos con vencimientos en 2029, 2030 y 2038.

A los acreedores se les ofrece un cambio de cuatro nuevos bonos en dólares y dos en pesos argentinos ajustados por un índice ligado a la inflación, con una quita de capital que en algunos casos es nula y en otros llega al 3% del principal.

Esta nueva deuda comenzará a pagar intereses en 2021, con un cupón promedio del 2,4% y una tasa máxima del 5%. De modo que se respeta casi por completo el principal, lo que caen son los intereses que recibirán los acciones, que estaban por encima del 7%.

La propuesta incluye un período de aceptación temprana de la oferta, dentro del cual se reconocerá a los inversores los intereses impagados hasta el 4 de septiembre próximo, mientras que a los que se adhieran luego solo se les reconocerán intereses hasta el 6 de abril pasado.

Para quienes opten por no participar de la operación se extiende el aplazamiento de los pagos de intereses y amortizaciones hasta el 31 de diciembre de 2021.

La noticia ha sido celebrada por todos, también por Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el que Argentina está en conversaciones continuas con el país sudamericano, que debe al FMI unos 44.000 millones de dólares recibidos desde 2018.

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Juanan
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Alberto Fernández arreglando EL DESASTRE que dejó el macrismo en la argentina

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#1
Juanan
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Alberto Fernández arreglando EL DESASTRE que dejó el macrismo en la argentina

Puntuación -5
#2
Claudio
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Se olvidaron de mencionar que todo este desastre lo hizo las políticas salvajes de Macri a la cabeza, con su equipo nefasto. Y nuevamente el PERONISMO viene a salvar las papas.

Puntuación -1
#3