Motor

La guerra de los muscle cars americanos, más encarnizada que nunca

En medio de la bonanza que vive el sector del automóvil en Estados Unidos, los tres principales fabricantes del país están enfrascados en una incesante pelea por el control del segmento de vehículos de alto rendimiento con el Chevrolet Camaro, el Ford Mustang y el Dodge Challenger.

Son los llamados muscle cars (vehículos de músculo), que están pasando por un momento de renovada vitalidad, gracias a modelos como el Chevrolet Camaro, que ha vendido casi medio millón de unidades en los últimos seis años, o el nuevo Ford Mustang, el primero que llega a España, que disfruta de cifras récord de ventas en la actualidad.

General Motors (GM) adelantaba el pasado viernes que espera vender este mes la unidad 500.000 de su modelo Camaro en Estados Unidos, la quinta generación del muscle car de la marca de la pajarita, que salió a la venta en 2009.

El Camaro es de momento el rey de los deportivos en Estados Unidos. El año pasado vendió 86.297 unidades, casi 6.000 más que en 2013, y por encima de los modelos de Ford y el grupo Fiat Chrysler Automobile (FCA). El Mustang cerró el ejercicio con 82.635 unidades, un 7% más interanual, mientras que el Dodge Challenger se quedó muy lejos con 51.611 vehículos.

Nuevas generaciones

Pero estas diferencias pueden ser engañosas, pues tanto Ford como Dodge han apretado el acelerador en los últimos meses con el lanzamiento de las nuevas generaciones del Mustang y Challenger, lo que les ha permitido acortar las distancias en los primeros meses de 2015.

Ford ha anunciado que las ventas en febrero de su nuevo Mustang, la sexta generación del clásico vehículo que nació en 1964, han aumentado un 32%, señal de la popularidad de la última versión del deportivo. El mes pasado, Ford vendió 8.454 unidades del Mustang y en los dos primeros meses de 2015, suma 17.148 unidades entregadas, un ritmo que, de mantenerse durante el resto del año, le colocaría por encima de las 90.000 unidades en 2015, superando así al Camaro.

Por su parte las ventas del Dodge Challenger, el "muscle car" de Fiat Chrysler Automobile (FCA) que compite con Camaro y Mustang, siguen una tendencia similar. La demanda del Dodge Challenger 2015 se situó en 5.255 unidades en febrero, un 42% más que en el mismo mes de 2014, y su mejor febrero para el modelo desde 2007. En los dos primeros meses de 2015, las ventas del Challenger se han situado en 9.847 vehículos, un aumento del 60%.

Una batalla por la imagen

Por otro lado, al mismo tiempo que General Motors anuncia que alcanzará la cota del medio millón de Camaros en marzo, Chevrolet ha confirmado ya que la quinta generación ha llegado a su fin y que la próxima versión del modelo será ya la sexta.

Desde su relanzamiento en 2009, el Camaro se ha convertido en uno de los grandes éxitos de GM. A los pocos meses de su lanzamiento, el muscle Chevy se convirtió en el deportivo más popular en Estados Unidos, con ventas anuales por encima de las 80.000 unidades al año, desbancando así al rey del segmento, el Mustang.

Y aunque los volúmenes de ventas del segmento de muscle cars no son significativos comparados con otros modelos de cualquiera de los tres fabricantes, si constituyen un símbolo de orgullo y una importante plataforma para la promoción de las marcas.

Los muscle cars sobrealimentados

Un ejemplo es el caso del Dodge Challenger SRT Hellcat 2015, que no sólo es la versión más potente del modelo de FCA, sino también la más poderosa del segmento. El vehículo de Dodge está dotado con un motor HEMI Hellcat sobrealimentado de 6,2 litros en V8 acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades que colocan la impresionante cifra de 707 caballos en las ruedas traseras del vehículo.

Quizás tan impresionante como la potencia es el coste del Challgener SRT Hellcat que en Estados Unidos tiene un precio de venta de unos 60.000 dólares.

El Challenger Hellcat SRT 2015 se ha convertido en un poderoso imán que atrae conductores a los concesionarios de Dodge hasta el punto que FCA se ha visto obligado a restringir el número de unidades que los vendedores pueden solicitar a la fábrica dependiendo de las ventas que realizan de otros modelos Dodge.

Y no es sólo Dodge la marca que utiliza el magnetismo de los muscle car sobrealimentados para impulsar la imagen y atraer conductores a los concesionarios, aunque finalmente no adquieran el deseado deportivo.

Ford anunció para finales de 2015 el Mustang Shelby GT350, una versión "en esteroides" del "muscle car" con un motor de 5,2 litros en V8 y una transmisión manual de seis velocidades que desarrolla más de 500 caballos de potencia.

Y Chevrolet comercializa el Camaro ZL1 un motor sobrealimentado de 6,2 litros en V8 y 580 caballos de potencia por 55.000 dólares o el Camaro Z/28, con un motor de 7 litros en V8 y 505 caballos por 72.305 dólares.

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