Economía

Agricultores, autónomos y hostelería critican la subida del SMI a 950 euros

Pasada la espuma del acuerdo que Trabajo y los agentes sociales cerraron este miércoles con una subida del SMI a 950 euros, 50 euros menos de lo inicialmente había propuesto el Gobierno de coalición progresista, los distintos sectores de la economía española empiezan a posicionarse. Y no lo hacen precisamente valorando la cifra pactada. El Comercio también se une a las críticas: reducirá las contrataciones

Sectores agrícolas como el hortofrutícola critican directamente la subida del Salario Mínimo Interprofesional, y desde los autónomos se advierte del "daño" que una subida de este calibre puede tener sobre empresas y trabajadores, no sin reconocer que al menos, en esta ocasión "ha habido diálogo social" a diferencia de la última subida del 22,3%, que se pergeñó entre el PSOE y Unidas Podemos, matiza Lorenzo Amor, de Asociación de Trabajadores Autónomos.

Y ATA hace el cálculo. Reflexiona sobre qué autónomos sí y qué autónomos no podrán soportar una subida de 950 euros, cuyo coste por trabajador se eleva a 929 euros/anuales, siendo a 1.858 si el incremento hubiera sido de 1.000 euros.

ATA pondera el diálogo social, pero también piensa que la medida puede hacer daño a empresarios y trabajadores

El Círculo de Empresarios, por su parte, defensor de la subida de los salarios, pero "acompasando las subidas salariales con el aumento de la productividad", espera que en esta ocasión el incremento "no produzca una intensificación de la desaceleración en la creación de empleo que experimentamos desde hace unos meses".

En sectores como la hostelería se avisa de sus consecuencias.Tener que subir de el SMI de los trabajadores tendrá sus repercusiones, mantienen. Este jueves, el presidente de la Asociación Hostelera de Burgos, Fernando de la Varga indicaba que, como se deberán subir los salarios a todos los trabajadores del sector, también se incrementarán los precios de los productos, proveedores y demás servicios.

Mecanismos de apoyo

En el campo, el acuerdo entre el Gobierno y los agentes sociales ha caído como un jarro de agua fría. Asaja, la principal organización agraria, asegura que es "inasumible" una nueva subida del SMI, que acumula un incremento de casi un 30 por ciento en dos años, para un sector azotado por una grave crisis de rentabilidad por los bajos precios de sus productos y los altos costes de producción.

Asaja asegura que la medida afectará a 220.000 trabajadores agrarios que están en las bases mínimas y niveles retributivos más bajos, fundamentalmente jóvenes y a los menos cualificados y recuerda que la subida del pasado año provocó una destrucción de 50.000 puestos de trabajo siendo el sector agrario el más afectado porque salieron del sistema especial agrario 33.400 trabajadores.

La organización que preside Pedro Barato pide al Gobierno mecanismos internos de apoyo, a través de bonificaciones en las cuotas de Seguridad Social o de incentivos fiscales ligados al empleo agrario para contrarrestar esta nueva subida.

Frente al insumible SMI, como lo valora ASAJA, está el positivismo del ministro Planas que no ve ningún problema en el incremento del Salario Mínimo Interprofesional

Los productores y exportadores de frutas y hortalizas también mostraron ayer su contundente oposición. Y es que en la que es una de las "joyas" españolas en las exportaciones agroalimentarias preocupa el daño que la decisión del Gobierno puede hacer en su competitividad frente a sus competidores extracomunitarios, auténtica "bestia negra" para el sector, que ahora gozarán de costes laborales por hora hasta 10 veces inferiores

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, vio las cosas radicalmente diferentes y calificó de "gran noticia" la subida del SMI. Aunque reconoció que "puede generar algunas dificultades" con las que estarán "vigilantes", se mostró contundente al afirmar que es "perfectamente abordable e integrable" en el sector agrario.

Paradoja de la España vaciada

Desde Asaja Ciudad Real se advierte de que la medida puede ser tremendamente negativa, especialmente en zonas concretas y zonas deprimidas. El ejemplo lo trasladan a la recolección de la aceituna, diferenciando la recogida a mano de los cultivos intensivos, donde la aceituna se recoge a máquina.

En este caso, el temor de los agricultores, en un año como este en el que el precio de la aceite ha caído por los suelos (0,28 céntimos por la aceituna recogida a mano y, 5 céntimos la recogida a máquina), en un año de sequía, el agricultor se ve abocado a, con una nueva subida del SMI, prescindir de trabajadores, lo que a la postre "provoca el abandono del mundo rural, ahora que nuestros dirigentes defienden políticas contra la España vaciada".

El PNV con las pymes

El presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, dijo este jueves que la subida del salario mínimo a 950 euros es "una medida buena" e incluso considera que hay que aumentarlo más, pero acompañándolo de "una política fiscal ventajosa" para pequeños empresarios y los emprendendores.

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